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El sangriento fin de año en Colombia que se llevó a un periodista

La violencia ha tocado a todos y no hay muy buenas expectativas para 2021

El asesinato del periodista Felipe Guevara en la ciudad colombiana de Cali hace del 2020 un año de ingrata recordación por el recrudecimiento de la violencia principalmente contra líderes sociales y exguerrilleros de las FARC.

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Guevara, de 27 años, falleció el miércoles tres días después de quedar gravemente herido en un ataque de sicarios en Cali, capital del departamento del Valle del Cauca (suroeste), y su asesinato desató manifestaciones de rechazo y reclamos de justicia en el país.

El periodista, reportero de judiciales del periódico Q’hubo, de la casa editorial El País, recibió el lunes en la noche cuatro impactos de bala, dos en el estómago, uno en el tórax y otro más en una pierna, que terminaron causándole la muerte en una clínica de su ciudad.

«El asesinato de Andrés Felipe es una muestra más de la otra pandemia que padece Cali, la de la violencia, la cual ya ha enlutado este año a las familias de más de mil víctimas de casos de homicidio. También es un reflejo de las múltiples amenazas que hoy acechan a los periodistas colombianos en el ejercicio de su trabajo», manifestó el diario El País en un comunicado.

Esa empresa editorial destacó, al condenar el crimen, el enorme riesgo que representan para la democracia de Colombia el asesinato, las amenazas, los atentados y demás agresiones contra periodistas y la prensa.

«El crimen del periodista Andrés Felipe Guevara Henao no puede quedar, como tantos otros en este país, olvidado en el archivo de la impunidad», advirtió El País al exigir máxima diligencia y eficiencia en las investigaciones iniciadas por las autoridades.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) también condenó este jueves el asesinato y lamentó que ya son 24 los periodistas muertos en hechos violentos en las Américas durante el año.

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«Condenamos profundamente otro asesinato, esta vez en Colombia, que enluta al periodismo y nos obliga a estar mucho más alertas ante el evidente aumento de actos de violencia contra periodistas en nuestra región», se lamentó en un comunicado el presidente de la SIP, Jorge Canahuati.

VIOLENCIA SIN FIN

El asesinato del reportero enlutó nuevamente a Colombia, un país envuelto en una espiral de violencia en la que a septiembre de este año al menos 139 defensores de derechos humanos habían sido asesinados, según datos oficiales de la Defensoría del Pueblo.

Este año los colombianos volcaron en las calles su descontento por la extensa lista de víctimas mortales de la violencia, engrosada además por cerca de 250 desmovilizados de la antigua guerrilla de las FARC, así como líderes indígenas, negros y campesinos.

El país vio correr un río de sangre por las masacres que en 2020 recordaron las épocas más convulsas de la guerra, matanzas en las que cayeron, principalmente en zonas rurales y alejadas de Colombia, civiles víctimas de las disputas que libran grupos criminales por el control de la tierra y economías ilegales como el narcotráfico.

Por la gravedad del panorama, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, denunció hace una semana que el organismo ha documentado este año 66 masacres en las que 255 personas fueron asesinadas en 18 departamentos del país.

Su despacho también ha registrado el homicidio de 244 excombatientes de las FARC desde la firma del Acuerdo de Paz en noviembre de 2016.

A propósito del asesinato de Guevara, la oficina de la ONU para los DD.HH. en Colombia manifestó que la «libertad de prensa es uno de los pilares de la democracia y el homicidio de un periodista la debilita», al tiempo que exigió «una investigación pronta y eficaz que lleve a sancionar a los responsables».

LUTO EN EL PERIODISMO

Periodistas de todo el país recordaron a Guevara como una joven promesa del periodismo, destacaron su trayectoria profesional, valentía y dedicación al oficio, y resaltaron su compromiso con el trabajo, pese al riesgo que implica el ejercicio periodístico en una ciudad como Cali, considerada una de las ciudades más violentas de Colombia.

«No hay título para describir este dolor. Andrés Felipe Guevara Henao, nuestro periodista judicial, no le pudo ganar la batalla a la violencia que cubrió por tres años. Nuestro amigo falleció en la tarde de ayer, tras el atentado que sufrió el pasado lunes. Nos dejó rotos y vacíos», se lee en la portada de este miércoles de Q’hubo, acompañada de una foto del comunicador.

El crimen del reportero produjo gran estupor en Colombia, un país que pese a las cifras de violencia se niega a normalizar el accionar de las armas que sigue acorralando a los civiles cuatro años después del desarme de las FARC.

«Nunca olvidaré su pasión por el periodismo, su sed de progreso, su serena humildad. ¡Qué dolor! Buen viaje, Felipe!», escribió en sus redes el jefe de redacción online de El País, Ossiel Villada.

Según la Fundación para la Libertad de Prensa de Colombia (FLIP), este año se han cometido 421 violaciones contra la prensa en Colombia que han dejado al menos 604 víctimas.

La misma Fundación denunció que, según fuentes consultadas, entre ellas colegas del el reportero, desde hace un par de años Guevara había recibido amenazas al parecer relacionadas con su trabajo periodístico.

Por esas amenazas, periodistas cuestionaron que el comandante de la Policía Metropolitana de Cali, general Manuel Antonio Vásquez, dijera un día después del atentado que «preliminarmente desvirtúan que este suceso estuviera relacionado con su profesión».

Entre sus colegas son conocidas las intimidaciones que había recibido Guevara y según la información recolectada por la FLIP, a raíz de esas amenazas el periodista tuvo que irse en 2017 del barrio Mariano Ramos, donde ocurrió el atentado, luego de que publicara algunas informaciones sobre una banda criminal que operaba en ese sector.

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