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Noticias 20/10/2020

Cascos para salvar vidas: un proyecto diseñado para hacerle frente al coronavirus

Debido a la crisis provocada por la COVID-19, diferentes gremios han innovado con dispositivos de protección que permitan coexistir con el virus, preservar la salud y al mismo tiempo reactivar la economía.

El fin del aislamiento obligatorio por la COVID-19 ha llevado a reforzar las medidas que se deben emplear para evitar al máximo el contacto físico y la exposición al virus, el cual ha causado la muerte de más de 1 millón de personas en el mundo entero.

Si bien el aislamiento logró reducir la propagación del coronavirus, estaba claro que la solución no era un encierro definitivo. Esto llevó a que empresarios, docentes, estudiantes, investigadores, entre otros gremios, pusieran todo de su parte con el fin de encontrar posibles soluciones para poder volver a las actividades habituales, guardando las precauciones necesarias.

El tapabocas, alcohol y gel antibacterial, han sido las herramientas más recomendadas por organizaciones de salud para prevenir el contagio fuera de casa, pero existen otra clase de elementos que se han diseñado para evitar la propagación por contacto físico.

Un grupo de egresados y estudiantes del programa de Diseño Industrial, de la Universidad El Bosque, se unió sin ninguna obligación académica y con el único fin de buscar soluciones que permitieran a las personas circular libremente por el espacio público, utilizando un casco protector que salvara su vida y a la vez, fuera cómodo, seguro y estético.

La propuesta fue presentada en la iniciativa #RetoCascosDeVida del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el cual buscó premiar propuestas que desarrollaran un elemento que protegiera a las personas de la COVID-19.

Con diseños novedosos, seguros y pensados desde el punto de vista de la ergonomía y la deseabilidad, en la primera versión de la convocatoria la estudiante de Diseño Industrial de octavo semestre, Laura Gutiérrez y su equipo, se llevaron el primer puesto en la categoría ciudadanía, mientras que en la segunda versión de la convocatoria de la PNUD, Andrés Calderón, egresado de Diseño Industrial, se llevó el primer puesto en la categoría Personal Doméstico; Oscar Santa Cruz y Laura Reyes, estudiantes de Diseño Industrial se quedaron con el segundo lugar, mientras que, Valentina Díaz, recién egresada del mismo programa obtuvo el tercer puesto en la categoría Niñas y Niños en Ambiente Escolar.

“Entendemos que los usuarios los van a tener puestos por largos periodos de tiempo y esto implica entender las secuencias de uso, la principal pregunta fue cómo hacer para usarlos en espacios reducidos sin generar tanta incomodidad como el calor que generan entre otros factores, y a la vez cumplan con las normativas de protección. Eso sumando a que también debemos pensar que la van a adquirir personas con gustos y estilos de vida diferentes”, reveló en diálogo con PUBLIMETRO Juan Sebastián Ávila Forero, director del programa de Diseño Industrial de la Universidad El Bosque.

Los proyectos además fueron desarrollados con materiales coherentes con la protección y el cuidado del medio ambiente. Gracias a ellos descubrieron que en Colombia existe un gran potencial e industria para hacer este tipo de trabajos, pero algunas veces faltan iniciativas para darlos a conocer.

“En general en el mundo se lanzaron muchos concursos en medio de la pandemia que tenían un espíritu de colaboración como este. No se trataba tanto de buscar ganarse un premio, sino que realmente tocó la sensibilidad de muchas personas que querían ayudar a otros en medio de esta coyuntura”, agregó Ávila.

El diseño, un camino a la innovación

Propuestas transformadoras como #RetoCascosDeVida, han dejado muy bien posicionado el Diseño Industrial, encaminando esta carrera como un medio que no solo ofrece un amplio campo laboral, sino que se adapta a las situaciones actuales para brindarle un mejoramiento a la calidad de vida de la población.

“Una de las principales ventajas es que el Diseño Industrial nunca se estanca, sino que siempre está cambiando, en movimiento, a la vanguardia de buscar procesos productivos, formas de interacción y lineamientos estéticos. Es una profesión muy interesante para las personas que realmente los apasiona y en ella van a encontrar un escenario de crecimiento profesional bastante prometedor”, concluyó Ávila.