"Nos dedicaremos a la reactivación económica del mercado informal": director del Ipes

En diálogo con PUBLIMETRO, el director del Instituto Para La Economía Social, Libardo Asprilla, se refirió al trabajo que realiza la entidad en tiempos de cuarentena para ayudar a esta población, a la que califica como una de las más vulnerables a causa de la coyuntura.

Por Ginna R. Sánchez

Desde que inició la cuarentena obligatoria, el Instituto Para La Economía Social (Ipes) se comprometió con ayudas para no desamparar a la población más necesitada de vendedores informales.

En esa medida, la entidad habilitó diferentes medios de inscripción, para luego remitir la información a las secretarías de Integración Social y Planeación Distrital, quienes focalizan a la población y definen la clase de ayudas que se les va a entregar. 39.556 vendedores informales se han beneficiado a la fecha con transferencias monetarias y subsidios en especies.

Además de Bogotá Solidaria en Casa, la entidad es el canal de ayudas humanitarias que llegan de entidades privadas, ¿de qué se trata?

Nosotros (Ipes) nos hemos dado en la tarea de gestionar ayudas humanitarias, no solamente con el sector público sino también con el sector privado (…) Corabastos, por ejemplo, se ha propuesto entregar ayuda humanitaria a los vendedores informales durante todo el tiempo de confinamiento. La meta de ellos es dar por lo menos 10.000 ayudas humanitarias (recientemente entregaron mercados a 200 vendedores) en esta gestión el Ipes no ha invertido un peso, lo que ha hecho es la mediación para que les lleguen muchas ayudas humanitarias a nuestros vendedores que son de los más afectados en esta situación, porque tienen su sustento de lo que venden día a día.

En una grabación, viral en redes sociales, una vendedora advierte que algunos de los alimentos llegaron en mal estado. Según dice, hace parte de los 200 vendedores que recientemente recibieron mercados, ¿cuál es la versión de la entidad?

A raíz de estas inquietudes referentes al video, le he pedido a Corabastos que, por favor, en adelante, se abstenga de dar lo que es alimentos perecederos y que solamente entregue no perecederos. No sería conveniente que ellos suspendieran el proceso de ayuda.

El riesgo de los alimentos perecederos es que, puede que hoy los estén entregando en buen estado, pero de pronto en el tránsito ya no sea así, y esto efectivamente genera quejas.

¿Qué mensaje le envía?

La invito para nos acerquemos a Corabastos y en esa medida, la corporación le haga la atención debida. Me parece lo mejor, hacer el acercamiento con la organización que está dando la ayuda humanitaria y que sigue con toda la buena intención de ayudarle a los vendedores.

¿Cómo identifican a los vendedores informales a los que les llegan las diferentes ayudas?

Caracterizamos a los vendedores informales, ese ejercicio lo hacemos en el territorio. Cuando llegamos a la Administración encontramos varias bases de datos, de registros de vendedores. Había muchos datos repetidos y desactualizados.  Revisamos todas esas bases e hicimos un ejercicio de identificación. Todo esto lo estábamos haciendo antes del decreto de aislamiento.

Una vez hecha la depuración (antes de la pandemia) el dato de vendedores informales que tenía registrado el Distrito era de 39.620. Cuando se decreta la cuarentena, nosotros fuimos la primera Institución que organizo esa información y la remitió inmediatamente al programa Bogotá Solidaria.

Sin embargo, nosotros no nos quedamos solo con los 39.620 que remitimos inicialmente, porque muchos trabajadores nos manifestaron que eran vendedores informales y que no estaban en el registro.  Entonces nos dimos a la tarea de crear un sistema de registro virtual para que las personas que no estaban, lo pudieran hacer. A medida que nos llegaba esa información, la revisamos, depuramos y consolidamos para remitirla al programa.

Teniendo en cuenta este proceso, ¿cuál es la nueva cifra de vendedores informales identificados por la entidad?

Remitimos 118.000 registros obtenidos por los medios virtuales, que entran a los procesos de priorización como población vulnerable. Sumando los 39.620 iniciales, el Distrito tiene hoy más de 140.000 vendedores informales registrados, que esperamos que sean beneficiados con el programa Bogotá Solidaria.

¿Los vendedores que no están registrados aún tienen la posibilidad de hacerlo?

Claro, está abierta nuestra página (http://www.ipes.gov.co/) para que los vendedores informales incluyan su información.

¿Cuáles son los planes para esta población una vez termine la cuarentena?

En el Ipes ya estamos pensando en los tiempos de pospandemia, no nos estamos quedando solo en el ahora, sino en que una vez pase esta situación nos dediquemos a la reactivación económica del mercado informal en Bogotá, esencialmente en lo relacionado con generar alternativas de ingreso a los vendedores, para que ellos se reactiven económicamente, de modo que accedan a las líneas de crédito y demás programas que tiene el Distrito.

 

 

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