El perdón como una propuesta de salud pública para una transformación hacia la paz

En Colombia tiende a haber un sentimiento de rechazo hacia el perdón, pero es una acción necesaria para fomentar la esperanza, cuyos beneficios están científicamente comprobados.

Por María Paula Suárez Navas

Luego de competir con cientos de propuestas de más de 60 países, la investigación sobre perdón de una docente de Montería, inscrita a través de Universidad de Hong Kong por uno de los miembros del grupo de trabajo creado en Colombia, fue la ganadora de una beca de un millón de dólares otorgada por la Word Templeton Charity Foundation. El perdón como una propuesta de salud pública para una transformación hacia la paz.

La condición para ganar esta beca en investigación era que el proyecto pudiera ser escalable en todo el mundo. Con el dinero se se busca pasar a la fase de intervención en varios territorios del país y presentar los resultados a finales del 2021 en la Universidad de Harvard.

Lo anterior es mérito de Andrea Ortega Bechara, una docente de la Universidad del Sinú que ha dedicado varios años de su vida a estudiar la psicología positiva, todo a raíz de una motivación personal por superar sus episodios de depresión.

“Hubo un momento en mi vida en que tuve un giro de 180 grados, en la clausura del V Congreso Mundial de Psicología Positiva. Allí Mihály Csíkszentmihályi (uno de los pioneros en esta técnica), dijo que debíamos empezar a trabajar por resolver los grandes restos que afectaban al mundo”, cuenta Ortega.

“Lo que el nunca se imaginó es que al día siguiente le iba a mandar un email diciéndole que yo le tenía un conflicto de más de 50 años por resolver en Colombia, y que quería hacerlo de la mano de él”, dice la docente, quien le pidió al experto que viniera a Colombia y formaran un equipo de expertos.

Para entonces el especialista italiano tenía 85 años. Su respuesta tardó siete meses después de una insistencia de 60 correos electrónicos.

Tres años después de esto, el programa Ciencia Para la paz, que ya había iniciado Ortega con sus propios recursos, es ganador de esta beca. La inversión permitirá pasar a la fase de intervención de perdón con comunidades afectadas por el conflicto, que iniciará en el barrio El Recuerdo, en Montería, conformado principalmente por víctimas del conflicto. También se va a trabajar en la Universidad del Sinú con trabajadores y estudiantes para posteriormente escalarlo a otras ciudades del país.

Andrea Ortega Bechara Cortesía

El perdón como una propuesta de salud pública para una transformación hacia la paz

¿Cómo se define el concepto de perdón y cómo se analiza en el contexto de país?

 Existe el perdón decisorio, es decir, la decisión de perdonar, que es el primer paso. Es tomar una decisión consciente de que voy a tratar a la otra persona o situación con respeto, sin violencia y sin hostilidad. Luego está el perdón emocional, que es cuando logramos reemplazar las emociones negativas por emociones neutras o positivas. Este paso es mucho más difícil pues requiere un proceso complejo que buscamos fortalecer con un método. En últimas, la falta de perdón lo que hace es que las personas terminen enfermándose. Por eso nuestro proyecto de intervención busca convertirse en una propuesta de salud pública.

¿Qué resultados esperan encontrar al culminar esta investigación?

 Que las personas que logran perdonar una ofensa grande logren disminuir su nivel de ansiedad, su depresión y aumentar ciertas fortalezas como la esperanza. Se ha demostrado que las personas que perdonan tienen más esperanza hacia el futuro y tienden a aumentar sus niveles de bienestar.

¿Por qué es importante investigar sobre perdón en Colombia?

 En sociedades o en países como el nuestro trabajar el perdón es absolutamente fundamental porque hemos vivido un conflicto de larga data que en cierta forma ha normalizado la violencia, y por eso las tasas de violencia intrafamiliar y feminicidio en Colombia son muy altas. Vemos, por ejemplo, en el caso de las protestas, que no son pacíficas porque hemos normalizado el uso de la violencia. A través de herramientas como el perdón, las personas logran desarrollar un mayor nivel de autocontrol, entonces, cuando se sienten amargadas o resentidas frente a algo, la reacción no es violenta, ni toman la justicia por mano propia.

Y cabe aclarar que en nuestra sociedad se tiende a pensar que el perdón significa condonar, justificar o no buscar justicia, y este es uno de los objetivos principales del proyecto. En Colombia existe una gran aversión a la temática del perdón porque las personas lo ven como una debilidad y esto es totalmente falso. Perdonar no significa no buscar la justicia a las ofensas.

¿Cuándo presentarán los resultados?

 La investigación está proyectada parar durar 2020 y 2021. A finales de ese año debemos estar presentando los resultados en la Universidad de Harvard, que también está aportando 300 mil dólares de la beca. Ellos también están asumiendo toda la parte metodológica de análisis estadístico.

 

Colombia está viviendo un momento único que podría convertirse en ejemplo, para bien o para mal, en el resto del mundo.

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