El primer colombiano en ganar una beca Erasmus por su investigación de energías renovables

Juan David Ramírez Ortega, de 24 años de edad, está convencido del potencial de los mares para producir energía eólica en Colombia.

Por María Paula Suárez Navas

Es ingeniero mecánico de la Universidad Nacional. Apenas hace año y medio obtuvo su título, pero hoy es el primer colombiano en ser aceptado en el programa Erasmus Mundus, una beca de maestría patrocinada por la Comisión Europea que es de las más prestigiosas y a las que solo acceden los estudiantes más sobresalientes del mundo.

Su profundo análisis sobre el potencial marítimo en Colombia, y cómo este es ignorado por dirigentes y empresarios, mientras se siguen promoviendo métodos contaminantes y destructivos para la generación de energía, fue lo que lo hizo beneficiario de esta beca. Por supuesto también sumó puntos haber sido uno de los mejores estudiantes de su facultad y que la universidad tuviera reconocimiento internacional por su calidad en la educación.

“Eso de ser excelente estudiante pensé que nunca me iba a servir para nada”, dice Juan David. Cuando se graduó no sabía que había sido uno de los mejores estudiantes de universidad ni que haber mantenido una beca por cinco semestres iba a aparecer en su reporte de notas. Eso sí, su trabajo de tesis lo realizó en la Universidad de Purdue, en Estados Unidos, también por una beca que obtuvo en convenio con la Universidad Nacional. Sin embargo, tras regresar, había iniciado un emprendimiento de asesorías en optimización de procesos en sistemas de producción, siguiendo los pasos de su padre, pero no se imaginaba que tendría la oportunidad de investigar a fondo cómo se pueden aplicar las energías renovables en el ambiente marino, programa en el que ahora está inscrito.

“Colombia, a escases de un mar, tiene dos. La energía marítima tiene temporadas debido a los vientos, que también hace que las olas sean más intensas (…) Si se aprovechara esta energía se podría ajustar la demanda cuando por ejemplo hay épocas de sequía y las hidroeléctricas se empiezan a ver en problemas”, explica Ramírez. Y es que, lo que se hace actualmente cuando esto sucede, es generar energía térmica que proviene de la quema de combustibles fósiles, que genera una alta huella de carbono en el planeta.

“Incluso con los pocos recursos de estudios que tiene Colombia (que es una limitación para producir energía marítima en Colombia en este momento) se puede hacer algo. Hay potenciales marítimos en la zona pacífica, que tiene una ventaja y es que se mantiene relativamente constante durante todo el año”, dice Ramírez.

Sin embargo, Juan David es consciente de que para llevar este ideal a cabo hay una limitación grande y es el alto costo que tiene no solo la tecnología en sí, sino también su implementación.

“Hay turbinas que son del tamaño del edificio Empire State, como las que usan en Escocia o en Noruega. Se necesita una logística completamente diferente y tener una macro estructura. Además, tendría que llegar por vía marítima”, explica el joven ingeniero.

“En este momento, en el estado económico del mundo, no dañar el medio ambiente es más caro, pero ese es el reto. Allí es donde inciden las personas y los gobiernos que piensen en el bienestar de su gente y no en el bienestar económico de las empresas”, comenta.

Precisamente, la verdadera limitación es la falta de voluntad.

“En Colombia no existe la voluntad industrial necesaria para tener una presencia significativa de energías renovables en el país. Y no sé por qué le han metido a la gente en la cabeza que los únicos métodos de energía renovable son los paneles solares”, dice Ramírez.

Según él, es más caro traer un panel chino que fabricarlo en Colombia, por lo que se debería promover en el país este tipo de industrias, no solo por ahorrar costos sino porque también es necesario tener las empresas, los profesionales y los investigadores que hay detrás de estas.

“Todo el mundo dice que se pueden poner paneles solares en La Guajira, pero es que se requiere que exista presupuesto e investigación en las universidades, y lo lógico sería que fueran las públicas, para que existan profesionales que ejecuten bien los planes y no quedarnos improvisando”, dice Juan David.

En septiembre inicia en nuevo camino de este joven, que pasará dos años estudiando en cuatro de las mejores universidades de Europa ubicadas en Glasgow (Escocia), Bilbao (España), Antes (Francia) y en Oslo (Noruega), para después, posiblemente, continuar con un doctorado.

Su sueño, por el momento, es regresar a Colombia y ser profesor de la Universidad Nacional porque quiere contagiar con su ejemplo a otros jóvenes como él comprometidos con el país y el cuidado del medio ambiente.

Frase:

"Siempre hay personas que optimizan procesos y todo sujeto y todo proceso es susceptible de mejora, eso es una ley" – Juan David Ramírez O.

El primer colombiano en ganar una beca Erasmus por su investigación de energías renovables

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