¿Quién(es) quiere(n) una guerra con Venezuela?

La reunión de Trump y Duque en la Asamblea General de la ONU y el despliegue de tropas venezolanas en la frontera ponen a Colombia en el ojo del huracán.

Por Publimetro Colombia

La restauración de la democracia en Venezuela fue el tema álgido que se desarrolló en la reunión de líderes de Estado, en la Asamblea General de la ONU, de la que hizo parte el presidente Iván Duque.

Sabiendo que hoy será el consejo de seguridad dedicado oficialmente a la no proliferación de armas de destrucción masiva, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó su discurso de ayer para enfocarse en la crisis de Venezuela y discutió con sus aliados varias soluciones a este problema.

Colombia y Perú, fronterizos con Venezuela, son los dos aliados más importantes de Estados Unidos en este asunto, y por eso Trump dedicó un espacio en su agenda para reunirse con el mandatario colombiano.

Pero ¿qué había dicho Duque horas antes de la reunión? Contrario a lo que dice el Centro Democrático desde Colombia, Duque llegó a Nueva York con mensajes de paz y diplomacia. Dijo que el mundo necesita imponer un “cerco diplomático a Venezuela para poner fin a la dictadura de Nicolás Maduro”.

“Nuestro discurso no es belicista, pero nosotros sí hacemos un llamado a la comunidad internacional para que denuncie y aplique todas las sanciones que sean necesarias para lograr la transición”, dijo Duque.

Esta misma afirmación la había pronunciado el mandatario desde Cartagena, luego de que el embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos, dijo en su presentación en EE. UU. que “todas las opciones deben estar sobre la mesa para lidiar con la crisis en Venezuela”. Esto ha hecho pensar en el país que “el gobierno de Colombia habla a dos voces”, así como lo manifestó el analista Jorge Restrepo. Pero es precisamente lo que le ha gustado al gobierno de Trump. “Estoy de acuerdo con el nuevo embajador de Colombia”, aseguró el senador estadounidense Marco Rubio poco después.

Volviendo a Nueva York, Duque  aseguró: “Lo que ocurre en Venezuela es triste, porque es una dictadura que ha arruinado todas las libertades, que ha perseguido a todo un pueblo y que es la causante de esta crisis humanitaria y de esta grave crisis migratoria”. Por eso, insistió en que “el mundo necesita que haya un verdadero y efectivo cerco diplomático para que pueda terminar esa dictadura”.

El golpe

En su discurso, Trump pidió a las naciones que estaban presentes que ayuden “en el llamamiento a la restauración de la democracia en Venezuela”.

“Actualmente, estamos presenciando una tragedia humana en Venezuela. Más de dos millones de personas han huido de la angustia infligida por el régimen socialista de Maduro y sus patrocinadores cubanos”, dijo el mandatario norteamericano, quien responsabilizó al socialismo de la crisis en ese país. “En todos los lugares donde se ha intentado el socialismo o el comunismo se ha producido sufrimiento, corrupción y decadencia”, agregó.

Pero luego vino una propuesta que nadie esperaría: un golpe militar contra el gobierno de Nicolás Maduro que podría triunfar “rápidamente” si las Fuerzas Armadas venezolanas se decidieran a organizarlo.

“Es un régimen que, francamente, podría ser derrotado muy rápidamente si los militares deciden hacer eso”.

Luego se refirió a una posible acción militar, y aunque no la aceptó, tampoco la descartó. “No me gusta hablar sobre lo militar. ¿Por qué debería hablarles sobre lo militar? ¿Voy a hacer como el presidente Obama, que solía decir exactamente lo que iba hacer y entonces le resultaba 10 veces más difícil hacerlo? Yo no hago eso”, afirmó Trump.

De ahí, el presidente de Estados Unidos salió a su reunión con Duque. En esta, “los dos líderes también conversaron sobre formas en las que ambos países podrán trabajar juntos para conseguir la restauración de la democracia en Venezuela”, indicó la Casa Blanca en un comunicado.

La respuesta de Venezuela no se hizo esperar. Al poco tiempo se conoció el despliegue de tropas venezolanas en la frontera con Colombia. El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, no tardó en pronunciarse:

“Las noticias informan que el régimen de Maduro movió las tropas militares a la frontera de Colombia, un obvio esfuerzo de intimidación. Permítanme ser claro: Estados Unidos siempre estará de pie con nuestros aliados. El régimen de Maduro haría bien en no poner a prueba la determinación del gobierno de Estados Unidos o del pueblo estadounidense”.

Una historia de vieja data

No es la primera vez que hablamos de un posible conflicto con Venezuela. Si bien nunca se ha llegado a la confrontación armada, los ‘gruñidos’ de Nicolás Maduro a nuestro país han sido varios y con un componente violento.

Invasiones a la frontera, secuestro de nacionales y asesinato de campesinos orquestados por la Guardia Bolivariana han sido las provocaciones que ha usado Maduro en sus discursos, en lo que parece una búsqueda de pretexto o cortinas de humo para disipar la crisis económica e institucional que vive el país.

Desde el gobierno de Álvaro Uribe, Colombia no hablaba de un posible conflicto internacional con el vecino país, pero bien es cierto que la situación no ha sido recíproca.

Para Maduro, los ataques de lo que el mandatario llama “oligarquía bogotana” han sido un componente importante en sus discursos y alocuciones presidenciales, siempre motivando el posible conflicto entre los dos países y en tono de pelea.

“Denuncio ante el mundo que Juan Manuel Santos está preparando planes macabros para dejar una situación comprometida de enfrentamiento bélico en la frontera entre Colombia y Venezuela”, aseguró Maduro el pasado 24 de mayo.

Analistas han asegurado que el discurso cercano a la posible confrontación armada entre Colombia y Venezuela puede servir como combustible para que Maduro pueda sembrarse en el poder, quien afronta una fuerte crisis alimentaria y política que ha dejado sus elecciones democráticas con un manto de duda y que ha justificado su actuar en un fantasma llamado Colombia.

Esto no es reciente. La estrategia fue usada por casi 10 años por el expresidente Hugo Chávez, que aguzó un posible conflicto con Álvaro Uribe Vélez y que calmó Juan Manuel Santos, hasta la muerte del mandatario venezolano.

Actualmente, es Colombia la que afronta gran parte de la migración de venezolanos. Iván Duque y el uribismo construyeron su discurso político y de campaña con miras a no llegar a ser como Venezuela, y de hecho el discurso ha sido apropiado por las facciones de derecha latinoamericanas, sin embargo, aún no se sabe cuál será su papel en un posible conflicto.

¿Qué cartas juega Colombia en una posible incursión militar en Venezuela? ¿Cuáles serán las decisiones de Duque que manifiesta pacificación, mientras su representación diplomática en Estados Unidos apoya una guerra? ¿El guiño de Mike Pence obedecerá a atar a Colombia para servir, en caso de un conflicto, como base para Estados Unidos? ¿Cómo operaría la cooperación militar en nuestro país y en el país norteamericano?

Estas preguntas aún están por responderse en una polémica que beneficia la imagen de Donald Trump y que hace que Nicolás Maduro pueda seguir legitimando su gobierno con acusaciones de complots en su contra por parte de los gobiernos colombianos.

Por: Natalia Martínez y Esperanza Arias

También le puede interesar:

MÁS NOTICIAS DE COLOMBIA Y EL MUNDO, AQUÍ.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo