Gobierno aceptó 'culpa' en el aumento de cultivos ilícitos en el país

Esta semana el debate sobre la aspersión aérea volvió a encenderse en Colombia debido al aumento de esta problemática.

Por María Esperanza Arias Herrera

Desde que Estados Unidos reportó que Colombia tiene sembradas 188.000 hectáreas de coca en el país volvió a darse una discusión por el aumento desmedido de los cultivos ilícitos desde hace un par de años.

Algunos aseguran que la erradicación manual fue el principal motivo para que aumentaran las siembras, mientras que otros, como el exprocurador Alejandro Ordóñez, afirman que parar las aspersiones fue una concesión a las Farc.

Sea cual sea el motivo, ya varias voces estatales han reconocido que los esfuerzos del país no han sido suficientes.

La frase:

“Lamentablemente, nuestros grandes esfuerzos, sostenidos por décadas, así como los de muchos otros países, no han conducido a desmantelar el multimillonario negocio de las drogas ilícitas que todo lo corrompe y que muta con agilidad vertiginosa”, dijo la canciller María Ángela Holguín ante la Comisión de Estupefacientes de la ONU.

La canciller Holguín fue una de las que habló sobre el tema y lo hizo frente a la Comisión de Estupefacientes de la ONU.

“Las cifras son contundentes. Estamos lejos de resolver los múltiples problemas asociados a las drogas ilícitas”, dijo, para pedir a la organización una modificación en las políticas mundiales.

Sustitución de cultivos

El principal aspecto que estaría promoviendo el aumento de los cultivos de coca en el país es uno de los puntos pactados en el acuerdo de paz con las Farc, específicamente el de drogas.

Al parecer, los campesinos y cultivadores de coca conocieron los beneficios que recibirán en el posconflicto por la sustitución de cultivos ilícitos y por eso aumentaron el tamaño de sus siembras con el fin de acceder a más recursos que el Estado se comprometió a otorgar después de la firma de la paz.

Dicho problema fue mencionado por la canciller, quien al tiempo afirmó que “la solución al problema de las drogas ilícitas hace parte del acuerdo e incluye de manera expresa el compromiso de los exmiembros de la guerrilla de romper todo nexo con el cultivo, la producción y el tráfico de sustancias ilícitas”.

El dato:


En Colombia hay 188.000 hectáreas cultivadas con coca y puede producir al año 700 toneladas de cocaína.


El glifosato

Ahora la discusión toma otro rumbo con el estudio publicado por una organización europea.

Se trata de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA), la cual informó que no ha hallado evidencias de que el glifosato, el herbicida más utilizado en todo el mundo para erradicar cultivos ilícitos, sea cancerígeno o cause problemas graves de salud, como denuncian varias organizaciones.

"El Comité de Evaluación de Riesgos de la ECHA ha concluido que las pruebas científicas disponibles no cumplen los criterios para clasificar el glifosato como cancerígeno, mutágeno o tóxico para la reproducción", señaló la agencia europea.

Esta agencia, que se encarga de clasificar la peligrosidad de los químicos en Europa, decidió mantener la descripción del glifosato como una sustancia que causa graves daños oculares y que es tóxica para la vida acuática con efectos duraderos, pero que no produce cáncer.

El glifosato es uno de los productos más conocidos de la multinacional Monsanto, proveedora de productos químicos para la agricultura en las categorías de insecticidas, herbicidas y transgénicos, y que fue prohibida en Colombia hace varios años por considerarse cancerígeno.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud clasificó este producto químico como "probablemente cancerígeno".

Entonces, si no es dañino, ¿podría volver al país?

Sobre este tema el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, insistió en que esa no es una opción que el Gobierno contempla a pesar del aumento de los cultivos ilícitos, especialmente el de coca.

En cambio, dice que le seguirán haciendo frente a este problema “con una política muy robusta de interdicción, especialmente de laboratorios, precursores, cocaína pura, y los dineros derivados de su venta en el exterior. Este año llevamos ya 6.100 hectáreas de erradicación y convenios por alrededor de 38.000 y 40.000 hectáreas para sustitución. Eso quiere decir que las metas que nos hemos puesto de 50.000 hectáreas de erradicación y 50.000 hectáreas de sustitución son posibles. Las cifras así lo demuestran”.

Análisis

Para Alfonso Aza Jácome, experto en políticas sobre narcóticos de la Universidad de la Sabana, el aumento de los cultivos ilícitos estuvo motivado por varias razones y una de ellas es la erradicación manual. Sin embargo, no cree que la solución sea volver a hacer aspersión aérea con glifosato.

“Se necesita un cambio tecnológico. Es más posible que se consiga una nueva sustancia que no tenga los efectos perjudiciales del glifosato a priori y que pueda cumplir las mismas funciones que tenía el glifosato. Porque la opinión pública sí está muy sensibilizada con el tema de glifosato y una hipotética solución puede ser esa. Ese es un escenario muy posible. Que sea el menor, no lo sé”, manifestó a Publimetro.

Además, asegura que los norteamericanos ya están haciendo pruebas en este aspecto para lanzar al mercado un producto en el corto o mediano plazo.

Pero, para Aza, la razón de fondo es lo que se pactó sobre el tema en el acuerdo de paz con las Farc.

“Hubo unos incentivos muy evidentes para que los campesinos cultivaran más hoja de coca con el ánimo de luego beneficiarse del acuerdo. De manera que, efectivamente hay un excedente de producción derivado de ese tratado de paz”, indicó.

Según el experto, el aumento obedece más a ese motivo, aunque evidentemente el hecho de no usar glifosato ayudó. “El objetivo del Plan Colombia (que promovió el uso del glifosato) era apretar a los cultivadores y por eso la producción se desplazó durante esos años a otros países, como Perú y Bolivia, pero cuando terminó el plan volvió a aumentar la producción en Colombia”, concluyó.

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