Mujeres con cáncer de seno: Estas son las precauciones que se deben tener con el linfedema

Por Publimetro

Las mujeres que padecen cáncer de seno deben tener cuidado con un padecimiento propio de esta enfermedad. Se trata del linfedema, una hinchazón que se caracteriza por   la acumulación anormal de líquido linfático y que aparece como efecto de los tratamientos quirúrgicos y radioterápicos de este carcinoma.

Para prevenir su aparición, las pacientes deben seguir una serie de medidas de cuidado, higiene personal y alimentación así como realizar diariamente ejercicios respiratorios y movimientos y flexiones del hombro, el brazo y las manos.

Así lo dio a conocer la Liga Nacional contra el Cáncer en este, el mes de la lucha contra el cáncer.

Se estima, según datos de la organización, que una de cada cuatro mujeres desarrollará linfedemas y en el 75% de los casos aparecen durante el primer año tras la cirugía aunque también pueden aparecer varios años después. Los síntomas son sensación de pesadez, molestias o dolor en el miembro.

Expertos recomiendan que las pacientes en tratamiento contra el cáncer de seno realicen una serie de medidas de higiene y cuidado personal para prevenir el este efecto secundario.

“La importancia de estas medidas radica en que el miembro afectado (especialmente el secundario a la cirugía del cáncer de mama) se encuentra en una situación desfavorecida desde el punto de vista inmunológico, al haber sido necesario alterar la normal anatomía de la conducción linfática, la cual en condiciones normales interviene en la respuesta inmunitaria del organismo frente a las infecciones.”, explica el médico oncólogo Carlos Castro, director científico de la Liga Colombiana contra el Cáncer quien agrega que “como resultado del linfedema la paciente es más propensa a sufrir infecciones en el miembro, las cuales no sólo se curarán con mayor dificultad, sino que además pueden agravar notablemente la hinchazón”.

EN EL CONTEXTO HOSPITALARIO         

•           Evitar extracciones de sangre y la toma de tensión arterial en el brazo afectado.

•           Colocar el brazo en postura que favorezca el retorno venoso y linfático y evitar los declives prolongados.

•           No aplicar agujas de acupuntura.

•           Realizar masajes en el brazo por especialistas.

ASEO PERSONAL

•           Lavar diariamente la piel con jabones no irritantes y secar adecuadamente poniendo especial atención en los pliegues y espacios interdigitales.

•           Utilizar cremas hidratantes con un pequeño masaje (sin apretar) para evitar que la piel se agriete.

•           Evitar la depilación que arranque el folículo piloso o irrite la piel (cera, cuchilla)

•           Abstenerse de baños de agua muy caliente o muy fría o saunas.

•           No usar pulseras, anillos, relojes, joyas en el brazo afectado.

•           No usar ropa apretada que oprima pecho, axila, brazo, muñecas.

TRABAJOS DOMÉSTICOS

•           Precaución con las agujas de coser.

•           Evitar quemaduras.

•           Evitar sobreesfuerzos físicos y posturas forzadas con el brazo.

•           Ponerse guantes de goma para limpiar con productos irritantes, cocinar y cuidar el jardín.

ALIMENTACIÓN

•           Evitar el sobrepeso y limitar la ingesta de sal.

•           Consumir alimentos bajos en grasas.

MASCOTAS Y ANIMALES

•           Mantener higiene tras contacto con animales.

•           Evitar picaduras de insectos.

EJERCICIOS

Una dinámica diaria de ejercicios ayuda a prevenir la aparición del linfedema. Los ejercicios de los brazos, hombros y manos (flexiones y giros) además de actividades con pelotas de espumas y palos, originan contracciones musculares que actúan como estimulantes de la circulación linfática. Igualmente, los   ejercicios respiratorios   buscan obtener un ritmo inspiración–espiración adecuado que favorece el drenaje además de garantizar una adecuada oxigenación.

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