Uno de cada dos adultos con diabetes no ha sido diagnosticado. Así lo asegura Roberto Franco, médico endocrinólogo y director de la especialidad en Endocrinología de la Universidad Nacional, quien estima que al menos 10% de la población en el país tiene esta patología silenciosa, que no expresa síntomas hasta que se encuentra en un estado avanzado.

La diabetes es una afección crónica que se caracteriza por un aumento en los niveles de azúcar en la sangre, generalmente debido a una falla en la producción o acción de la insulina, hormona que fabrica el páncreas y que permite que las células utilicen la glucosa como fuente de energía.

Se conocen tres tipos de esta patología, aunque la más común es la tipo 2, que, aunque puede surgir asociada a un factor genético o por antecedentes familiares, tiene como principales causas un estilo de vida sedentario y la obesidad.

Entre sus síntomas se destaca el aumento de la frecuencia urinaria y la sensación de mucha hambre y sed. También suele presentarse una pérdida inexplicable de peso, cansancio mayor al habitual y debilidad, cambios en el estado de ánimo y visión borrosa.

De no tratarse adecuadamente, sus consecuencias pueden ser muy graves e incluso generar daños irreversibles en el cuerpo humano, pues, como explica el doctor Franco, la diabetes es la principal causa de ceguera, fallo renal y amputación de las extremidades inferiores. Además, genera predisposición a la aparición de otras enfermedades cardiovasculares y aumenta cuatro veces el riesgo de presentar infarto y trombosis.

Aunque se trata de una condición prevenible en la mayoría de los casos, su prevalencia sigue aumentando a niveles alarmantes, al punto de ser considerada por expertos como una ‘epidemia del siglo XXI’ y, sin duda, un problema de salud pública que, en algunos países, puede convertirse en la primera o segunda causa de gasto en el sector salud.

La clave es prevenir el desarrollo de la enfermedad y promover un diagnóstico temprano a partir de un examen de azúcar en la sangre, que, en caso de confirmarse, podría requerir el inicio de un tratamiento con medicación. Claro está que “lo más importante es modificar la alimentación y el estilo de vida”, resalta el experto, por lo que insiste en la necesidad de fomentar hábitos saludables desde la infancia.

Por eso, a propósito del Día Mundial de esta afección, que se conmemoró este 14 de noviembre, la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo promueven una campaña para tener los ojos bien abiertos y ganarle la batalla a esta enfermedad.

La cifra

Según el atlas de la FID, en Colombia existen tres millones de adultos con diabetes, siendo el segundo país latino con más personas, entre 20 y 79 años, diagnosticadas.

¿Cómo mejorar la calidad de vida de un paciente?

De acuerdo con el especialista en endocrinología, hay tres recomendaciones fundamentales que deben seguir las personas que ya han sido diagnosticadas y se encuentran en tratamiento:

  • Modificar los hábitos alimenticios: suspender los azúcares y las harinas procesadas, consumir menor cantidad de grasas de origen animal y ajustar el contenido calórico a las necesidades del cuerpo, de tal manera que se alcance el peso ideal para la persona.
  • Realizar actividad física con regularidad.
  • Seguir a cabalidad el tratamiento definido por el médico.

‘Hypo App’, una herramienta para controlar la hipoglucemia

Ocasionalmente, las personas que sufren de diabetes y se encuentran en tratamiento pueden presentar niveles bajos de glucosa en la sangre, como reacción a la insulina o a los medicamentos orales. Es por esta razón que deben estar preparadas para prevenir y tratar los síntomas de la hipoglucemia.

Para el control y seguimiento de esta enfermedad, en las tiendas virtuales de los teléfonos inteligentes se encuentra disponible una novedosa aplicación que permite conocer más de ella e identificar su aparición y consecuencias.

http://www.cambiandovidasla.com/diabetes/

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