Croacia cumple su sueño europeo diez años después, con la economía maltrecha

Por Publimetro Colombia

Bruselas, 30 jun (EFE).- Croacia se convierte a partir de mañana en el Estado miembro de la Unión Europea (UE) número 28, después de más de una década de largas negociaciones y con su economía seriamente tocada por la crisis.

“Croacia tiene por delante un verdadero reto fiscal”, señaló a Efe el portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión Europea (CE), Simon O’Connor, quien reconoció que tras la adhesión, Bruselas elaborará un informe, evaluará la situación y determinará si existe un déficit excesivo que requiera la apertura de un procedimiento.

Según las previsiones económicas de primavera de la CE, la deuda del país será del 62,5 % del PIB en 2014 y su déficit público del 5,6 %, por encima del 60 % y el 3 %, respectivamente, recomendados en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

El desempleo afectará el próximo año al 20,1 % de la población de Croacia, que cuenta con 4,2 millones de habitantes, y, aunque el PIB, después de cinco años de recesión, parece que dará un respiro y avanzará un 0,2 %, todo indica que a corto plazo la situación económica seguirá siendo un lastre importante para el crecimiento pese al impulso que supondrá la entrada en la UE.

En opinión de la Comisión, “comprometerse con una estrategia de consolidación clara y sostenible será clave para fortalecer la confianza y favorecer un clima financiero y económico estable”, señaló O’Connor.

“Para mucha gente joven que no tiene trabajo la entrada en la UE es una oportunidad muy importante de salir fuera a buscar una vida mejor”, afirmó en una conversación con Efe Damir Plese, ciudadano croata residente en Bruselas desde hace siete años y actualmente empleado del Parlamento Europeo (PE).

“Se nos abren las puertas de los países escandinavos”, continuó Plese, que explica que mientras Suecia, Dinamarca y Finlandia no han tenido reparos en abrir de par en par su entrada, otros como Bélgica o Alemania se han acogido a medidas transitorias durante dos años para evitar una llegada masiva de croatas.

Más allá de la oportunidad económica, Plese destaca la facilidad para desplazarse en la UE que tendrán ahora los croatas y recuerda sin añoranza las numerosas preguntas administrativas que acompañaban al cruce de la frontera eslovena.

Para este políglota croata, de 36 años, otro de los cambios atractivos que implicará el ingreso en la Unión es la posibilidad de estudiar fuera a precios más económicos, ya que hasta ahora cursar una licenciatura, por ejemplo, en la Universidad de Cambridge sin ser británico o ciudadano comunitario costaba hasta diez veces más.

“Nunca he sido euroescéptico, pese a que después de tantos años de espera me desilusioné un poco”, afirma.

Para Plese, como para otros croatas, la adhesión de su país al club comunitario es vista como una vía “para volver a la cultura y los valores europeos a los que siempre ha pertenecido”, ya que recuerda que cuando el país formaba parte de Yugoslavia, Belgrado no permitía estos sentimientos.

De la guerra en los Balcanes, Plese no olvidará cuando tuvo que refugiarse en Eslovenia justo antes de que bombardearan su pueblo, Delnice (a 12 kilómetros de la frontera con ese país) y despedirse de su familia y sus amigos para siempre porque no sabía si los volvería a ver.

“Fue duro, lo aguantamos y salimos”, pero “si uno quiere seguir hacia delante tiene que olvidar y perdonar, no se puede vivir con odio ni con rencor”, según Plese, para quien “no olvidar” solo tiene sentido si es para que “no vuelva a ocurrir”.

Desde el European Policy Center (EPC) de Bruselas, la analista política Corina Stratulat reconoce que Croacia ha sido el primer país que ha completado un proceso verdaderamente riguroso para entrar en la UE puesto que se aplicaron los conocimientos adquiridos en ampliaciones previas como las de Rumanía y Bulgaria.

“Los requisitos para Croacia y para los países balcánicos que quedan por unirse son muy duros y ciertamente muy distintos de las ampliaciones de 2004 y 2007”, señaló a Efe.

Stratulat lo atribuye al contexto posbélico y precisa que las condiciones han tenido mucho que ver con la seguridad, la plena cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), el retorno de refugiados, la cooperación regional y la reconciliación.

El acceso de Croacia constituye la séptima fase de ampliación del club europeo desde su formación en 1957 y precede a las de Turquía, Macedonia, Islandia, Montenegro y Serbia, los cinco países que en estos momentos ostentan el estatus oficial de candidatos a la adhesión.

María Ruiz

Bruselas, 30 jun (EFE).- El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, consideró hoy la adhesión de Croacia a la Unión Europea (UE) como un paso más de la reunificación en Europa.

“Europa está dando otro paso importante hacia la reunificación y Croacia abre un nuevo capítulo en su historia”, sostuvo Schulz en un comunicado.

Afirmó que la UE ha sido “una promesa de paz” y un “imán para el cambio” para los Balcanes occidentales, devastados por la guerra hace solo unos años, y que con determinación y trabajo duro, como el que ha llevado a cabo Croacia para reformar su economía, ser miembro de la Unión Europea es algo alcanzable.

Schulz aseguró que está encantado de dar la bienvenida al que será el vigésimo octavo miembro de la UE a partir de mañana y celebró que la familia europea crezca alrededor de valores como la democracia, la justicia y el Estado de derecho.

El socialista alemán se refirió a la difícil situación económica que vive Croacia, tras cinco años de recesión, elevados niveles de deuda y déficit y un 20 % de paro, y sostuvo que ser miembro de la UE no aportará una “solución mágica”, pero ayudará a modernizar la economía y sacara a muchos ciudadanos de la pobreza.

En este contexto, explicó que Croacia recibirá fondos europeos para construir carreteras y limpiar el medioambiente, así como para reforzar sus trabajos de investigación y desarrollo.

El acceso de Croacia a la UE constituye la séptima fase de ampliación del club europeo desde su formación en 1957 y precede a las de Turquía, Macedonia, Islandia, Montenegro y Serbia, los cinco países que en estos momentos ostentan el estatus oficial de candidatos a la adhesión.

Vilna, 30 jun (EFE).- Lituania se convertirá este lunes en la primera antigua república soviética en presidir la Unión Europea en un mandato que coincidirá con la cumbre de la Asociación Oriental, un foro que busca precisamente el acercamiento de la UE a otros países surgidos de la extinta URSS.

Sus dos vecinos bálticos, Letonia y Estonia, con los que comparte pasado soviético y también ser las únicas ex repúblicas soviéticas integradas en la Unión Europea, aún tardarán en encabezar el Consejo de la UE.

El Consejo Europeo es una de las siete altas instituciones de la UE, integrada por los veintiocho Jefes de Estado o de Gobierno de los Estados de la Unión, más su Presidente y el Presidente de la Comisión Europea.

Letonia lo hará en el primer semestre de 2015, mientras que Estonia tendrá que esperar hasta la primera mitad de 2018.

La presidencia lituana comenzará con un acontecimiento histórico para la UE, que este lunes dejará de ser la unión de los Veintisiete tras la plena integración de un nuevo miembro, Croacia, la segunda antigua república yugoslava en sumarse a la Unión después de Eslovenia.

Lituania y Croacia comparten un pasado comunista y también el hecho de que ambos no eran siquiera Estados independientes hace poco más de dos décadas.

El país báltico, marcado a fuego por un pasado soviético del que no logra desprenderse del todo ni siquiera una década después de su entrada en la UE en 2004, se ha puesto como una de las prioridades de su presidencia rotativa el acercamiento a otras exrepúblicas de la Unión Soviética.

La capital lituana, Vilna, acogerá el próximo mes de noviembre la cumbre de la Asociación Oriental, un programa de la UE que integra a Armenia, Bielorrusia, Moldavia, Ucrania, Georgia y Azerbaiyán y promueve el acercamiento de estos países exsoviéticos a los valores y estándares de vida europeos.

La presidenta lituana, Dalia Grybauskaite, promueve la idea de que Europa debe reforzarse mediante una cooperación más estrecha con sus vecinos y socios estratégicos, según se desprende de las prioridades de la presidencia de Vilna en la UE publicadas en la web oficial de la jefatura del Estado lituano.

Lituania llega a la presidencia del Consejo de la UE en el momento histórico más difícil para Europa, más dividida que nunca tanto en lo político como en lo económico, inmersa en una crisis que amenaza con desgastar los vínculos entre sus miembros.

Los Veintiocho deberán concluir en el segundo semestre de este año las negociaciones sobre los correspondientes actos jurídicos que deben garantizar la distribución del presupuesto de la UE para el periodo 2014-2020 entre los distintos países miembros.

Todo ello en pleno debate sobre la austeridad económica y la estabilidad financiera.

Lituania toma las riendas de Europa con el objetivo de “recuperar la confianza en Europa” mediante la consecución de “la estabilidad financiera”, en palabras de Grybauskaite.

“Insistiremos en conseguir la estabilidad financiera a través del reforzamiento a la unión económica y monetaria, y la creación de una unión bancaria”, subrayó en vísperas de la presidencia lituana.

Mientras, la propia Lituania ha renunciado a adoptar el euro el próximo año, como estaba previsto, ante la crisis económica que vive Europa y las dificultades del propio país báltico para cumplir con las exigencias de Bruselas.

Vilna se comprometió con la moneda única al entrar en la UE, pero antes debe cumplir los objetivos de inflación y déficit público establecidos en el Tratado de Maastricht.

Algunos analistas calculan que Lituania podrá aspirar a la unión monetaria no antes de 2016 o 2017.

Lituania, al igual que Letonia y Estonia, fue anexionada por la Unión Soviética en 1940, estuvo sometida a la ocupación alemana durante la II Guerra Mundial y recuperó su independencia en 1990, en pleno proceso de desintegración de la URSS.

Vida Augustauskene

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