Sube la tensión entre Chile y Bolivia al optar los soldados bolivianos por un juicio oral

Por Publimetro Colombia

Santiago de Chile, 25 feb (EFE).- Los tres soldados bolivianos acusados en Chile de cruzar ilegalmente la frontera con un arma fueron liberados hoy, bajo medidas cautelares, tras rechazar una salida alterna al caso y optar por comparecer en un juicio oral, una decisión que subió nuevamente la tensión entre los dos Gobiernos.

En una audiencia hoy, el Juzgado de Garantía de Pozo Almonte, a través de su titular, Rodrigo Hernández, dejó libres, con algunas medidas cautelares, a los reclutas Alex Choque, Augusto Cárdenas y José Luis Fernández, detenidos hace un mes por las autoridades chilenas y acusados de cruzar ilegalmente la frontera con un arma.

La Fiscalía había ofrecido hoy a los soldados Choque y Cárdenas la suspensión condicional del procedimiento, que les suponía la expulsión de Chile sin cargos, sólo con la prohibición de volver durante un año.

Mientras a Fernández, que portaba un fusil durante la detención, se le propuso un juicio abreviado, con una pena de tres años y un día de prisión que, inmediatamente después de ser dictada, se conmutaba también por la expulsión del país.

Manuel Guerra, fiscal jefe de la región de Tarapacá, lamentó el rechazo de la propuesta, que habría permitido a Choque y Cárdenas volver hoy mismo a Bolivia, y recordó que hace un tiempo ese país aceptó una oferta similar cuando catorce militares bolivianos fueron también detenidos en territorio chileno.

El soldado Fernández, en tanto, habría podido regresar a Bolivia en los próximos días, según la fuente.

Luego de la decisión de los reclutas, el juez dispuso que Choque y Cárdenas quedaran con arraigo nacional (prohibición de abandonar Chile) y firma semanal en una comisaría de Carabineros, mientras Fernández deberá cumplir además arresto domiciliario nocturno.

Los soldados, que abandonaron este mismo lunes la cárcel de Alto Hospicio, ofrecieron una declaración a la prensa, en el consulado boliviano en la ciudad de Iquique, en la que insistieron en que estaban realizando un operativo para detener a un grupo de contrabandistas y reclamaron a las autoridades chilenas apoyo en la lucha contra el contrabando.

“La lucha contra el contrabando debería ser tarea de todos porque afecta a bolivianos y chilenos, espero que se haga justicia declarándonos inocentes. Nosotros somos soldados bolivianos y por ley de nuestro Estado, la estábamos cumpliendo”, manifestó el soldado Cárdenas.

El desenlace de la audiencia provocó un nuevo cruce de declaraciones entre los Gobiernos de ambos países.

Por un lado, el presidente boliviano, Evo Morales, dijo desde La Paz que el Gobierno chileno tiene la culpa de que los soldados no hayan quedado libres sin cargos.

Morales afirmó que la justicia chilena “está sometida” al presidente Sebastián Piñera, a quien tildó de “mal vecino” y acusó de “desprestigiar” al pueblo chileno, mientras se declaró “orgulloso” del comportamiento de los soldados y consideró “un triunfo” que no sigan presos.

Insistió, además, en que la acusación a los soldados, que según su Gobierno fueron detenidos el 25 de enero pasado cuando perseguían a unos contrabandistas, es una “venganza” de Chile por la demanda boliviana de obtener una salida soberana al Pacífico.

Si el presidente de Chile “quiere vengarse, que se vengue con Evo, no con tres conscriptos”, sostuvo el mandatario boliviano.

Por su parte, tras reunirse con el presidente Piñera, el canciller chileno, Alfredo Moreno, afirmó que en su país “no hay presos políticos ni ánimo de venganza”.

Los hechos, señaló, “son responsabilidad de las autoridades boliviana”, la defensa de los soldados “ha tomado todas las acciones para demorar este proceso”.

“Además hoy ha rechazado los caminos ofrecidos por la Fiscalía para acelerar el proceso, a pesar de que ello significa que los soldados deberán extender su estadía en nuestro país”, añadió.

El canciller chileno anunció que el Gobierno seguirá realizando “todos los esfuerzos para acelerar la solución, dentro de su ámbito de competencia y con estricto apego al Estado de Derecho”.

“Lamentamos que el Gobierno boliviano no colabore en esta tarea y, por el contrario, realice declaraciones que se alejan de la verdad de los hechos y en un lenguaje que no corresponde al respeto que se deben nuestros países”, concluyó.

Durante la audiencia de hoy, el soldado Cárdenas había aceptado en principio la oferta de la Fiscalía, pero tras una conversación con sus compañeros y la defensa, se retractó.

Después Choque y Fernández rechazaron también la oferta, señalando que preferían que la investigación del caso siguiera su curso.

Mientras se extienda la investigación y se celebre el juicio, que podría tardar varios meses, los tres fijaron como domicilio la casa del diputado comunista chileno Hugo Gutiérrez, en la ciudad de Iquique.

Gutiérrez dijo que facilitó su hogar para ayudar a distender la tensión existente y para contribuir a una solución.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo