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El bartender paisa, uno de los 10 mejores del mundo

Juan David Zapata es el joven paisa que representó a Colombia en el World Class Berlín 2018, la competencia de bartenders más importante del mundo.

El bartender habló con PUBLIMETRO sobre su vida, la experiencia que le cambió el rumbo, sus metas, sueños y las claves para lograr el éxito.

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Antes de llegar al World Class Berlín 2018, Juan David había sido reconocido como el mejor bartender del país. A sus 26 años, es el Head Bartender del bar Old Tom, del cual es socio y que es considerado como el primer bar de ginebra en Medellín. Además, creó un pasante para tequila llamado Don Chapala y un agua tónica que quiere distribuir en el mundo llamada Juniper Tonic Water.

En una conversación personal Juan David habló sobre cómo el estar al borde de la muerte le cambió la vida y lo llevó a tomar la decisión de estudiar, de ser emprendedor y de cambiar su historia.

Para empezar nos gustaría saber un poco de usted, ¿cuáles son los principales recuerdos de su infancia?

Mi niñez la recuerdo siempre en paseos y de estar divirtiéndome bastante. Mi papá y mi mamá son personas dedicadas a la familia, a nosotros como hijos y mis recuerdos son de tranquilidad.

¿En la adolescencia existió algún suceso que marcara su vida y que esté relacionado con su presente?

Sí, tuve un momento en el que estuve como medio descarrilado por el tema de las barras de fútbol. No me arrepiento de nada de eso, pero fue un aprendizaje bastante importante. Fue un momento de la vida en donde pasaron demasiadas cosas y que por una pelea entre barras estuve al borde de la muerte. Eso me marcó mucho y me cambió la actitud, porque me permitió ver cuál era el camino que quería escoger.

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Y ese incidente en el que casi pierde la vida, ¿cómo fue?

Fue contra unas barras del Cali en Medellín. Al terminarse un partido empezó una pelea y ahí casi pierdo la vida porque me apuñalaron en la parte del corazón. Fue muy fuerte y gran impacto para toda la familia.

¿A qué edad se convirtió en miembro de la barra de fútbol del Deportivo Independiente Medellín?

Tenía 14 años cuando entré a la barra y debíamos apoyar al equipo en todos los lugares en donde jugaba, países y ciudades diferentes. Era un tema bastante negativo por las peleas y enfrentamientos con otras barras y porque el ambiente era muy pesado. Pero no me arrepiento.

Ante esa situación y por la rebeldía, ¿qué le decían sus padres?

Lo que pasa es que aunque yo estuviera metido en ese tema, siempre respondía con todo lo mío. Ellos me pedían que me saliera de eso, pero al final siempre me decían que tenía la libertad de tomar mis propias decisiones para que me diera cuenta de las cosas y eso me aportó mucho.

¿Después de esa experiencia se retiró por completo de las barras?

No, no me retiré de inmediato. Empecé a cambiar mi actitud y mi visión. Cada día me fui alejando y alejando más, fue paulatinamente que me retiré por completo y me dediqué al tema del estudio y del emprendimiento. Sigo asistiendo al estadio a apoyar el equipo, pero ya es un tema muy diferente porque voy con la familia.

¿Cómo se interesó en aprender a ser bartender? ¿Qué fue lo que le llamó la atención de ese oficio?

Yo estudiaba Ingeniería Industrial en la Universidad de Antioquia y vi un curso en una plataforma social de Diageo que se llama Learning for life, en el que dictan cursos de mercadeo, gastronomía y bartending. Me inscribí a este curso, lo hice y me gustó. Empecé a estudiar, el curso duró seis meses y después de ahí comencé a trabajar en bares y restaurantes; sin dejar de leer libros sobre el tema.

¿Cuándo usted empezó a ser bartender era un trabajo estigmatizado?

Digamos que hace ocho años trabajar en un bar era una carrera de paso, varias de las personas que eran de otros países que hacían este arte, lo hacían para subsistir, para pagarse la universidad, para tener un ingreso adicional. Pero hace cuatro o cinco años en Colombia se convirtió en una carrera que se compara con la gastronomía, ya no estamos estigmatizados y se ha abierto el panorama para la gente.

¿Cómo fue su experiencia laborar en esa época y cómo se convirtió en uno de los mejores bartender del mundo?

Siempre tenía en mi mente no quedarme en un sitio estancado. Siempre mi idea fue trabajar, aprender y como una esponja ir absorbiendo toda la información, todos los errores que cometían los jefes, los dueños; porque sabía que algún día la iba a usar a mi favor. No me quedaba mucho en un sitio si veía que no podía crecer, por eso fui escalonando en distintos lugares. Trabajé en el mejor lugar y atendí a los mejores clientes. Luego me salí y empecé a trabajar en una empresa de vinos, para seguir aprendiendo.

¿Cómo fue el emprendimiento de bares en casa?

Fue con un amigo que frecuentaba los bares donde yo trabajaba. Se me despertó el tema del emprendimiento y creamos el bar en casa. La gente alquilaba nuestro bar para realizar matrimonios, eventos empresariales o fiestas. Eso evolucionó, me abrió la mente y me ayudó a definir lo que quería, aunque quebró al año. A partir de ahí empecé a participar en concursos de coctelería, en donde aprendí mucho y fue donde mi familia me empezó a apoyar más, porque se dieron cuenta que era un tema interesante, que no solo era servir tragos en un bar sino que tenía un montón de cosas, como que uno está en los momentos felices y en los tristes de las personas, porque es cuando buscan un bar.

¿Cómo fue la experiencia de quedar entre los diez mejores bartender del mundo?

La final en Colombia empezó con más de 300 bartender, es como una especie de juegos olímpicos donde te piden destrezas, habilidades, sabores, época, conocimiento, atención al cliente, hospitalidad. De esos quedamos solo 8 personas de diferentes ciudades de Colombia y en Medellín fue la final donde logré coronarme campeón. Durante 6 meses me entrené para llegar a Berlín. Mi familia se vinculó y viajé con dos estudiantes, que fueron mi mano derecha.

¿Cómo fue la competencia?

Participaron 57 países, el ganador de cada país, y durante una semana nos medimos en diferentes temas. Es como un mundial, se van eliminando personas hasta que queda el top 20. Nosotros logramos pasar el top 20, primera vez que pasamos un filtro y quedamos entre los 10 mejores.

¿Con qué sueña ahora Juan David Zapata?

Sueño con tener una destilería donde elabore licores colombianos de mucha calidad, tener un bar dentro de los 50 mejores del mundo y estoy trabajando para eso; y sueño con expandir mi marca de tonics and gins a nivel mundial.

¿Cuál sería su mensaje para quienes estén soñando ser bartender?

Que no esperen que las oportunidades les lleguen a las casas, que sean hospitalarios en sus trabajos, ofrecer menos cantidad de alcohol pero de mayor calidad, buscar el consumo responsable y estudiar, estudiar y estudiar; nunca parar.

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La cifra

57 bartender del mundo participaron en el World Class Berlín 2018

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La frase

“Hace cuatro o cinco años en Colombia se convirtió en una carrera que se compara con la gastronomía, ya no estamos estigmatizados y se ha abierto el panorama para la gente”, Juan David Zapata, el mejor bartender de Colombia.

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