“Somos en este mundo el tiempo que nos queda”: Hinestroza

Desde hace tres años el rosado se ha convertido en el color de la esperanza, de la solidaridad y sobre todo en el ‘modo’, en el estado, en el que cada persona que lo elige ayuda a salvar la vida de una mujer.

Por ARIADNE AGAMEZ

Este miércoles 19 de octubre es el día mundial del cáncer de mama, una enfermedad silenciosa, que se convierte en protagonista de la vida familiar cuando menos se espera, que no tiene preferencia y que le llega a 1 de cada 8 mujeres en algún momento de la vida.

PUBLIMETRO habló con Lina Hinestroza, creadora de Modo Rosa y sobreviviente del cáncer de mama, que desde su visión de mujer, esposa, madre, amiga y hermana ha logrado salvar vidas.

Después de tres años de existencia de Modo Rosa, ¿cómo ve el crecimiento que ha tenido el movimiento?

Este ha sido un movimiento que salió del corazón y desde la experiencia, y cuando las cosas salen de ahí, salen de manera como muy orgánica y la gente lo recibe igual. Ha sido muy bonito porque todas las personas de alguna manera se han sumado y se han dado cuenta que esta enfermedad llega sin avisar, que no tiene ninguna preferencia ni de clase social, ni de religión, ni de partido político, ni de nada de eso; llega a 1 de cada 8 mujeres en algún momento de su vida.

Lo que se encuentra uno es que generalmente hay personas que han tenido a alguien cerca o que han oído de alguien que quieren y que estiman, que lo ha vivido y sienten que esta enfermedad en algún momento también puede tocarles.

Pero, ¿se imaginó la dimensión que tiene y la aceptación de la gente?

La dimensión que ha ido cogiendo Modo Rosa es porque la gente la siente propia, porque no es mío, porque es de todo el que lo quiera tomar, porque estar en modo rosa es como estar en modo vacaciones, modo mundial o modo avión; es simplemente cambiar el switch de estar en un estado que nos permita entender que desde cada uno, en lo que hacemos, podemos llegar a impactar la vida de las mujeres que amamos.

¿Qué considera que hace falta para que las mujeres tengan conciencia permanente para realizarse el autoexamen?

Pienso que nos falta conciencia, de hecho yo que soy esposa de ginecólogo, que tuve una hermana que le había dado cáncer de mama, que tuve una prima-hermana que se había muerto por cáncer de mama, aun así seguía siendo un tema ajeno para mí. Entonces, yo siento que en la medida en que todos los octubres nos estemos sumando a generar este movimiento, alguien cada vez va a tomar la decisión de ir a chequearse, va a tomar la decisión de aprender a hacerse el autoexamen; y sobre todo a tomar esa conciencia no solo por nosotras sino por las personas que nos aman.

De su propia experiencia, ¿qué fue lo más difícil?

Cuando yo fui diagnosticada lo que más me mortificaba y el dolor que más grande me daba, era sentir que quizás mis hijos podían quedar sin mamá, o mi esposo, yo viéndole ese dolor tan profundo que tenía, podía quedar sin mí porque yo había sido negligente, porque esa era la primera cita que aplazaba, la de la mamografía yo la corría y la corría, la de la ginecóloga igual.

Pero entonces, ¿cómo cree que se puede disminuir el número de casos de diagnóstico tardío?

Estoy convencida que vamos a ir disminuyendo las cifras, así como otros países han venido tomando conciencia y han hecho movimientos muy fuertes en el mes de octubre y ya las tasas de mortalidad están casi a un 30%, como las de Colombia; entonces, a eso somos capaces de llegar. Si todos al escuchar sobre esto, si todos al ver un edificio iluminado de rosa y si todos al ver un producto rosa en un mercado nos damos cuenta que eso nos está hablando a nosotros, a la vida propia y nos está diciendo que les recordemos a las personas que tenemos al lado que también se tiene que cuidar, en ese momento van a llegar más a tiempo. Esta es una enfermedad muy agradecida con la detección temprana.

¿En qué porcentaje se encuentra la sobrevivencia de una mujer que es diagnosticada a tiempo?

Es que no solamente la sobrevivencia es superior al 90% sino que la mujer que queda, queda más feliz, más agradecida, agradecida con la vida, es una mujer que vive en amor y que está preocupada porque las demás personas y las demás mujeres que están al lado también vivan lo mismo que ella, es decir que lleguen a tiempo.

Y ¿cómo evitar que el miedo se convierta en el primer obstáculo para realizarse el autoexamen o para ir al chequeo médico?

Esa pregunta sobre el miedo es excelente, porque yo tengo muchas personas cercanas que no se quieren aprender a hacer el autoexamen o que no van a la cita de chequeo de miedo que le diagnostiquen la enfermedad. Lo primero que tengo para decirles a ellas es que esta enfermedad no se puede frenar, el hecho de que uno no vaya a la cita la enfermedad no se va a detener.

¿Cómo ve la vida una mujer que ha sido diagnosticada a tiempo?

Créanme que la persona que es diagnosticada a tiempo recibe el mejor regalo de su vida, porque la vida nunca vuelve a ser igual, porque la vida es más hermosa que nunca, porque eso es un tiempo que pasa y es un tiempo para aprender mil cosas, el tratamiento es algo que entra y se va, le deja a uno una felicidad permanente, una gratitud de abrir los ojos, de caminar, de ver, de respirar, de hacer muchas cosas que fueron difíciles en algún momento y ya las vuelve a recuperar.

¿Cuál es la recomendación para la familia de una mujer a la que le han detectado la enfermedad?

Es entender que todo es perfecto, que esta es una enfermedad que viene llena de aprendizajes, es una enfermedad que trastorna a toda la familia, a todo el círculo cercano de la paciente, pero que viene llena de mensajes de amor, de desapego, de gratitud hacia las pequeñas cosas que no las vemos, gratitud a simplemente existir, a respirar y a tener los días de vida que estén.

¿Y el mensaje para las mujeres que han sido recientemente diagnosticadas?

Para aquellas que llegaron de manera temprana que hagan de esto un momento reflexivo para conocerse más, para sacar lo mejor que tienen y para que su vida siga siendo diferente. Para las mujeres que no han llegado tan temprano, no es fácil desapegarse de quienes amas, no es fácil quizás desapegarse de la vida, pero es una enfermedad que permite ir cerrando ventanas que están abiertas, dando los abrazos que están pendientes, diciendo los te quiero que no se han dicho, pidiendo el perdón que aún hay que pedir. Lo más importante es que capitalicemos el presente, que no sea necesario tener una enfermedad para vivir en paz y en armonía en el hoy, porque somos en este mundo el tiempo que nos queda.

Para finalizar, ¿en qué consiste la carrera de las rosas?

El domingo 30 de octubre será una carrera que se corre con el corazón, la idea es que no sea solo de 10k y 5K o para las personas que tienen la habilidad de correr, sino que también sea una carrera incluyente con la categoría 2k, que es para que la puedan caminar, que puedan ir mujeres sobrevivientes, personas que no solamente han vivido el cáncer de mama, sino de cualquier situación o adversidad que hayan vivido. Es una carrera en la que la persona que la va a correr inscribe el nombre de por quién lo hace y en su pecho va a salir más grande el nombre que el número.

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