Ramiro Meneses: “hacer lo que a uno le da la gana cobra un verdadero sentido”

PUBLIMETRO habló con Ramiro Meneses, uno de los actores más respetados del país y un referente de ciudad, nos contó sobre su adolescencia, la música, su interpretación en ‘Rodrigo D no futuro’, su relación con su hija, el lanzamiento de su libro y su nuevo proyecto como presentador.

Por ARIADNE AGAMEZ

Para empezar nos gustaría saber sobre la ciudad en la que creció, ¿cómo fue la Medellín en la que vivió sus primeros años?

La Medellín que yo viví fue muy musical, toda mi infancia estuve en la costa (entre Sincelejo y Montería); cuando llego, me encuentro pues una Medellín de adolescente, prácticamente; llego a una Medellín que me tocó muy musical, todo lo mío casi que giraba en torno a la música, y de muchos amigos, muchos amigos de barrio, de tango también, porque mi familia tenía mucho que ver con el tango, porque un tío mío tenía un bar que se llamaba el ‘Último Bar’, entonces claro como yo me iba a ayudarle pues me sabía todos los tangos.

Y ¿cuál es su tango favorito de ese entonces?

En ese entonces había varios, estaba ‘Sangre Maleva’, estaba ‘Volver’ y había un tango que me gustaba muchísimo que se llama ‘Dios te salve mi hijo’.  

¿Y lo dejaron trabajar en el bar?

(Risas) claro, yo lavaba los vasos, me ponían era a lavar los vasos. Lo que pasa es que era bar y los bares en Medellín eran más reconocidos, pues era un bar sin copera mientras que las cantinas tenían coperas. Eso es lo que yo recuerdo que marcaba la diferencia. Y como el bar no tenía copera, entonces yo podía entrar a lavar vasos (risas).

¿Alguna experiencia que recuerde de sus días ayudando en el bar?

No, no; mucho borracho nada más.

¿De los 18 años a los 20 años qué recuerda de la ciudad?

Recuerdo mucho los dos colegios en los que estuve, el Pedro Luis Villa y el Inem de Manrique.

¿En ese entonces se vivía una ciudad en conflicto, cómo le afectó en su vida?

No, a mí no me tocó esa parte, cuando yo ya me fui a Bogotá fue que empezó la parte fuerte, a mí me tocó una Medellín menos violenta, como la de comienzos de los años 80, que se veían cosas, pero eran casos muy aislados; realmente a mí la parte violenta medio me rosó, porque veía más era el cambio entre la gente que conocía.

Mis recuerdos prevalecen más en todo lo que tiene que ver con el rock, toda mi juventud está más ligada a la escena del rock en la Medellín de aquel entonces.

Y ¿cuáles eran los grupos que seguía o que escuchaba?  

Aquí no había muchas bandas, pero por ejemplo estaba Fénix, Carbure, Nash, Complot, Kraken; que eran unos grupos que se iban yendo y otros estaban llegando.

En ese orden, entonces ¿cómo surgió la actuación?

Precisamente por ese parche, por el grupo, por el combo de gente con la que yo estaba, había un interés por hacer un programa de estudiantes y eso llegó a oídos de Rosa Colorado, una amiga, y ella un día llegó a decir que necesitaban personas para un casting para algo que querían hacer en Teleantioquia, en ese algo que iban a hacer, pues yo finalmente como que acudí al llamado y más adelante fue que se destapó todo lo de ‘Rodrigo D’, pero realmente yo tampoco iba a hacer ‘Rodrigo D’, porque lo mío fue un azar del destino y yo pienso que lo que ayudó a que yo fuera ‘Rodrigo D’ o que me dio el empujón final fue el hecho de que yo fuera baterista.

¿Entonces no fue porque existiera un interés claro en la actuación?

No, no; yo de hecho estaba era acompañando a un amigo a los ensayos con Víctor.

¿Y la relación con Víctor Gaviria cómo fue?

Durante todo el periodo de la película nos hicimos grandes amigos, pues de una forma u otra, eso es lo que hace que uno a Víctor lo sienta tan cerca cuando trabaja con él.

‘Rodrigo D’ dio a conocer a Ramiro Meneses en el país, ¿cree que ese personaje se convirtió en un lastre para su carrera?

Lo que pasa es que yo nunca lo he visto como un lastre, nunca lo he visto como que lo estoy cargando, porque son experiencias distintas; digamos que ‘Rodrigo D’ fue una experiencia, todo lo que he construido, hecho, estudiado, es otra experiencia, los nuevos amigos son otra experiencia; y así sucesivamente cada una forma parte de un todo, pero nunca he visto a ‘Rodrigo D’ como una catapulta o como un inicio o como un punto de partida, no, lo he visto como un momento, como un espacio más dentro de mi vida.

En la actualidad, ¿qué prefiere la actuación o la dirección?

A mí siempre me ha gustado mucho más dirigir, me encarreta mucho más, porque me crea unos intereses intelectuales que me sirven más a mí, en cuanto al aprendizaje, en todo lo que consiste en elaborar un tema y llevarlo a un producto final.

Recientemente lanzó un libro, ¿de qué se trata, cómo fue la experiencia?

Después de que termina ‘Rodrigo D’ siento un gran interés por la fotografía y empiezo a estudiar, pasa el tiempo y la dejo a un lado, sobre todo en el paso de lo análogo a lo digital, yo no me atrevo a como dar el paso; también eran unas cámaras muy pobres, eran cámaras sin gran tecnología, salvo que tenían pixeles, pero no eran tan exactas como hoy en día. Entre el 2004 y el 2005, vuelvo a sentir interés por la fotografía y me encuentro un tema y decido cultivarlo: las flores; entonces inicio un proceso de investigación, un trabajo muy serio y después de 10 años decido que ya está lista y madura la imagen para sacar un libro.

¿Cómo se materializó esa idea de la publicación?

Todo esto fue de la mano de otro amigo fotógrafo que se llama Germán Gaviria y él se interesa mucho en el tema y dice: esto merece un libro; por el cómo están tomadas las fotografías y porque más que fotografías es una exposición artística porque tiene más de pintura que de fotografía. Es un libro para ver, pensar, más que un libro es un elemento artístico.

Por otro lado, ¿cómo es Ramiro en su vida privada?

Común y corriente, digamos que la relación con mi hija es una relación más de amigos, de conversar, todo el tiempo nos estamos diciendo cuánto nos amamos y nos adoramos; y en la vida amorosa siento que es el mismo comportamiento, cuando uno ama no hay sino un camino.

¿Qué mensaje le puede dejar Ramiro Meneses a las nuevas generaciones que ven en el arte y la cultura su futuro?

El mejor consejo que le pueden dar a uno es que haga lo que el instinto le dicte, porque le instinto tiene que ver con la supervivencia y cuando uno le da una salida a las personas, es una salida que es tan personal que pensar que esa es la única salida no tiene sentido; entonces, ahí es donde la supervivencia y el hacer lo que a uno le dé la gana cobra un verdadero sentido, que ya no es llevarle la contraria a los demás, sino hacerle caso a lo que uno cree.

Ahora inicia un nuevo proyecto con Teleantioquia como presentador del programa concurso ‘Cuatro por familia’ ¿qué significado tiene para usted?

Para mí ha sido un reencuentro maravilloso con la ciudad, con las subregiones, yo me pongo a ver y la verdad que es como volverse a reunir con la familia, los hermanos, es volver a vivir la ciudad como la conocía, de una manera romántica, es algo muy bueno y es un momento para darle cosas bonitas a la ciudad que te vio caminar entre sus calles, que te dio su amor; entonces regresar también es ayudar a construir, ayudar a ser ciudad.

¿Para usted Medellín en qué ha cambiado?

Ha cambiado mucho, pienso que la gente es más abierta a otras costumbres, está más tranquila con los demás, siento que ahora se piensa más como colombiano en una ciudad menos individual, que acepta otras culturas, que acepta que el mundo es más grande y participa del mundo, es una ciudad más abierta al mundo.

También le puede interesar:

¡Indignante! Aparece video de cirujano estético en Medellín que baila …

Noticias de  Medellín: Intento de robo en El Poblado

Explosión Negra, del barrio Moravia de  Medellín   a los Grammy

Más noticias de Medellín aquí

PUB/AA

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo