¿Por qué es importante entrenar a su perro para que sea obediente?

Entrenar a su perro para que aprenda a obedecer, puede proporcionarle las habilidades necesarias para que también sea un gran ciudadano canino.

Por Mónica Garzón Ramírez

¿Alguna vez se ha mostrado reacio o ha rechazado la idea de entrenar a su perro formalmente para que aprenda a obedecer? Si esto le ha ocurrido, es porque puede que usted sienta que su perro es un regalo hermoso, que es un miembro de la familia muy importante, un amigo y no un animal que puede dominar y controlar.

Ese sentimiento, que podría ser admirable, no puede interferir con la responsabilidad que tiene como dueño de formar a su compañero de cuatro patas. De hecho, emplear el entrenamiento de la obediencia, puede convertirse en un factor crítico cuando se trata de cultivar una relación sana de humanos, animales y la formación de una mascota socialmente compatible. Los comandos básicos como sit, down, stay y come, ayudan con el proceso de manera efectiva. En un sentido práctico, cuando los perros son entrenados para que obedezcan, tienen una vida llena de bienestar, además de una muy buena convivencia con sus humanos. Cuando un perro desiste de saltar sobre un extraño, se sienta, viene o va cuando se lo piden, este es un perro que se ha ganado un espacio en parques, picnics, paseos y cualquier lugar público, evitando así pasar mucho tiempo solo en casa.

Los perros que se echan cuando llega una visita a sus casas, sin importar si ha ladrado lo suficiente como indicador de un saludo o en su defecto de una alarma, son más propensos a ser incluidos en la cena con la visita, que a ser encerrados en el garaje o el sótano para evitar que molesten. El entrenamiento en obediencia tiene como objetivo educar a su perro en buenas maneras que por fortuna y literalmente, solo puede abrirle muchas puertas a él. En lugar de pensar en el entrenamiento de obediencia como una serie de rituales sin sentido, como dueño debe pensar en él como una herramienta para que pueda ayudar a su perro a enfrentar un mundo real.

Un entrenamiento ideal puede ser positivo y divertido

Cuando la formación es positiva y divertida, tanto usted como su perro tienen amplias posibilidades de disfrutar del proceso, así como los resultados. Para enseñarle a su perro cualquier cosa nueva, la tarea debe tener algún tipo de recompensa cuando se ha completado satisfactoriamente. No es realista pensar que su perro va a realizar una tarea simple, solo para complacerle, la recompensa debe existir, ellos le condicionan como dueño a tenerla en mano prácticamente.

Para aquellos dueños de perro que están menos orientados, es muy probable que consentirlos o celebrarlos no sea suficiente, sobre todo cuando el perro está excitado y muy probablemente prefiera una galleta a que usted lo acaricie, pues en el momento usted es su obstáculo momentáneo.

Con el fin de convencer a su perro de que cada ejercicio de entrenamiento es solo diversión, debe tener muy en cuenta ese ejercicio específico que va a trabajar con más intensidad. Para la mayoría de los perros, la recompensa más convincente es un pedazo pequeño pero delicioso de comida, como por ejemplo un pouche de comida húmeda o unas ricas galletas.

Clases para ser obediente

Si no tiene experiencia en el entrenamiento de su mascota, o es un dueño novato, debe considerar inscribirlo en una clase formal (los cachorros pueden educarse en "guarderías" o clases de pre-novatos). Una evolución interesante en el pensamiento se produce a menudo cuando varios y diferentes tipos de dueños se reúnen en las clases de formación para sus perros. Aunque la gente puede inscribirse en una sola clase: habitualmente disfrutan tanto de la experiencia tanto que suelen volver a inscribirse para el siguiente nivel de entrenamiento, y luego el siguiente y el siguiente. De hecho, no es raro que muchos de estos dueños tomen estos cursos de entrenamiento para sus perros durante años y en conjunto, y no solo porque su perro se mantenga formado, sino porque disfrutan mucho de las clases y se divierten tanto como su peludo.

La mayoría de las clases de obediencia básica, sobre todo las de novatos o el nivel prenovato, incluyen los ejercicios básicos: "siéntate", "abajo", "quieto", "ven". Cada comando tiene un papel importante en la comunicación del día a día entre las personas y sus perros. Un instructor experimentado puede ayudar a guiarle en el cómo y el cuándo darle recompensas, cuando él le escucha y obedece, además de enseñarle cómo actuar cuando su canino no responda a sus instrucciones. Sabía que incluso su expresión facial y la postura de su cuerpo pueden afectar el rendimiento de su perro, estos son detalles que usted jamás notaría y que solo puede detectar con la ayuda de un entrenador.

En algunas clases, el tiempo también se dedica a tratar las conductas no relacionadas con la competencia de obediencia, tales como saltar, dejando caer objetos sobre el mando, y caminar controlado. También puede haber aspectos relacionados con la socialización adecuada, y conferencias cortas sobre otros temas relevantes, además de la formación básica.

Ahora, debe aplicar lo aprendido

Recuerde que es de suma importancia hacer ejercicios de práctica después de lo que ha aprendido. Su perro puede mantener un excelente desempeño mientras que estuvo en la clase, pero se puede “hacer el loco” literalmente en otros ambientes. Por lo tanto, es fundamental que como dueño refuerce las conductas aprendidas haciendo ejercicios en casa, en el patio, parques infantiles y por qué no en centros comerciales llenos de gente.

Poner a prueba esas habilidades que tanto usted como él, han trabajado tan duro para dominar, con el propósito claro que hacer de su perro una excelente compañía en cualquier momento y lugar, después de todo, los entrenamientos de obediencia están diseñados para construirse y reforzarse entre dos.

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