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entretenimiento 18/04/2021

En fotos: la visita del duque Edimburgo a Cartagena

Estas fueron las anécdotas de viaje.

Todo ocurrió un viernes, 16 de febrero de 1962, cuando el Duque de Edimburgo, recién sepultado este sábado, arribó a Cartagena en un viaje diplomático. En fotos: la visita del duque Edimburgo a Cartagena.

La visita incluyó un encuentro con el entonces presidente Alberto Lleras Camargo.

En fotos y en los recuerdos de algunos cartageneros quedó registrado el momento.

“A su arribo al aeropuerto de Crespo, su alteza real, el príncipe Felipe de Edimburgo recibió los honores de las Fuerzas Armadas colombianas”, dice la descripción de una foto.

 En la imagen Felipe camina al lado del entonces comandante general de la Armada, contralmirante Augusto Porto Herrera, y de otro alto oficial, según reseñó el diario El Universal de Cartagena.

Augusto Porto Arrázola (hijo del contralmirante Porto Herrera) recordó una anécdota que le contó su padre sobre ese evento.

En fotos: la visita del duque Edimburgo a Cartagena

Como oficial de la Naval el padre Porto escoltó al Duque en el auto descapotable con el cual recorrió la ciudad.

Terminada la visita, un periodista del Times, de Londres, le hizo una indiscreta entrevista a Porto Herrera en la cual, al parecer, quería profundizar sobre la conducta fiestera y aventurera de Felipe.

La primera pregunta fue “‘¿Cómo fue el comportamiento del príncipe?’, a lo que mi papá le contestó, ‘Like a prince’. Esto llegó a oídos del Palacio de Buckingham”.

Meses más tarde lord Chamberlain, que manejaba los asuntos de la Corona, le mandó un mensaje con sus agradecimientos a Porto nombrándolo ‘Amigo de la Corona’.

Felipe subió en un convertible azul y llegó hasta el Centro Histórico de la ciudad, también recorrió el Castillo de San Felipe, la Base Naval, el Club Naval, donde almorzó.

A las tres de esa misma tarde, Felipe se devolvió a Bogotá.

El funeral

Este sábado fue el funeral del duque de Edimburgo en la capilla de San Jorge, adyacente al Castillo de Windsor, tras un minuto de silencio en su memoria.

El coche fúnebre, un vehículo híbrido customizado por el mismo duque, llegó al templo flanqueado por representantes de diferentes regimientos militares y seguido por sus cuatro hijos en primera línea, tras una procesión de unos 15 minutos desde el castillo, antes de comenzar la ceremonia, con solo 30 invitados.

En fotos: la visita del duque Edimburgo a Cartagena

La soberana británica se desplazó en su propio automóvil, un Bentley, junto con una dama de compañía, hacia el templo de estilo gótico, en el que solo estuvieron 30 invitados debido a la pandemia aunque el acto es difundido en directo por televisión.

A las puertas de la capilla, el deán de Windsor y el arzobispo de Canterbury recibieron al féretro, que fue instalado sobre el catafalco mientras los asistentes, cubiertos todos con mascarillas, se dirigían a sus sitios asignados para mantener la distancia social.