6 personajes del cine para hablar de salud mental

A propósito del comentado estreno del Joker (2019) y el Día Mundial de la Salud Mental, repasamos las películas que han iniciado una discusión en este campo a partir de sus protagonistas

Por Laura López

Lo que llega a la gran pantalla suele ser un reflejo de los tiempos que vivimos. Nuestras inquietudes, relatos y memorias son materia de exploración para cineastas y guionistas, y en ese proceso creativo aparecen personajes que nos recuerdan a nosotros mismos, a alguien que conocemos, y, en algunos casos, a esas personas que preferiríamos no cruzarnos.

Como parte de este especial, quisimos adentrarnos en seis producciones que han iniciado una conversación relacionada con la salud mental, más allá de las respectivas polémicas alrededor de cada una. Los personajes mencionados a continuación representan de alguna manera a quienes padecen distintos trastornos psicológicos llevados al extremo, esos que en muchos casos son ignorados por falta de diagnóstico y tratamiento. Para comprender mejor qué pasa en el caso de cada uno, hablamos con el psicólogo David Schweiger, quien nos ayudó a descifrar cuáles pueden ser los trastornos que vemos en algunos de los personajes más comentados del cine del último siglo, y el que comienza.

La Naranja Mecánica – 1971 (Alexander DeLarge): en varias salas de cine se prohibió su exhibición aquel año, y el director Stanley Kubrick tuvo que defender ante la crítica su película, que retrata a Alex, un joven sociópata de 15 años con trastorno antisocial de la personalidad. En la cinta vemos cómo su vida se descarrila cuando le da rienda suelta a su enfermedad siendo un violento criminal en las noches, mientras su familia intenta ignorar el problema. Pronto es encarcelado, y los absurdos tratamientos a los que es sometido solo demuestran el poco entendimiento que se tenía anteriormente de estos males.

 

El Resplandor – 1980 (Jack Torrance y Danny): En esta icónica película, dirigida también por Kubrick, vemos un caso de Folie a deux, psicosis compartida. Comienza cuando Jack (Jack Nicholson), un exalcohólico, se muda con su esposa y su hijo Danny para trabajar como cuidador de un hotel en medio de la nada durante el invierno. Allí se le desata una psicopatía a causa de la paranoia y la claustrofobia, y su carácter es cada vez más violento. Su hijo Danny también comparte su psicosis y alucinaciones, aunque su conducta no cambia como la de su padre. En el libro original de Stephen King estos fenómenos son atribuidos a los fantasmas del hotel y a la oscura energía del lugar, sin embargo, la película se enfoca en el aspecto psicológico de los personajes y los detonantes que los llevan a la crisis.

Inocencia interrumpida – 1999 (Lisa Rowe): Las memorias de Susanna Kaysen, quien estuvo internada en un centro psiquiátrico tras intentar quitarse la vida, llegaron al cine bajo la dirección de James Mangold. En esta película son muchas las enfermedades que son representadas en las distintas chicas del manicomio. Sin embargo, Lisa Rowe es quien lidera e incita la rebeldía de todas las demás. Lisa tiene un Trastorno Límite de la Personalidad, por lo cual es impulsiva y lleva todas sus relaciones con los demás al extremo. La película logró mostrar la humanidad de cada una de ellas, a pesar de los extremos a los que las llevan sus trastornos.

American Psycho – 2000 (Patrick Bateman): Mary Harron dirigió esta cinta, en la que Bateman es un hombre con un marcado Trastorno Narcisista de la Personalidad, obsesionado por el éxito material y social. Se siente superior a casi todas las personas que lo rodean, y pronto su desprecio a quienes considera inferiores comienza a cobrar algunas víctimas. Una vez que comienza a disfrutar del dolor ajeno se desata una psicopatía que lo lleva a convertirse en un asesino sin freno. A través de su desenfreno, la película demostró que las enfermedades mentales no discriminan clase o estatus social, a veces incluso se alimentan del mismo.

El Aviador – 2004 (Howard Hughes): El Trastorno Obsesivo Compulsivo está en todo su esplendor en la historia (basada en la vida real y dirigida por Martin Scorsese) de Howard Hughes, el piloto y creador del hidroavión H-4 Hércules, un gigante de metal del que todos se burlaron en su momento. A pesar de su visión y astucia para los negocios, Hughes sufría de este trastorno, que lo hacía encerrarse por semanas enteras en su hogar repitiendo frases sin sentido una y otra vez. Le costaba relacionarse con algunas personas, y su manía, manifestada en una peligrosa terquedad, reveló los alcances de su trastorno cuando casi muere en un aparatoso accidente aeronáutico.

Joker (Arthur) – 2019: Esta película dirigida por Todd Philips va más allá del villano de Batman y cuenta la historia de Arthur, un humorista frustrado, atormentado y deprimido por los recuerdos de su infancia. Una risa esquizofrénica que se manifiesta cuando tiene sentimientos negativos hacen que sus conversaciones con los demás estén llenas de miradas de desaprobación y rechazo. Al igual que muchos, Arthur es un enfermo mental que no puede costearse una terapia, ni mucho menos el tratamiento respectivo, situación con la que conviven millones de personas en el mundo. Todo se combina para que, luego de una burla pública en televisión, encuentre en las armas la mejor manera de desquitarse de quienes le han dado la espalda.

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