Alejandra Azcárate confesó su miedo a fracasar en Viña del mar

Por Publimetro Colombia

La humorista compartió algunas de las inquietudes que tuvo antes de su presentación. Alejandra Azcárate confesó su miedo a fracasar en Viña del mar. 

En su cuenta de Instagram, Alejandra se sinceró acerca de los temores que la aquejaron antes de la legendaria presentación. Entre otras cosas, habló de cómo la magnitud del evento la hizo dudar:

"El fracaso en la Quinta Vergara habría sido el final más indigno de mi carrera y la instantánea sepultura a tantos años de esfuerzo. Salí dudando de cada letra del guión que escribí y desconfié hasta de mi memoria. El recorrido hacia el escenario fue infernal".

También, Azcárate recordó cómo hace ocho años una humorista española fue abucheada "sin piedad", y eso empeoró su miedo.

"Salí ahogada de la angustia, saludé temblando y tuve un comienzo muy tibio sin el menor control histriónico", contó.

No obstante, más adelante retomó su confianza y logró las primeras risas del público, con lo cual pudo tomar la fuerza habitual de su monólogo, y terminó con éxito.

Alejandra Azcárate confesó su miedo a fracasar en Viña del mar

En el camerino recé de rodillas, encendí una vela blanca y me encomendé a mis muertos porque sabía que si la función salía mal, pronto estaría a su lado. El fracaso en la Quinta Vergara habría sido el final más indigno de mi carrera y la instantánea sepultura a tantos años de esfuerzo. Salí dudando de cada letra del guión que escribí y desconfié hasta de mi memoria. El recorrido hacia el escenario fue infernal, los pasos eran largos pero sentía que no avanzaba, la gente alrededor me miraba como si fuera un cadáver en perspectiva ya que en silencio sabían que el público estaba esperándome para devorarme sin la menor piedad. Hace veinte años no se presentaba una artista extranjera sobre ese escenario en la categoría de monólogo teatral porque la última experiencia había resultado nefasta en cabeza de una gran actriz española quien fue abucheada a los ocho minutos sin compasión alguna. Al son del rock que uso al inicio para abrir el espectáculo, salí ahogada de la angustia, saludé temblando y tuve un comienzo muy tibio sin el menor control histriónico. Sobre el minuto siete pensé mentalmente: “Dios, entrégamelos”. Sabía que si el silencio y la parsimonia de los espectadores continuaba un poco más, la catástrofe sería inevitable. Lancé una premisa contundente, oí las primeras risas y a partir de ahí supe que mis enemigos se convertirían en mis cómplices durante los cuarenta y cinco minutos restantes. Sentí que volaba sobre el escenario, actué con aplomo, la conexión mutua fue total y el resultado inesperadamente apoteósico. Haber visto semejante ovación, treinta mil personas de pie aplaudiendo en Viña del Mar y moviendo los brazos pidiendo que me dieran las gaviotas, es una imagen que jamás olvidaré y que le agradeceré por siempre a Chile. Sin embargo hoy mi real premio es saber que fui capaz, que traspasé mis propios límites, que puse a prueba mi valor, que desafié mi mente, que expuse toda mi fragilidad con coraje y que vencí entre lágrimas al peor monstruo, el miedo. A mis seguidores, gracias por disfrutar mi profunda felicidad. A mis detractores, “bon appétit”. Foto: @alejomateus1

A post shared by ALEJANDRA AZCÁRATE (@laazcarateoficial) on

MÁS NOTICIAS DEL ENTRETENIMIENTO, AQUÍ

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo