"Las canciones tienen alas y vida propia", Los Cafres

La banda argentina de reggae está estrenando disco. Una producción en donde liberan el espíritu con temas donde le dan vuelo a sus sensaciones.

Por Lizeth Cadena

A diferencia de otros artistas, Los Cafres prefieren tomarse su tiempo para construir un buen disco. Es por esa razón que hasta ahora, luego de cinco años, decidieron volver al estudio para crear Alas Canciones, un álbum de 15 temas en el que los argentinos no tuvieron miedo de expresar lo que sentían. En entrevista para Publimetro, Gonzalo Albornoz, bajista de la agrupación, nos cuenta más detalles del proceso creativo de esta producción.

¿A qué hace referencia Alas Canciones? Llama la atención que es un nombre compuesto

 Sí, y se le puede ver desde dos puntos de vista. El primero tiene que ver con es un álbum donde las canciones son las protagonistas, más allá de la exploración de sonidos.

“No voy a preguntarle a la razón por qué quiere marcar a las canciones”, es parte de lo que dice el tema homónimo de este álbum… Imagino que para allá va el segundo punto de vista.

Claro. Los temas de esta producción discográfica tienen alas y vida propia. Son capaces de volar solos. Además, en ellos plasmamos sin temor nuestra esencia.

Canciones con autonomía. Eso es lo queríamos mostrar en este álbum. Ellas son independientes y tienen una razón de ser”, Gonzalo Albornoz.

En ese sentido, Los Cafres son cada vez más libres…

Estar casi treinta años en esto nos ha dejado muchas enseñanzas, y una de ellas es hablar, sin importar el que dirán. A fin de cuentas, cualquier cosa que digas o en nuestro caso, cantes, siempre será centro de críticas, pero también de pensamientos positivos.

Una persona sin pensamiento propio, que camina con el viento y nada con la corriente, está muerta. En esta vida estamos para ser felices y para satisfacernos a nosotros mismos.

Las canciones son el tema central de este nuevo álbum, y ustedes las ven como un cultivo. ¿Cómo llegaron a esa conclusión?

Porque ellas son la siembra de hace algún tiempo. Comenzamos hace casi tres décadas, es decir, hemos escrito mucho. Hay temas que en su momento no nos gustaron porque necesitaban crecer, transformarse, y ahora ya están listas para florecer, para la cosecha, por eso hacen parte de este álbum o tal vez del próximo.

¿Cuál es la dificultad en una agrupación donde varios de sus integrantes componen?

 Que la persona que las cante realmente las sienta. En ese sentido, Guillermo es muy complicado, ya que cada tema debe mover sus fibras, hacerle sentir algún tipo de sensación. Si no se conecta al cantar, ese tema debe ser desechado.


Los Cafres suman más de 25 años de trayectoria, toda resumida en una discografía conformada por 13 álbumes de estudio y en vivo.


¿Por qué lanzar un álbum cinco años después que el anterior?

No es una tendencia, ni tampoco está de moda sacar al mercado un álbum año tras año. La verdad es que cada artista tiene su proceso creativo, y nosotros únicamente entramos al estudio de grabación cuando tenemos ganas.

Eso hace parte de ser sincero y tener conciencia sobre la clase de música que queremos entregarle a nuestros fanáticos. No deseamos hacer nada con afán, por el contrario, siempre queremos entregar un producto de calidad y que nos apasione. Por eso nos tomamos nuestro tiempo y lo perfeccionamos poco a poco.

Los Cafres comenzaron en Argentina, en una época en la que el rock en español marcaba la tendencia. ¿Cómo se conectaron con el reggae?

Exacto. Por ese entonces eran muy pocas las tiendas que ofrecían música de ese tipo, así que todo lo que llegaba al país era por amigos o familiares que conocían el género en otras partes del mundo. Era imposible no dejarse llevar por el ritmo y las letras que te llevaban a otro nivel espiritual.

En cuanto a los artistas, sin duda, Bob Marley fue de gran importancia en el comienzo de Los Cafres. Su forma de ver la vida cambió nuestra perspectiva musical y personal.

Desde ese punto de vista, ¿cómo lograron posicionarse como banda?

No fue una tarea fácil, pero en realidad no fue más complicado que el inicio de otras agrupaciones. Como siempre, fue cuestión de perseverancia, de aprender, de saber que en un principio serían pocas las personas que asistirían a un concierto.

Sin embargo, la alegría llega cuando te das cuenta que eres capaz de llenar un espacio más grande y de comenzar a viajar a otros países porque hay más personas que te están escuchando.

Hacer un disco siempre nos generará adrenalina y tendremos un cúmulo de emociones. Es que, nunca sabremos cómo sonará al final”, Gonzalo Albornoz.

 

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