La música ecológica se toma los escenarios de varias partes del mundo

Para Aterciopelados es muy importante compartir un mensaje ambiental con todos sus seguidores. En su día como editores de Publimetro, nos contaron de su colaboración con algunas agrupaciones colombianas que, así como ellos, están metidas en la onda del reciclaje y el cuidado del medio ambiente.

Por PUBLIMETRO

Andrea y Héctor mencionaron a la agrupación bogotana Latin Latas, que utiliza instrumentos hechos enteramente de materiales reciclados y con quienes han compartido en algunas ocasiones.

Latin Latas es una agrupación musical colombiana conformada por David y Andrea Latas, cuya premisa es que “la basura no existe”.
A través de sus canciones, Latin Latas promueve la defensa del medio ambiente, además de fomentar el reciclaje con sus instrumentos los cuales son bautizados con nombres llamativos: la “llaverimba”, “Babycatre”, o la “sillatarra”, que son algunas de las herramientas que tienen un alto nivel de sonoridad que se puede apreciar en géneros que van desde la cumbia hasta el jazz.
Uno de los instrumentos más llamativos que tiene el grupo bogotano es el ‘Trombalapiñotubón’, un trombón que fue construido con la hélice de una lavadora, una pistola de agua, una copa de plástico y partes de una bicicleta que ya no servía.

Pero Colombia tiene más representantes, y uno de ellos es Teodisio Ramos, quien con tarros plásticos, ollas y hasta huesos prende la rumba en el centro de Cali. Incluso, su agite de caderas, hombros y brazos le abrió las puertas para presentarse en el concurso Colombia Tiene Talento.
“A veces me pongo a verme, soy hueso por todo lado, pa’ qué tanta vanidad, si aquí quedan sepultados”, es una de las estrofas que interpreta este hombre cada día, al son de sus materiales reciclados. 
 

En el mundo
Existen muchas agrupaciones alrededor del planeta que no solo generan conciencia con las letras de sus canciones, sino que también le han apostado a la música ecológica utilizando este tipo de instrumentos que están hechos con materiales como llantas viejas, botellas de vidrio, bisagras de puertas o partes de computadoras, para interpretar todo tipo de géneros y compartir un mensaje ambientalista con la sociedad.
Una de las más importantes es Cateura, orquesta dirigida por Favio Chávez, que está conformada por niños y jóvenes de escasos recursos que viven en Asunción, Paraguay.
Ritmos clásicos, folclóricos, paraguayos y latinoamericanos, hacen parte del repertorio de esta agrupación, que tiene como objetivo desarrollar un proceso de formación con los más necesitados, a través de la música como elemento motivador y de promoción. En el taller de la orquesta, ubicado en la comunidad de Cateura, en la capital paraguaya, se construyen con materiales reciclables los instrumentos de cuerda: violines, violas, cellos, contrabajos, guitarras, así como los instrumentos de percusión.
De Paraguay pasamos a México con la Orquesta Basura, la cual utiliza más de 40 instrumentos elaborados a partir de juguetes viejos, cartones, tubos de PVC, entre otros materiales reciclados, para explorar toda clase de géneros y estilos musicales. Desde diciembre de 2008, cuatro jóvenes formados en diferentes instituciones como la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, le apostaron a los desechos para crear sus propios instrumentos debido al alto costo que tienen las guitarras, baterías y bajos comunes y ha sido tanto su éxito que ya grabaron una producción discográfica titulada Desecho en México.
Y finalmente, recordamos a los humoristas (y músicos) argentinos de Les Luthiers, quienes han sido considerados por muchos como la primera banda que se arriesgó a producir sus propios instrumentos, muchos de ellos con elementos reciclados. Desde 1967, la agrupación gaucha ha llamado la atención por utilizar basura y elementos caseros para crear guitarras, violines y maracas para ambientar sus obras.

Fueron ellos los que inventaron el ‘chelato’ (cuyo instrumento común es el violinchelo) con base en una lata de líquido limpiador. El instrumento posee cuatro cuerdas, y su afinación es idéntica a la del chelo. Igualmente, fabricaron el ‘latín’ (violín) con latas de jamón envasado. El grupo posee en la actualidad, al menos cuatro de estos, cuya versatilidad es igual a la del instrumento original.

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