El brasileño Romano lee poetas malos "para aprender cómo no escribir poesía"

Por Publimetro Colombia

Bogotá, 26 abr (EFE).- El poeta brasileño Affonso Romano de Sant’Anna admitió hoy en una entrevista con Efe que lee tanto a poetas buenos como a los malos porque con estos últimos “se aprende cómo no escribir poesía”.

Romano es uno de los cerca de medio centenar de escritores, poetas y dramaturgos de Brasil que participan en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), en la que ese país es el invitado de honor este año.

El autor de “Poemas para la amiga”, “El cuerpo exige” y “Maravillas”, y de ensayos como “La vergüenza lírica” y “Los poetas no deben tomarse en serio”, defendió que la poesía, buena y mala, está en todas partes.

“No hay cultura sin poesía”, adujo, y subrayó que “hasta los mismos iletrados, los analfabetos, tienen poesía”.

Según Romano, “hay multiplicación de poetas, hay festivales de poesía por todas partes”, lo que significa que este arte es una “función de la mente humana” y se precisa de ella tanto como “de un bien material”.

En su caso, reflexionó: “No sé exactamente si soy ensayista o periodista (…) podría decir que básicamente soy un poeta y sé que la poesía está en la base de todo lo que hago”, incluso “en los ensayos de la administración pública”.

El autor de “Muerte del amor” y “Fascinación” recomendó a los poetas jóvenes abordar el desafío de “descubrir cuál es su verdadera voz”.

Un cantante, una cantora, dijo, “cuando empiezan a cantar, empiezan por imitar la voz de un artista muy famoso. La tendencia de un escritor, de un artista, es imitar la escritura de un maestro. Esto es muy fácil. Uno puede hacer paráfrasis. Uno puede hacer parodia, pero lo más difícil es saber cuál es ‘tu verdadera voz"”.

Según el poeta brasileño, ese es “un ejercicio literario pero es también existencial” porque permite configurar “tu manera de ver el mundo” y emitir “un mensaje muy propio, muy particular”.

Romano recordó que hizo un proyecto en la Biblioteca Nacional de su país para “crear una biblioteca en cada ciudad brasileña” y consideró que “ese es un sueño de poeta”.

El poeta argumentó que la cultura brasileña “debe acompañar el desarrollo industrial y económico” de su país.

“La tendencia natural de los brasileños es estar involucrados en sí mismos y es necesario hacer una política cultural para que los brasileños salgan de su país y tengan un diálogo mayor con América Latina y con Europa”, indicó el poeta, nacido en 1937 en Belo Horizonte.

Para ello, sugirió “aprovechar una metáfora que los españoles crearon y es también una realidad urbanística: la idea de una plaza mayor” de entendimiento entre Brasil, sus países vecinos y Europa.

Sobre el actual panorama político en Latinoamérica, Romano señaló sin titubear que “es el mundo al revés”.

Dijo que “hay una cosa históricamente muy significativa” por cuanto “en Brasil es presidenta una exguerrillera; en Uruguay, un exguerrillero; en Argentina, la señora Kirchner y su marido fueron ‘montoneros’ y en Chile la señora Bachelet, hija de un general exiliado y ella misma exiliada”.

En Paraguay, prosiguió, “hay un cura, un jesuita; en Bolivia, un dirigente cocalero y en Venezuela una aberración: un general de izquierda, y en Estados Unidos, un negro”.

Así, puntualizó, “si una persona que murió hace 30 años y despertara y resucitara hoy no entendería nada (…) es el mundo al revés”.

Por último y desde un punto de vista antropológico, el poeta brasileño dijo a Efe que no tiene “ninguna duda de que los hombres tienen a la guerra como amante. (…) Los hombres aman la guerra”, y presentó su teoría de la violencia en la misma condición humana.

Y expuso: “Si vemos la historia de la humanidad desde los griegos, desde antes de los griegos, hasta hoy, con un país militarizado como Estados Unidos, que es un país muy desarrollado, que tiene el Ejército mas potente, la guerra infelizmente pertenece al ADN del ser humano”.

Lamentó cómo “este Señor que hizo las cosas que se llama Dios cuando hizo el ser humano, cometió algunos equívocos”.

Por ello urgió a “hacer alguna corrección en el ADN de los hombres, sobre todo los machos (…), los hombres son un peligro”, subrayó y agregó que “los hombres son una amenaza de sí mismos. Los hombres son una tragedia” y “tenemos que corregir ese ADN”.

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