Diego Armando Maradona y la selección Argentina, una novela de amor sin final

Por Sebastián Gómez

Aunque toda relación amorosa tiene altos y bajos, este romance vivió más alegrías que tristezas. Diego Armando Maradona fue el pretendiente que todo un país anhelaba. Desde el primer momento que portó la camiseta de la selección Argentina, millones de corazones quedaron flechados.

Esa famosa creencia sobre un hilo rojo inquebrantable y que une a dos personas hasta la eternidad tomó veracidad tras esta historia que comenzó a escribirse aquel 27 de febrero de 1977 y que, hasta la fecha a pesar de la muerte de uno de sus protagonistas, no ha terminado.

Capítulo 1: Lo que empieza bien, no siempre continúa bien

Dónde más, sino en La Bombonera. Allí, en una de las canchas donde hizo historia y con tan solo 16 años, el Pelusa debutó con la Albiceleste en un amistoso donde Argentina goleó 5-1 a Hungría. Su magia deslumbró. Por eso, la ilusión de estar en el Mundial de 1978 creció. Sin embargo, conoció el desamor. El entrenador César Luis Menotti lo dejó afuera de la convocatoria.

Diego Armando Maradona Archivo Getty Images

Capítulo 2: Siempre hay que luchar por el amor de su vida

¿Diego bajó los brazos? Nunca. Aunque hubo cierta molestia, su objetivo era claro: conquistarla a como diera lugar. Fue así como en el Mundial Sub-20 de 1979 disputado en Japón, Maradona se consagró. Portando la cinta de capitán y siendo la gran figura del certamen, el Cebollita alzó su primer título con la camiseta de su amada Selección.

Diego Armando Maradona Archivo Getty Images

Capítulo 3: No siempre pasa lo que uno quiere que pase

En el 78’ no se dio, pero en la cita orbital de España 1982 era la oportunidad para reivindicarse. La Albiceleste lo pensó mejor y le abrió las puertas a Diego Armando para que la comandara a la gloria. El inicio en fase de grupos no fue el esperado. De hecho, clasificaron con dificultades. Pero lo peor estaba por venir. En la siguiente ronda, Maradona fue expulsado contra Brasil y con él, Argentina también dijo adiós.

Diego Armando Maradona Archivo Getty Images

Capítulo 4: “Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”

Después de ese duro tropiezo, la relación no pasaba por su mejor momento. No obstante, apareció un salvador, Carlos Salvador Bilardo. El nuevo técnico del combinado gaucho armó un equipo en torno a su figura, Diego Armando Maradona. Y el D10S no decepcionó. De su mano (con la que eliminó a los ingleses), anotando el mejor gol en las historia de los mundiales (también contra Inglaterra) y venciendo 3-2 a la todopoderosa Alemania Federal en la final, Maradona le cumplió a su prometida, regalándole su segundo título mundial.

Diego Armando Maradona Archivo Getty Images

Capítulo 5: ¡A su amor hay que defenderlo con alma, vida y corazón!

Vigente campeón y con las miradas sobre él. Así llegó Maradona a Italia 90’, un territorio que conocía a la perfección por su presente en Napoli. En esta ocasión, contó con el respaldo de Goycochea, clave con sus atajadas, y Caniggia, fundamental para eliminar a Brasil e Italia. Pero no alcanzó. Con su tobillo inflamado y a pesar del amor que le inyectó, Argentina perdió la final ante Alemania Federal. Eso sí, una de las imágenes más recordadas fue cuando ‘El Diego’ puteó a quienes silbaron el himno argentino, escena con la que millones de compatriotas se sintieron identificados y aplaudieron.

Diego Armando Maradona Archivo Getty Images

Capítulo 6: Las crisis existen, solo es cuestión de superarlas

No todo es color de rosa. Luego de aquella cita orbital, Diego afrontó su primera sanción por doping, alejándolo de su amada por más de 15 meses. Sin embargo, el amor todo lo puede. En una segunda oportunidad, Maradona regresó para el Mundial de 1994. Allí, las cosas parecían ir por mejor camino, pero el Pelusa volvió a fallar. Tras el triunfo 2-1 sobre Nigeria en Boston, volvió a dar positivo y no pudo volver a vestir la Albiceleste. “Me cortaron las piernas”, exclamó con ira y con el cargo de consciencia de que le había fallado a su amor.

Diego Armando Maradona Archivo Getty Images

Capítulo 7: Pero no todo tiene su final…

La espera fue larga, pero, contrario a lo que en algunas relaciones pasa, el tiempo y la distancia sirvieron para sanar heridas. En octubre de 2008, Maradona fue nombrado como entrenador de la selección Argentina. Su rendimiento no fue el mejor, pero le alcanzó para llevar al combinado nacional al Mundial de Sudáfrica 2010, donde, infortunadamente, quedó eliminado en cuartos de final al perder 0-4 con Alemania.

Diego Armando Maradona Archivo Getty Images

Capítulo 8: El hilo rojo nunca se ha roto ni se romperá

La AFA decidió no renovarle el contrato al frente de la Selección porque no aceptó cambios en su cuerpo técnico. Sin embargo, hablar de Diego, es hablar de la Albiceleste. Podrán pasar los años, pero Diego Armando Maradona siempre será sinónimo de selección Argentina. Todo lo que le entregó, lo que luchó, lo que la defendió y lo que significó para millones de corazones argentinos demuestran su grandeza. ¡Gracias, Diego! Por siempre, serás un emblema.

Diego Armando Maradona Archivo Getty Images

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