El atletismo en Chocó está en cuidados intensivos

El potencial deportivo que tiene el departamento se está perdiendo por el desinterés de sus gobernantes, la escasa inversión y sus problemáticas económicas.

Por Sergio Briceño y Juan Nicolás Barahona

Los atletas chocoanos denuncian que desde hace más de 15 años entrenan en una pista de carbón, con un gimnasio consumido por la humedad y sin un equipo técnico especializado. Solo hasta hace unos meses se les entregó un escenario digno, pero ni siquiera tiene nombre y no hay quien lo administre.

Hoy a sus entrenadores se les deben casi 10 meses de sueldo y es común que los proyectos deportivos mueran por la falta de recursos, como sucedió el pasado octubre, cuando el Instituto de Deportes, Educación Física y Recreación del Chocó (INDECHO) les notificó que no tenían dinero para financiar su participación en los Juegos Nacionales 2019. Por ello, cada liga deportiva de la región debió buscar sus propios recursos.

“Se manifestó que no íbamos a asistir a los Juegos porque no ha habido cumplimento por parte de las directivas a nivel departamental. Hemos estado luchando por nuestros derechos como deportistas y como delegaciones, y se llegó a un compromiso para la financiación. Se dialogó para que cubrieran los gastos y le dieran incentivos a cada deportista”, afirma Jhoan Andrés Perea, vicepresidente de la Liga de Atletismo del Chocó.

De acuerdo con Perea, INDECHO ha entregado el 50 % de esos incentivos, que no superan los dos millones de pesos y fueron empleados para adquirir la implementación deportiva.

Sin su participación en estos Juegos Nacionales tendrían que esperar cuatro años para demostrar su talento, con la incertidumbre de que se no mejoren las garantías y con el riesgo de disminuir su nivel. El promedio de edad de la delegación del Chocó ronda los 23 años, acercándose a la cumbre de su rendimiento

Por esta situación, los atletas chocoanos han migrado progresivamente a departamentos que les permiten fortalecer su rendimiento y les garanticen ayudas económicas.

Uno de los casos más representativos es la medallista de oro y selección nacional Yenifer Padilla, quien se formó desde los 12 años en Quibdó, se trasladó a Antioquia para no estancar su carrera deportiva y ahora compite para el Valle del Cauca. “De niña me dijeron: si te quedas en el Chocó, te vas a perder”, cuenta Padilla.

A medida que los resultados empeoran, los directivos encuentran menos razones para mantener o incrementar el apoyo. Con menor respaldo, la preparación para futuras competencias se complejiza, aumentando los malos resultados. Sin medallas y sin logros a corto plazo, este ciclo continúa agravándose.

“El apoyo es irregular: un mes sí, tres meses no. Cuando llegué a la Selección Colombia de Atletismo pude comparar mi situación con la de mis compañeras. En el Chocó la política se utiliza para unos pocos y menos para el deporte”, afirma Padilla.

El departamento ganó una medalla de bronce en atletismo, de la mano de Carlos Palacios en los 200 metros planos, quien llegó medio segundo después de Anthony Zambrano, subcampeón mundial. De las 28 selecciones que compitieron en este deporte, Chocó quedó ubicada en la casilla 13, empatando con otras 3 delegaciones.

El bajo desempeño de los chocoanos en los Juegos Nacionales se evidenció también en otras disciplinas. De sus 30 ligas deportivas, solo participaron 7, siendo el atletismo y el boxeo las únicas que le otorgaron medallas (2 bronces) en toda la competición.

“La preparación no fue idónea. Se inició pensando que todo iba a funcionar, pero con la baja inversión no pudieron mantenerse los proyectos. Si los deportistas no compiten antes de llegar a los Juegos, como sucedió en nuestro caso, se desmotivan y reducen su nivel”, explica Guillermo Valencia, entrenador de la Selección de Atletismo del Chocó.

La inversión del Chocó para la preparación y clasificación a los Juegos Nacionales y los Paranacionales del 2019 fue cercana a los 4 mil 500 millones de pesos, según Rafael Potes, jefe de División de Deportes del INDECHO. Puesto que no hay inversión privada, estos recursos provienen en su mayoría de los impuestos al licor y al tabaco.

Teniendo en cuenta las diferencias económicas y sociales entre regiones, Antioquia invirtió cerca de 36 mil millones de pesos para su preparación de los Juegos. Sus deportistas lideraron el medallero en atletismo y logró el segundo puesto en el certamen.

Por los problemas económicos, el cronograma de trabajo se incumplió. Así, mientras otras delegaciones cumplen con sus ciclos deportivos, el Chocó hizo una proyección esporádica. “Es muy difícil construir de la noche a la mañana, en tres meses, un proceso que necesita de años para dar buenos resultados”, dice el vicepresidente de la Liga de Atletismo del Chocó.

A esto se suma que su organización para los Juegos fue inadecuada. Por ejemplo, en la primera jornada, cuando Andrés Emilio Murillo alcanzaba el liderato de la semifinal de los 100 metros planos, se desplomó al suelo, tomando con fuerza su aductor izquierdo. Tras durar tres minutos sobre la pista, funcionarios de la Defensa Civil lo trasladaron en una camilla a la enfermería. Allí fue atendido por personal del Ministerio del Deporte, dado que el equipo médico de la delegación del Chocó se demoraría dos días más en llegar a Cartagena. En la espera, tanto entrenadores como directivos de su liga no sabían qué medicamentos brindarle al atleta para reducir los impactos de la lesión.

En la misma jornada, Santiago Riasco permaneció varios minutos sin ser atendido en el pabellón donde se recuperan los atletas después de competir en los 400 metros planos. Mientras en los equipos de las demás delegaciones frotaban hielos sobre los músculos de sus atletas, Riasco respiraba mareado y estirado sobre el suelo. Solo hasta el momento en que una de las deportólogas del Ministerio vio que, por el calor y el esfuerzo, Riasco estaba cerca del desmayo, recibió los servicios médicos.

“El acompañamiento de un grupo interdisciplinario es fundamental para los deportistas. Es importante su presencia en los escenarios, el control de cargas y alimentación, el fortalecimiento mental y su recuperación para otras pruebas”, explica Ruby Rodríguez, médica del MinDeporte.

Los deportistas chocoanos clasificaron a 12 finales de las 32 competencias de atletismo en los Juegos Nacionales.

Hay talento, solo falta apoyarlo

Los deportistas chocoanos, por biotipo, poseen características físicas favorecedoras para ciertas pruebas atléticas. “Colombia puede tener mejores deportistas, sobre todo en las pruebas de velocidad, así como los hay en Jamaica. Los atletas de fibras claras, como los de la región, son aptos para las pruebas de velocidad. Con buenos programas se evita la pérdida de potenciales atletas”, afirma Valentín Gamboa, entrenador de la Selección Colombiana de Atletismo.

Sin embargo, el desdén de las autoridades del deporte en Chocó ha ocasionado que los jóvenes duden en basar su proyecto de vida en torno al atletismo.

“Sabemos que la violencia en el país está disparada y, en cualquier momento, un actor armado le hace una propuesta para solucionar sus problemas económicos, o tiene relaciones con malas compañías, y ahí se pierden deportistas que pueden ser estrellas natas”, afirma Jhoan Perea.

Para evitarlo, desde la Liga de Atletismo impulsan becas en asocio con la Universidad Técnica del Chocó para estudiar la carrera que deseen en el país o fuera de él una vez finalicen su bachillerato, de acuerdo con el entrenador Valencia.

El Ministerio del Deporte se comprometió a impulsar a las zonas invisibilizadas con los programas Colombia Tierra de Atletas: Misión Pacífico y Talentos Colombia, por medio de la metodología y la ciencia que carece el Chocó para impulsar a los deportistas del ámbito recreativo al competitivo.

“Hemos hablado con la Procuraduría y la Contraloría para se haga un manejo transparente y eficiente de los recursos del deporte en el Chocó, porque, al final, si se tiene el biotipo, el talento, pero no llegan los recursos, no se puede hacer nada”, explica Ernesto Lucena, ministro del Deporte.

Lucena añade que pretenden vigilar y ayudar con una oficina del Ministerio en el departamento a los entes administrativos como el INDECHO. Estos últimos, por su parte, afirman que tienen buena voluntad para recuperar al deporte.

Los chocoanos esperan que ambas partes les cumplan. No quieren seguir en el limbo ni seguir siendo solo una cantera de la que se benefician otras delegaciones. Están luchando por el respeto a sus derechos y la dignificación de su labor, para ser una potencia deportiva y mejorar la vida de sus habitantes.

 

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