¡Pasto lo hizo! Goleó a Unión Magdalena y clasificó a la final

Por Román Gómez

Deportivo Pasto llegó a la final. Sabía que la tenía complicada. El equipo de Alexis García necesitaba ganar y esperar un tropezón de Millonarios. Todo se dio y por eso clasificó a la gran final.

Video de los goles de Pasto vs Unión Magdalena Cuadrangulares Liga Águila

Carlos Hidalgo, hijo de la casa, anota el primero nariñense (1-0)

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Jown Cardona amplió la diferencia con un fuerte disparo (2-0)

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Ray Vanegas marcó el tecrero y se prendió el carnaval de blancos y negros, pero en junio (3-0)

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La tensión y nerviosismo se apoderaron de la última jornada de los cuadrangulares y no era para menos, se definían los finalistas de la Liga Águila 1-2019. Millonarios, Deportivo Pasto, Junior de Barranquilla y Deportes Tolima tenían un solo objetivo: la clasificación.

En el Grupo A, El Campín se vistió de gala. Poco o nada importó el horario en el que se disputó el compromiso. Una vez más, la hinchada embajadora demostró por qué es una de las más grandes y fieles del país. Miles de camisetas azules se dieron cita con el fin de alentar al club de sus amores.

Un gol de Carlos Hidalgo a los siete minutos en el estadio Municipal de Ipiales alarmó al cuadro embajador. Con dicho resultado quienes tenían los dos pies en la final eran los volcánicos. Sin embargo, los dirigidos por Jorge Luis Pinto, lejos de amedrentarse o sentir presión, dieron un verdadero recital de jerarquía. Rápidamente, César Carrillo abrió el marcador en Bogotá para tranquilidad de todos.

A partir de ahí, Millonarios intentó manejar el desarrollo del partido haciéndose con el balón, pero la estrategia no fue acertada. América de Cali, con otra actitud, se acercó al área rival, buscó el empate y generó diversas ocasiones de peligro. Allí, Ramiro Sánchez se robó los aplausos por sus atajadas. Eso sí, la falta de definición y malas decisiones en los metros finales de los hombres escarlatas también fueron un factor determinante para que el primer tiempo finalizara 1-0 a favor de los locales.

Como si fuera poco y para ponerle más suspenso a esta historia, Jown Cardona aumentaba la diferencia para el Deportivo Pasto, llenando de ilusión a la afición nariñense y preocupando a la embajadora, que era consciente de que con un gol de los diablos rojos, todo se complicaría.

Y así fue, recién inició la segunda mitad y un potente cabezazo de Jeison Medina igualó el compromiso en Bogotá. Dicho grito de gol se escuchó hasta Ipiales, donde lo celebraron a rabiar y con justa razón. Con esos resultados quienes clasificaba a la final eran los comandados por Alexis García, que soñaban con la heroica.

De manera inmediata, Jorge Luis Pinto tomó cartas en el asunto. El estratega realizó dos variantes casi simultáneas. Roberto Ovelar y Santiago Montoya ingresaron por Fabián González Lasso y Cristian Marrugo, respectivamente, depositando toda su fe en ellos. No obstante, las variantes no aportaron lo esperado. El club vallecaucano se apoderó del balón, estrellaron un remate en el palo y cada vez se acercaban más al segundo.

Fue así como a los 73 de la parte complementaria, se silenció El Campín. Crónica de una muerte anunciada. Carlos Sierra, con un potente disparo de tiro libre, marcó el 1-2 ante las caras de tristeza, decepción e incredulidad de la hinchada albiazul. Mismos rostros que se observaron en los futbolistas y cuerpo técnico. Sumado a lo anterior, Ray Vanegas sentenció el duelo en Pasto, anotando el 3-0.

Todo estaba liquidado. Millonarios no encontró vuelta la situación y embargados por el desespero, el buen fútbol desapareció. América de Cali solo se limitó a hacerle la vida imposible a los capitalinos, quienes de manera increíble y con el paso del tiempo, veían cómo se les escapaba el sueño de llegar a la anhelada final y tener la posibilidad de sumar una nueva estrella a su escudo.

En medio de una fecha llena de contrastes, la otra cara de la moneda se vivió en el estadio Municipal de Ipiales, donde Pasto escribió una nueva página de su épica historia que espera cerrar con broche de oro. Una campaña majestuosa y llena de buenos resultados dio sus frutos. La hinchada nariñense disfruta y mantiene viva la esperanza.

Por otro lado, los embajadores, golpeados, no tienen más remedio que pensar en el próximo semestre. Ser los mejores en el ‘todos contra todos’, exponer un buen juego en la mayoría de partidos y ser el equipo más regular no fueron suficientes. Ahora, solo resta levantar cabeza, reforzar la nómina, corregir errores y prepararse de cara a lo que se viene.

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