¡Expreso penal! Santa Fe se sacó la espina azul y avanzó a cuartos

Por Román Gómez

No hay deuda que no se pague, ni plazo que no se cumpla. La definición de la contienda entre Millonarios y Santa Fe no tuvo más prórrogas, con un ganador sí o sí en la fría noche del Campín.

Por fortuna, los equipos salieron a jugar. En apenas 15 minutos, hubo más emociones que en todo el partido de ida, donde ambos mostraron su peor versión. Dos ocasiones de gol por lado pusieron a prueba los reflejos de los porteros, Wuilker Faríñez y Robinson Zapata. Los goleros respondieron bien.

El partido no bajó el ritmo en el primer tiempo, mostrando poco tránsito en la mitad de la cancha. La zona medular era mero trámite, ofreciendo oportunidades de gol, desperdiciadas una tras otra.

Una injusticia que el primer tiempo acabara sin goles, pero así fue. A cada minuto el miedo comenzaba a apoderarse de ambos equipos, pero los entrenadores estuvieron activos para no dejar caer el ánimo de sus jugadores, que continuaron atacando sin saciar.

El segundo tiempo mostró algo más de cautela, pero con opciones de gol cada tanto. Primero fue el conjunto albiazul el que exigió a Zapata, pero poco a poco Santa Fe se encaramó en el el partido. En los últimos treinta minutos el local parecía el ‘Expreso rojo’, aunque la estación estuviera pintada de azul, con más de 30.000 personas en el máximo escenario capitalino.

El equipo de Guillermo Sanguinetti mostró valentía para plantarse en campo rival, aunque atrás dejara espacios. Con la sangre en el ojo, Santa Fe vio en la Copa Sudamericana la oportunidad perfecta para consumar su venganza de aquella final perdida con gol de Henry Rojas.

Mientras, Millonarios esperaba su oportunidad. El paciente azul sabía que en algún momento se presentaría la ocasión de ganarlo, aunque hiciera poco por protagonizar el juego. El fútbol es generoso y le dio la oportunidad de gol a los embajadores, en los pies del joven Juan Camilo Salazar, quien en el área chica tuvo el arco a merced y sin arquero, pero le erró a la pelota, a ocho minutos del final del partido.

En un partidazo a estas alturas, que redimió el bodrio de hace quince días, el dramatismo se mantuvo hasta el final y la definición desde los doce pasos fue inevitable. Uno de los dos quedaría herido por la manera más dolorosa: desde los penaltis.

Faríñez o Zapata; Zapata o Faríñez. El héroe de la noche saldría de buzo y guantes. Aunque también había cabida para los palos, o para las nubes de testigo.

Una de ellas vio como el remate de Gabriel Hauche se fue desviado, dándole la ventaja a Santa Fe y la oportunidad de cerrar le herida de la final de diciembre, de una vez y para siempre.

En los pies de ‘Rufay’ estaba la clasificación. El que siempre usa sus manos para salvar, ahora con un zapatazo le dio la clasificación a los cardenales. Cuentas saldadas.

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