¡Dolor de diez! Lesionado y contrariado, James abandona el campo

Por Román Gómez

Su valentía era más que su dolor. Sin embargo, a veces el físico dice basta, por más amor por la camiseta que se tenga. James Rodríguez dejó la Arena de Samara mortificado por no poder ofrecerle a la tricolor lo que siempre le da.

José Pékerman lo dejó media hora de juego, pero era imposible seguir. Con el dolor que le da salir, el número 10 de la Selección Colombia se fue directo al vestuario, sin hablar con nadie.

Juan Fernando Quintero quiso apoyarlo, pero el del Bayern Múnich no estaba para mimos ni consuelo. Apenas Pékerman le pudo dar una palmada, antes de que el crack se perdiera de escena.

Al parecer, la lesión que arrastra en el sóleo volvió a jugarle una mala pasada. Dicha molestia es traicionera. Así como le permitió brillar contra Polonia, frente a Senegal no le permitió ser el jugador que siempre es cuando viste la camiseta amarilla.

En su reemplazo ingresó Luis Fernando Muriel.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo