El drama de Jaguares y Huila, quienes no podrían jugar la Liga en el 2018

Jaguares de Córdoba y Atlético Huila están advertidos de cara a la próxima campaña. De no tener luminarias, deberán buscar otras ciudades donde jugar ¿es justo?

Por Román Gómez

Soldado avisado no muere en guerra. Ese refrán aplica para Jaguares de Córdoba y Atlético Huila, que en plena temporada 2017, ya corren riesgo de no disputar la del próximo año, debido al ultimátum que la Dimayor les puso.

Ambos clubes, el costeño y el del Tolima Grande, están disputando sus encuentros como local en horario diurno. La razón, no tienen fluido eléctrico en sus escenarios.

El reglamento Dimayor obliga a los clubes de Primera División a tener estadios con luz eléctrica para los partidos que se disputen en las noches. Sin embargo, tanto monterianos como neivanos tuvieron una exención por el año vigente, aunque el presidente Jorge Fernando Perdomo aseguró que para el 2018 no tendrán ese privilegio.

Sin embargo, a cuatro meses y medio de finalizar el año, las obras para asistir de luz eléctrica a ambos escenarios no comienzan.

En el caso del estadio Jaraguay de Montería, la Gobernación de Córdoba y la Alcaldía Municipal, así como Coldeportes, han hecho remodelaciones en el escenario, dejándolo a la altura de la primera división.

Entre las obras que se adelantaron se encuentran camerinos con aire acondicionado, sala de masajes, baños y oficinas para los entrenadores. Además, la tribuna oriental fue inaugurada recientemente, con capacidad para 4.000 personas.

Sin embargo, los planes de fluido eléctrico quedaron aplazados por el presuouesto gubernamental, además de la inestabilidad política que vive el departamento tras los escándalos de corrupción en los que se relacionó al exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, así como el cacique político Bernardo ‘Ñoño’ Elías, recientemente capturado. Suministrar iluminación al Jaraguay dejó de ser una prioridad.

En Neiva, la razón también tiene que ver con la corrupción. El estadio Guillermo Plazas Alcid fue sometido a remodelación en 2015, pero parte de su obra colapsó en agosto de 2016, por los materiales utilizados, producto de un desfalco de más de 12 mil millones de pesos, según la Contraloría General de la República.

Por esta razón, varios funcionarios fueron enviados a la cárcel, entre ellos el ex alcalde Pedro Hernán Suárez, a inicios del presente mes de agosto. El incidente en el estadio de Neiva dejó un saldo de cuatro muertos y once personas heridas.

Ante este panorama político, el dinero para instalar las luces en el estadio no está disponible. El club opita juega sus partidos en dicha cancha, aunque nunca lo hace con tribunas repletas, ya que varias parcialidades de ellas siguen clausuradas.

Con estos atenuantes, Jaguares y Atlético Huila se encuentran en una encrucijada ya que los escenarios en los que actúan son municipales y no cuentan con los recursos, ni los permisos, para refaccionarlos. Los clubes no quieren abandonar las ciudades donde construyeron nichos y afición, pero a no ser que cambien las cosas, no les quedará de otra. ¿Dimayor debe rever la decisión, o es cosa juzgada?

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