La verdadera razón por la que James firmó con el Bayern y no con otro club

Manchester United y PSG estuvieron a punto de quedarse con el colombiano, pero por una u otra razón no lograron finiquitar el acuerdo, ¿cuál fue el secreto alemán?

Por Román Gómez

Consumado el traspaso de James al Bayern, hay satisfacción pero quedan muchas preguntas. La operación fugaz, que terminó con el desembarco del colombiano a Múnich en menos de 12 horas, sorprendió al mundo del fútbol, entre ellos a los otros pretendientes del colombiano: Manchester United y París Saint-Germain.

Real Madrid sabía que tenía que desprenderse de James. Zinedine Zidane no lo iba a tener en cuenta y el club debía buscarle una salida. La intención era hacer caja con el jugador, recaudando como mínimo 70 millones de euros.

Pocos clubes tienen la autonomía para ofrecer una cantidad de dinero de ese calibre. La lista quedó reducida a Manchester United, PSG y a algunos sondeos del Chelsea y el Milan.

Los ingleses llegaron a ofertar hasta 60 millones de euros, mientras que los parisinos estaban decididos a pagar los 70. Entonces, ¿por qué Real Madrid decidió desprenderse de su figura a préstamo, recibiendo apenas 5 millones de euros por temporada?

La razón radica en el salario del jugador. En años anteriores James exigió a la cúpula merengue un aumento salarial, queriendo incluso recibir entre 9 y 10 millones de euros por temporada. Ese pedido no fue atendido por Florentino Pérez y el sueldo del jugador quedó en 8 millones de euros anuales.

Los equipos que pretendieron contratar a James no estaban dispuestos a ofrecerle esa ficha al colombiano, considerando que su precio se había devaluado por los últimos rendimientos deportivos. Aunque el jugador estuvo tentado a ir a Manchester o a París, resignar dinero nunca lo convenció del todo.

En ese halo de duda, Bayern fue agil y le ofreció a James Rodríguez ficharlo con el mismo salario, siempre y cuando Real Madrid lo cediera a préstamo. Para el club merengue, dejar de gastar 16 millones de euros en dos años por un jugador que no es imprescindible, fue un alivio a sus finanzas.

Además, no solo dejará de pagar ese monto, sino que recibirá 10 millones de euros por las dos temporadas que vestirá el color colorado del equipo de Múnich. Los números cerraron y desde las oficinas del Santiago Bernabéu dieron el aval para la marcha de James.

Otra razón que torció la balanza fue la influencia de Adidas. La empresa deportiva alemana presionó para que James jugara en un equipo de su indumentaria, y qué mejor que el Bayern, con el que lo ata una relación comercial de hace varias décadas.

Claro, la presencia de Carlo Ancelotti y la relación que construyó con el colombiano en la temporada que coincidieron en Madrid influyó mucho, pero el motivo principal es netamente monetario. A pesar de las vicisitudes, lo importante es que la historia terminó con final feliz para James.

 

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