La transformación de Francisco Maturana: ¿de optimista a resignado?

El DT que marcó época en el fútbol colombiano está en el ojo del huracán luego de sus declaraciones tras la primera caída del Once Caldas en Liga. ¿Qué le pasó a ‘Pacho’?

Por Román Gómez

“Perder es ganar un poco”

Frase célebre si las hay en el fútbol colombiano. El autor, ningún otro sino Francisco Maturana. Una reflexión que invitaba al pueblo colombiano a aprender de los malos momentos y a mirar con optimismo el futuro, incluso en los momentos más dolorosos.

De ese ‘Pacho’ Maturana al parecer queda poco. Las declaraciones luego de la caída de Once Caldas ante Tigres en el estadio de Techo, por la primera fecha de la Liga Águila, hicieron al pueblo futbolero colombiano cuestionarse ¿para qué volvió Maturana?

“En el momento que yo vine estaba ilusionado con un proyecto de éxito. Al principio, con el presidente hablamos de refuerzos como Adrián Ramos, Rodallega o ‘Teo’, me fui emocionando; pero esto es lo que hay. el producto no es digerible. Pero ya entrar en detalles sería un acto de deslealtad, tanto con los jugadores como con los directivos”.

Preso en la realidad de Once Caldas, Francisco Maturana parece resignado apenas habiendo dirigido dos partidos al blanco-blanco (uno por liga y otro por copa).

Sin embargo, el técnico mundialista con la selección en 1990 y 1994, no siempre fue así.

Además de darle un estilo al combinado tricolor, ‘Pacho’ se destacó en su carrera por ser un filósofo del fútbol, que no solo enseñaba de la pelota, sino también de la vida. Sus frases, al igual que “perder es ganar un poco”, quedaron en la memoria.

“La vida sigue. Mañana sale el sol y cantan los pajaritos”

Otra frase llena de optimismo tras una dura caída. Maturana alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores 1993, dirigiendo al América de Cali.

Siendo el favorito para enfrentar al Sao Paulo de Telé Santana en la gran final, la Universidad Católica de Chile dio la sorpresa y dejó a los escarlatas en el camino, pero eso no bajó la moral de ‘Pacho’, que pocos meses después volvería a asumir las riendas de la Selección Colombia.

“Todavía no es un Picasso, pero tiene los colores”

Además de estética, la filosofía futbolística de Maturana estaba llena de magia. En la inolvidable Copa América 2001 para Colombia, el entrenador vio antes que nadie que ese equipo estaba para grandes cosas, como por ejemplo salir campeón de América por primera vez en su historia.

Con ese fe y ese optimismo en la tricolor, Colombia terminó consagrándose campeón del certamen aquel histórico 29 de julio en El Campín, con gol de Iván Ramiro Córdoba ante México.

“El fracaso no es malo”

Retirado de las canchas, en 2011 Maturana expresó esta oración en una conferencia de promoción de la Copa Mundial Sub 20 que se desarrolló en nuestro país.

El chocoano aseguró que los tropiezos en la carrera profesional, sea en el fútbol o en la vida, colaboraban a la consecución del éxito, que a su vez partía de la convivencia, la solidaridad y otros valores más que hacían al grupo.

Sin embargo, de ese Maturana lleno de ilusión hasta no hace mucho tiempo, al parecer poco queda. El nacido en Quibdó afirmó en una entrevista brindada al programa El Alargue de Caracol Radio que volvía de su retiro (no dirigía desde el 2012 cuando entrenó al Al-Nassr de Arabia Saudita) para reencontrarse con su esencia y ser feliz, pero a ‘Pacho’ se le ve golpeado luego de 180 minutos de fútbol.

Otra de las frases célebres de Francisco Maturana en su carrera como DT fue “se juega como se vive” y no le falta razón.

Once Caldas en Techo fue un equipo triste, deprimido y desganado, tal cual se le vio a su entrenador en el banco de suplentes y en la rueda de prensa posterior. Maturana se mostró resignado, dándole la espalda a su leyenda. ¿Podrá revertir la imagen que brindó?

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