Con Fabra y Sebastián Pérez, Boca se quedó con el superclásico

El equipo Xeneize derrotó a River Plate en el estadio Monumental de Núñez. El ex Medellín jugó todo el partido; el ex Nacional, los últimos minutos.

Por Román Gómez

Superclásico en Argentina. Esta vez sí superclásico. River Plate y Boca Juniors, los dos equipos más populares de aquel país y tal vez del continente, jugaron un partido para la historia y respondieron a las críticas que lo señalan como un partido inflado. Fue la tarde de Carlos Tévez, también la de Andrés D’Alessandro. Fue la tarde de fútbol del bueno en el estadio Monumental. En Boca, presencia colombiana desde el arranque, con Frank Fabra como titular.

Los ‘Xeneizes’ en el estadio de River comenzaron mejor. Carlos Tévez, incontenible. Así fue como el ‘Apache’ hizo una gran jugada y habilitó a Walter Bou, que de cara al gol no perdonó y puso el 0-1. Boca era mucho más y la ventaja era merecida. Sin embargo, a partir de ahí River Plate creció.

De la mano de Andrés D’alessandro, el conjunto millonario comenzó a inclinar la cancha. El ‘Cabezón’ centró a Sebastián Driussi y el delantero de derecha empató el partido.

Cuando River recién saboreaba el empate, llegó el segundo gracias a Lucas Alario. El jugador de la selección Argentina cabeceó a contra-pierna del arquero Werner y antes del final del primer tiempo, los locales se fueron al vestuario en ventaja.

Para el segundo tiempo, la tendencia fue tal cual el remate del episodio inicial. River tuvo 10 o 15 minutos muy buenos, pudiendo meter uno o dos goles más, pero los delanteros erraron goles inverosímiles. En una jugada aislada, Carlos Tévez insistió en una pelota dividida con el arquero Augusto Batalla, ganando el delantero y empatando el partido a dos, con mucha complicidad del portero.

A partir de allí, el juego se tornó de ida y vuelta. La balanza la inclinó Carlos Tévez. Claro, antes un cambio polémico: Marcelo Gallardo lo sacó del campo a D’alessandro. Sin brújula, River se perdió y el ‘Apache’ puso la frutilla del postre. Un golazo de antología con comba al segundo palo, inatajable para Augusto Batalla.

Ventaja azul y oro. El estadio no entendía nada. River, en los últimos minutos, se abalanzó contra el arco de Boca. En el último minuto, el ecuatoriano Arturo Mina falló el gol debajo del arco, con un cabezazo fallido. Después de esa jugada, el club xeneize lo remató gracias a la velocidad de Ricardo Centurión, que aprovechó una nueva mala salida de Batalla y sentenció 4-2 el superclásico, a favor de Boca Juniors. El mejor de los últimos tiempos, con presencia colombiana.

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