logo
Columnas
Columnas 09/02/2021

Cónsul colombiano en Nicaragua es denunciando por su primera esposa

Por : Mar Candela

Carlos Arturo García Bonilla, cónsul colombiano en Nicaragua, no sólo es exesposo de la docente de idioma extranjero Talita González sino que tienen un hijo. Mar Candela presenta la denuncia de la docente por violencia psicológica, entre otros delitos.

Mujer y sociedad es un espacio que ha nacido para darle eco a las denuncias de las mujeres. Son ellas con sus abogados quienes se hacen responsables jurídicamente de lo que denuncian. Mi deber ético es creer en las mujeres y poner a su servicio el eco de mi voz, pero solamente un juez puede determinar el desenlace de casos como el que hoy les voy a contar, y vale la pena aclarar que no soy yo quien denuncia; yo simplemente les permito a ellas hablar en público y son ellas quienes responden en caso de ser necesario penalmente. Mucha atención a esta historia:

Eran las 5 y 35 de la mañana del 12 de Diciembre  del 2019. En el barrio Escoflor, de Floridablanca, Santander, corre la noticia de que se suicida el joven Carlos Arturo García González, hijo del Cónsul de Colombia en Nicaragua del mismo nombre y la docente santandereana Talita González. Era hijo único, con  18 años de edad .

Corrió la voz de que el joven decidió lanzarse desde el último piso del edificio de su novia, justo el mismo día que viajaba con su padre y el mismo día que recibía resultados de admisión para ingresar a la Universidad Industrial de Santander.

Llaman a la docente pasadas las 7:00 de la mañana, una hora y media después del acontecimiento. Ante el impacto de la noticia, la madre del joven emprende su propia investigación y ese mismo día probaron que no se trató de un suicidio.

 Dos  meses después, ante todas las inconsistencias y  un extraño comportamiento tanto del padre del joven como de su familia, la novia, la suegra y otras personas, la madre intuye que hay un  montaje y, según narra Talita, durante cinco meses ella investiga y recopila pruebas. Así fue que  logró probar que no se trató de un suicidio como se lo hicieron creer.

La  Fiscalía IV de Bucaramanga, en cabeza de la Fiscal Sandra Patricia León Sanchez, el médico forense Pedro Luis Forero, el investigador de la Sijin Bucaramanga, Cesar Augusto Sepulveda, el cónsul de Colombia en Nicaragua, Carlos Arturo García Bonilla, y dos miembros de su familia hicieron parte de un montaje que, al verse perdidos ante las primeras pruebas que desvirtuaban el supuesto suicidio, decidieron apelar a declarar que se trataba de un homicidio doloso. Talita denuncia que todo este montaje lo dirigió el cónsul de Colombia en Nicaragua, como venganza personal. 

Esta investigación que emprendió la madre de Carlitos contó con un equipo investigativo que arrojó como resultado que se trató de un falso homicidio… ¡y un falso funeral! Talita recuerda que en pleno funeral, ese día destrozada y hecha un río de lágrimas, gritó:  ¡este joven no es Carlitos!

 Desde ese instante se propuso conocer toda la verdad; lograr probar que el joven fue secuestrado por su  padre, confabulado con la Fiscalía de Bucaramanga, Sijin Bucaramanga, medicina legal, y unos cuantos miembros de su familia, incluidas también la madre de la novia del joven, la abuela de la novia y la novia. Ella solo busca que su nombre esté limpio, su hijo  y ella puedan sostener una conversación para sanar y que  la justicia le permita ser reparada por el cónsul

La mujer  afirma que hoy se recupera paulatinamente del daño emocional, psicológico y material causado por ese falso suicidio, en que además públicamente la  hacían responsable  de los hechos.

“A mi hijo le están dando “vida de rico”, esa vida con la que su padre lo ilusionó y manipulo  por años, el costo de esa vida era que me abandonara, estoy segura que mi hijo actuó bajo la presión psicológica, emocional y económica que ejerció su padre sobre él”, concluye.

 Mi pregunta es : ¿Hasta cuando las mujeres estaremos narrando que somos víctimas de violencias a mano de hombres que alguna vez afirmaron que nos amaban?

Mar Candela Castilla / @femi_artesanal

*Publimetro Colombia no se hace responsable de las informaciones y opiniones expresadas en esta Columna de Opinión.