¡Sintonízate!

Por Zalman Bem-Chaim

¿Te gusta la radio? Yo le tengo un amor profundo por múltiples razones y como es un elemento común para todos, creo que viene bien para explicar la idea que trae esta columna en el día de hoy. Cuando estas buscando tu emisora favorita, y debes encontrarla en el dial, debes llegar al número exacto, a la frecuencia precisa para que el sonido sea óptimo, cuando estas en el número correcto, puedes disfrutar de eso que querías escuchar; pero si estas tan solo un decimal antes o después, lo que escucharás será interferencia, e incluso estática.

Pasa exactamente lo mismo con nuestra mente, con nuestra vida, con nuestras acciones, intenciones y pensamientos. Mucha gente se queja de que las cosas no le salen como le gustaría, y si observan con atención son las mismas personas que se viven quejando de todo: del clima, de los políticos, de los directores técnicos… ¡de todo! Están sintonizados en esa interferencia, y (tal vez) sin darse cuenta al no querer cambiar y moverse un poco, se quedan anclados en esa frecuencia, sintonizando todo lo que no quisieran vivir, hasta que llega el momento que se convierten en ruido.

Por otro lado, cuando tratamos de sintonizarnos con aspectos positivos, mucho más esperanzadores, con una carga de buena vibra para nuestras actividades diarias, vamos a poder abordarlas desde una perspectiva diferente, y parecería que las cosas fluyen de una mejor manera e incluso que los caminos se abren casi que mágicamente. Y sucede de esa forma porque nos sintonizamos con lo que realmente queremos, y no con los prejuicios y miedos que puedan impedir lograrlo.

¿Cómo te sentirías si dejas mal sintonizada tu emisora favorita durante un día? Seguramente, además de que no puedes disfrutarla, te empiezas a sentir incomodo, molesto y luego de un rato tal vez puede aparecer un pequeño, pero muy incómodo dolor de cabeza… Igual pasa cuando no sintonizas lo que sientes, piensas, dices y haces, o si no te sintonizas con tus principios y propósitos, vas a estar en un estado de insatisfacción y amargura contra la vida, sintiendo incomodidad en todo lo que vives, y luego eso se empezará a traducir en dolores y problemas más serios.

Sintonizarnos, significa muchas cosas, la principal es conocernos y reconocernos, es decir, entender la amplia gama de todo lo que somos, y aceptarnos como individuos valiosos; pero también implica poder ser lo suficientemente valientes como para cambiar lo que debamos cambiar, y firmes para apartarnos de aquello que mueva nuestro dial y nos aleje de nuestra frecuencia.

Sintonizarnos significa también estar alineados con nuestros sueños, metas y anhelos, y arriesgarnos a perseguirlos hasta lograrlos, entendiendo que lo primero que debemos hacer es creer en ellos y en nosotros, para poder luego crearlos y verlos materializados. Sintonizarnos significa vivir en armonía, encontrarla y transmitirla, para que podamos irradiarla en nuestro entorno y de esa manera potenciarla.

Sintonizarnos, con una buena frecuencia, donde la conexión sea clara y nítida, es dejar de ser ruido y/o interferencia para nuestra vida, y para la de los demás claro está, pero todo empieza por creer que existe una frecuencia mejor para nosotros, y querer mover nuestro dial, para estar en sintonía con una nueva y mejorada realidad. ¿Te animas a sintonizarte con algo mejor para tu vida?

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