Sobre los pajazos mentales que se ponen de moda

Virginia Mayer escribe esta vez sobre qué es la solidaridad en tiempos de tragedias como la de México.

Por Virginia Mayer

Solidaridad –según la RAE- significa: “Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros”, (Adherir significa: “Sumarse o manifestar apoyo a una doctrina, declaración, opinión, etc.). Ayuda, sin embargo, significa: “Prestar cooperación. Auxiliar, socorrer. Hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de algo". Así las definiciones, podemos estar de acuerdo en que la solidaridad no sirve para un reverendo culo. Y también en que es una palabra muy bonita, pero a la hora de la verdad se queda en eso, en una palabra.

Los mexicanos “ayudaron”, eso sí es una acción, implica hacer algo. Los mexicanos salieron a las calles con picos y palas a levantar escombros para socorrer a las víctimas del terremoto. Los colombianos –a diferencia de los mexicanos- que expresan solidaridad a través de sus redes sociales y comunican que piensan en sus amigos mexicanos (sin taguear a ninguno en sus posts) no están haciendo un carajo. Y eso no incluye a los que donaron dinero o que de una u otra forma aportaron a la causa. Y eso tampoco significa que quienes no donaron dinero sean malas personas, pues cada uno decide con qué causa colabora, o si –de hecho- lo hace.

Estos colombianos “solidarios” lo único que hacen es seguir una tendencia: los que le ponen a su avatar los colores de la bandera de México, los que usan el hashtag #PrayForMexico (desde y para un país de habla hispana), los que “prestan sus brazos” pero no se mueven de sus casas, los que replican aquellas noticias de cuestionable reputación que no han sido confirmadas y únicamente generan –más- pánico y –más- caos, los que dicen poner a México en sus oraciones… esos.

Y yo me pregunto, cuando escriben #PrayForMexico (en inglés, sin tener en cuenta que los mexicanos hablan español) y cuando postean en sus redes que México está en sus oraciones -pretendiendo con ello que Dios ayude a los damnificados- ¿quiere decir que antes no rezaban, y que por eso hubo un terremoto? ¿O quiere decir que antes Dios no les paró bolas pero ahora creen que sí lo hará? No entiendo. Realmente no entiendo cómo funciona su fe, pues yo solamente le creo al Dios cristiano en que cree mi mamá, porque ella tiene línea directa con él y porque he visto cómo esa fe le llena el corazón y le da tranquilidad. Pero, ¿y la fe de los demás mortales qué? ¿Alguien me explica, por favor?

Aquí no me las estoy dando de santa haciendo creer que yo sí doné. No lo hice, porque mi causa de beneficencia es local y no tengo presupuesto para ayudar a México. Pero si ustedes quieren hacerlo lo pueden hacer a través de Rappi, Amazon o PayPal, con la Cruz Roja Mexicana o con UNICEF México, entre otros.

Aunque está claro que no tengo obligación de seguir a nadie en mis redes sociales, quiero exhortarlos a que dejen de ser tan payasos, y recordarles que la solidaridad no tiene efecto si no se hace algo con la causa por la que se solidarizan. Amén.

Por: Virginia Mayer / @virginia_mayer

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