La indignación inmediata

Un nuevo caso de indignación inmediata en internet, la que se ve en la foto, esta vez tomada de Facebook luego de la Media Maratón de Bogotá. En ella se ve un tramo de la carrera Séptima por donde pasó la competencia lleno de vasos de cartón vacíos, tirados al suelo por los participantes.

Y como parece que todos los días entráramos a internet no a informarnos o divertirnos sino en busca de lo que no nos gusta para empezar a criticarlo, esta postal fue perfecta para exacerbar los ánimos de los internautas bien pensantes que día a día trabajan por un mundo mejor desde su teclado. Enseguida tuits y artículos quejándose por el hecho, tratando de cochinos, insensibles e irresponsables no solo a los atletas, sino a los organizadores, a la Alcaldía y hasta al ser humano. “Somos una porquería” fue la patada más bajita.

Y sí, somos una porquería, pero vivamos en paz con esa idea. Hemos alcanzado cifra de plaga y acabamos con todo por donde pasamos, qué tanto nos cuesta entenderlo. Los humanos somos muchas cosas buenas y malas, y una de ellas es que somos productores de basura. Como está concebido nuestro sistema nos resulta imposible vivir y no aportarle al mundo toneladas de desperdicios. Yo alcancé a indignarme con la foto aunque no dije nada, y es que es impresionante, tantos recipientes naranja ahí apachurrados cual cadáveres; ese día de la Media Maratón la Séptima parecía una fosa común de vasos desechables.

Pero eso es lo que pasa con los grandes eventos, que generan aglomeraciones y basura. Al poco tiempo de finalizada la carrera ni lo uno ni lo otro porque lo que se hace se deshace, y este tipo de manifestaciones masivas tienen estipulado en su organización la recolección de desechos al final de todo. Al poco tiempo pasé por ahí y la congestión y la basura eran los de un día cualquiera, ni sombras de la maratón que horas antes había pasado por ahí.

Sin embargo el daño ya está hecho y la bola de la indignación sigue creciendo con cada nuevo suceso, lo que ayuda a que una ciudad dividida se polarice aún más. Lo que venimos viendo en Bogotá desde tiempos de Petro es una crítica constante porque sí, porque no y porque de pronto, toda excusa es válida para tratar de deslegitimar la gestión del alcalde, hasta lo que se escapa de su competencia.

Y hablando de competencia, la de este año la ganaron Feyisa Lilesa y Brigid Kosgei en hombres y mujeres, respectivamente. Ambos se impusieron en una prueba que incluyó a más de 42.000 inscritos. A ver si empezamos a ver lo bueno y no lo malo.