Condena a Ana María es un caso de xenofobia: Tío de oncóloga condenada en EE.UU.

Por Colprensa

Como un caso claro de xenofobia calificó el exministro Guillermo Alberto González, la decisión de un jurado de Houston, Texas, de condenar a diez años de prisión de la oncóloga Ana María González Angulo, por, supuestamente, haber intentado envenenar a su examante y compañero de trabajo.

González, quien es tío de la condenada, dijo sentirse indignado con la justicia de EE. UU. y con voz entrecortada, manifestó que con la sentencia de diez años de cárcel la ciencia acaba de perder a una magnífica trabajadora.

El también exgobernador del Cauca señaló que cualquier condena para Ana María era injusta. Hasta si le hubieran dado solo un día de cárcel, porque ella es una mujer inocente, ella sería incapaz de cometer el más leve delito.

Para González no hay duda de que hubo xenofobia en la decisión, teniendo en cuenta que todo el tiempo la Fiscalía resaltaba que ella era colombiana;, que le dio a su examante un café colombiano.

El exgobernador se encontraba ayer en la tarde en la casa de la mamá de Ana María, a quien confesó ver destrozada. La señora, además, está enferma de la visión: le han realizado dos trasplantes de córnea.

LA CONDENA

La defensa de la especialista en cáncer de seno había solicitado libertad condicional para su cliente, mientras que la Fiscalía pedía una pena mínima de 30 años de cárcel. El Jurado de Houston (Texas), sin embargo, le otorgó una sentencia de diez años de prisión y el pago de una multa de diez mil dólares.

Ana María, de 43 años, fue hallada culpable el viernes del delito de asalto (agresión) agravado, luego de que el jurado argumentara tener pruebas suficientes para determinar que ella le dio al doctor George Blumenschein un café con glicoletileno, un anticongelante mecánico, que le causó daños en los riñones.

Durante el juicio, que duró menos de dos semanas, los fiscales aseguraron que se trató de una venganza por un triángulo amoroso, debido a una atracción fatal; que sentía la médica por su compañero de trabajo. Y calificaron a Ana María, quien es reconocida por su trabajo en el Centro Oncológico MD Anderson de Texas, como una mujer; diabólica y maliciosa.

La defensa de la científica, quien es considerada una de las mejores investigadoras oncológicas del mundo, pidió clemencia al Jurado, al afirmar que su cliente merecía libertad condicional, pues dedicó toda su carrera a una causa altruista. La totalidad de la vida de un ser humano no debe ser juzgada por un evento. No es correcto enviarla a la cárcel por un largo periodo de tiempo.

ANA NO ES MALA

El padre de Ana María, quien se encuentra en Houston, acompañando a su hija durante el juicio declaró la semana pasada ante la Juez y, sin poder contener el llanto, rogó clemencia para su hija.

En una entrevista emitida el pasado fin de semana por la cadena Univisión, el padre de la especialista le pidió a la justicia estadounidense no condenar a su hija. Se los ruego, Ana no es mala, ella es buena, ha sido criada dentro de un régimen de honestidad. Ella ha descubierto un tratamiento que ya le ha salvado la vida a muchas pacientes.

Alfredo, además, resaltó el ejemplo de valor que estaba dando su hija durante todo el juicio, pues siempre se ha mantenido calmada y con la mirada fija, pero advirtió que sabe que su corazón se está partiendo.

Como su padre, cientos de familiares y amigos expresaron ayer su apoyo a Ana María. En el grupo de Facebook Solidaridad con la Doctora Ana María González, que tiene 2882 miembros, se publicaron mensajes de rechazo a la sentencia de la justicia estadounidense.

Su primo Manuel Julián Olivella Angulo dijo sentirse muy triste por la dura decisión, al resaltar que no había pruebas suficientes contra Ana María. “Esto es muy duro para mis tíos y para toda la familia. Es una pesadilla sin fin, el jurado tuvo poca clemencia.

Las pacientes de cáncer también han expresado su dolor por la situación que atraviesa la mujer que dedicó su vida a encontrar mejores tratamientos para las personas afectadas con esta enfermedad. Hoy perdimos las mujeres que somos vulnerables al cáncer de seno… Diez años que se pierden de investigación y ayuda, dijo Jenny Torres.

En Popayán, colegas y amigos de Ana María también se declararon devastados con la noticia. El doctor Alonso Ruiz, quien fue su profesor de medicina en la Universidad del Cauca, calificó la condena como algo terrible para su familia y para toda la sociedad científica.

A pesar de la decisión del Jurado de Texas, en Popayán continuarán las demostraciones de solidaridad con su reconocida científica. Hoy, a las 6:00 p.m., las exalumnas del Colegio Las Josefinas, donde estudió Ana María, realizarán una misa en la capilla de la institución para pedir por su suerte.

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