Con estas actividades, el Valle busca ser el departamento más lector del país

La encuesta más reciente lo ubicó por debajo de la media de lectura nacional.

Por Lina Uribe

La Feria Internacional del Libro, el Festival de Poesía y el Encuentro Nacional de Bibliotecas son tres de los siete eventos que hacen parte de Tenemos la Palabra, una suma de esfuerzos de distintas entidades públicas y privadas para fomentar la lectura y la escritura de los vallecaucanos. Durante cerca de dos meses, más de 150 invitados provenientes de distintos países harán parte de encuentros, conversatorios, lanzamientos de libros y tertulias. ¿Le interesa la cultura?, estos espacios son para usted.

El recorrido literario arrancó el pasado 1 de septiembre con el III Festival Internacional de Literatura Oiga, Mire, Lea, evento que se extiende hasta el sábado 9 de septiembre con recitales de cuentos, lanzamientos de libros, talleres y conversatorios con escritores en la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero. Este año, Oiga, Mire, Lea convocó a más de 60 autores nacionales e internacionales y llevó sus actividades a 14 municipios del Valle del Cauca. Del 19 al 23 de septiembre, el XVII Festival Internacional de Poesía contará con la participación de 6 poetas internacionales, 10 nacionales y 8 locales en distintos rincones de Cali y en 12 municipios del departamento.

Los días 26 y 27 de septiembre se llevará a cabo el Simposio Internacional ‘Memoria y Patrimonio Documental’, que incluye talleres y conferencias sobre bibliotecas, colecciones, archivos y memoria en Comfenalco Valle. El siguiente evento en el calendario es el IV Encuentro Internacional de Bibliotecas ‘Cultura de Paz, Palabra y Memoria’, que el 28 y 29 de septiembre generará un diálogo abierto sobre la función de la cultura y de las bibliotecas para la construcción de paz y memoria.

El quinto evento de Tenemos la Palabra es el Seminario de Bibliotecas Escolares, del 12 al 14 de octubre, que busca reflexionar sobre el impacto que tienen los procesos desarrollados en dichas bibliotecas. El 14 y el 15 de ese mismo mes se realizará la feria gráfica Subterránea, cuya tercera edición tendrá afiches, fanzines, stikers, cómics, libros, revistas, serigrafías, grabados, esquelas, estampillas, fotolibros y otros productos realizados por artistas y diseñadores nacionales e internacionales. Subterránea incluirá talleres de acuerela, tinta china y fanzines, y será el escenario de lanzamiento de tres publicaciones.

La fiesta se cierra con la Feria Internacional del libro de Cali, que este año convocará a cerca de 80.000 visitantes en el Bulevar del río Cali del 12 al 22 de octubre. Entre los invitados internacionales a este evento están Elmer Mendoza (México), Doris Sommer (Estados Unidos) y Nuria Amat (España), en compañía de un equipo conformado por más de 40 escritores nacionales.

Y aunque los eventos se extienden únicamente por dos meses, el resto del año hay distintas actividades como el concurso Colección de Autores Vallecaucanos y el Concurso Nacional de Cuento para Jóvenes ‘Andrés Caicedo’, que buscan estimular las habilidades lectoescritoras de los habitantes del departamento.


Todas las actividades de Tenemos la Palabra son gratuitas.


En el Valle sí leemos, pero de distintas formas

La encuesta más reciente sobre consumo cultural realizada por el Gobierno puso en apuros al Valle del Cauca porque el promedio de lectura por año de sus habitantes estaba por debajo de la media nacional: mientras que los colombianos leen 1,9 libros cada año, en el Valle esta cifra se quedó en 1,7. Con los programas impulsados desde el Ministerio de Cultura y las administraciones municipales, se espera que en la próxima medición esta cifra ascienda a 3,2. Sin embargo, la directora de la Red de Bibliotecas Públicas de la Secretaría de Cultura del Municipio, María Dolores Martínez, asegura que tales encuestas no reflejan la realidad actual puesto que las nuevas tecnologías invitan a leer de distintas maneras.

¿Cuál es la situación real del Valle entonces si olvidamos esa encuesta?

Eso lo vamos a saber el próximo año con una apuesta grande desde el Ministerio de Cultura, que está organizando una encuesta nacional de lectura teniendo en cuenta distintas plataformas. Lo que importa no es solamente el resultado de qué tantos libros lee una persona sino qué lee, cómo y dónde lo hace. Si nos hacemos este tipo de preguntas nos vamos a dar cuenta de que, posiblemente, hoy leemos más que antes porque existen otros formatos y nuevas tecnologías que hacen que la lectura no sea una actividad exclusiva en ciertos lugares sino que permiten que se haga en cualquier sitio.

¿Esa ‘democratización de la lectura’ ha hecho que las bibliotecas se queden vacías?

Al contrario. Los usuarios que llegan a las bibliotecas públicas han incrementado. Lo que tal vez ha cambiado es el concepto de biblioteca: tradicionalmente teníamos un espacio cerrado, silencioso, con mesas y sillas y grupos de personas que consultaban libros impresos. Ahora la biblioteca es un espacio vivo y dinámico donde suceden muchísimas cosas durante el día. Los usuarios que llegan están buscando cómo aprender conjuntamente. La población adulta, por ejemplo, llega con el fin de experimentar con las nuevas tecnologías. Son sitios de encuentro, de conversación y de aprendizaje.


En Cali hay 61 bibliotecas públicas, incluidas las de 14 corregimientos. Entre ellas está la más antigua de Colombia, la Biblioteca del Centenario, que cumplió 107 años.  


Todo esto parece indicar que los vallecaucanos sí leen…

Sí, pero de distintas formas. El ser humano lee en múltiples lenguajes: el cine, el teatro, el internet, las redes sociales, etc.  La lectura de las grandes obras literarias es importante, pero no es la única. Para que a un joven de ahora le interese leer El Quijote tal vez haya que abordarlo desde otras rutas. Lo cierto es que obligar a alguien a leer algo que no quiere es muy difícil, tan difícil como cualquier cosa que se hace por obligación.

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