Conozca a la Escuela Canalón, uno de los semilleros que participarán en el Petronito

Este festival de música del Pacífico protagonizado por niños se realizará el próximo 13 de agosto, con entrada libre.

Por Lina Uribe

Imposible. Resulta imposible que las personas nacidas en el litoral pacífico se olviden del sonido de los ríos y del mar, de los cantos de sus abuelos, de esos ritmos y arrullos que los acompañaron desde la cuna y con los que fueron construyendo una identidad. Imposible que aun estando a cientos de kilómetros de sus ciudades natales dejen de sentir esa energía que les invadía el cuerpo cuando tocaban una marimba, un cununo, un bombo o un guasá. O cuando los escuchaban. O simplemente cuando los veían. Imposible arrancarles las raíces.

En Cali, en el barrio Ciudad Córdoba, todas las semanas desde hace tres años se reúne un grupo de niños y jóvenes que llevan el Pacífico en la sangre, en la piel y en el alma. Varios de ellos nacieron en ciudades como Tumaco, Buenaventura o Timbiquí, ahí no más al ladito del mar, y tuvieron que salir de allá con sus familias como única alternativa para esquivar la violencia que los acosaba. Pero otros son de Cali y a ellos también los invade esa vibración que ninguna escuela de música enseña a sentir.

Se llaman Fundación Escuela Canalón y surgieron como idea de algunos integrantes del grupo Canalón de Timbiquí, que en ese entonces se estaba empezando a formar de nuevo después de que los distintos rumbos de sus músicos los obligaran a separarse. Ya en Cali, lejos de la ciudad en la que nacieron biológica y musicalmente, varios coincidieron en el mismo sector de vivienda y se dieron cuenta de algo indiscutible: había que replicar el semillero musical que tenían en Timbiquí.

Así nació la escuela. Así, ensayando en terrenos baldíos y luego en la terraza de la casa, con el pasar de los meses lograron conquistar espacios y eventos de la ciudad como el Petronito, antesala del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, en el que participarán por cuarta vez el próximo 13 de agosto junto a otros 17 semilleros con los que quizá comparten pedazos de su historia: niños y maestros empeñados en no dejar morir las tradiciones de la región. Sus tradiciones. La vida misma.

Felipe Amú, timbiquireño y coordinador de la Fundación Escuela Canalón de Timbiquí, lo expresa con una frase que no acepta parafraseos: “cuando yo toco un instrumento o canto música del Pacífico siento una energía que me recorre todo el cuerpo, un poder que voy a soltar ante las demás personas que me están viendo. Para nosotros como escuela y para los distintos semilleros, el Petronito es muy importante porque asegura que esta música siga por cientos de años; es esa huerta donde se están creando artistas para que el Pacífico no se quede sin músicos, para crear una industria cultural grande”, dice.

Talento desde la cuna

“Yo canto bonito, sí. Cuando grande me gustaría ser cantante, pero, bueno, también estoy en entreno de fútbol… No, pero lo que más me gustaría es ser cantante”, dice Camilo, que con seis añitos se robó el show el año pasado en el Petronito cuando cantó la canción ‘En mi tierra tocan bombo’ mientras tocaba el cununo. También de Timbiquí, el pequeño se aprendió la letra de tanto escuchársela a un sabedor de su pueblo, integrante del Grupo Recatón.


En la Escuela Canalón, además de aprender a interpretar distintos instrumentos musicales, los niños toman clases de expresión corporal y tradición oral.  


“Una vez el niño estaba enfermo y la abuela le dijo que así no podía ir a ensayar. Él le respondió “abuela, ¿y es que usted no me quiere dejar ser famoso o qué?". Uno ahí se va dando cuenta de que los niños tienen esa proyección y entre las misiones de la Escuela Canalón está ser los más grandes formadores de artistas empíricos e íntegros del Pacífico colombiano”, cuenta Felipe.

Este año, el Petronito celebra sus 10 años precisamente como un proyecto que permite el relevo generacional del Petronio Álvarez para salvaguardar las tradiciones del litoral pacífico. En esta ocasión, la Escuela Canalón se presentará con dos canciones: ‘Marinero’, un currulao típico de la región, y ‘El duende’, una rumba timbiquireña que compuso Nidia Góngora, vocalista del grupo Canalón de Timbiquí, junto a una de sus amigas cuando estaban en la escuela. De los 28 niños que actualmente pertenecen a la fundación, 11 la representarán en el festival.

El evento se llevará a cabo en el Teatro al aire libre Los Cristales, a partir de las 3:00 p.m., con entrada gratuita. Además de los niños de los distintos semilleros que funcionan en Cali, vendrán grupos invitados de Quibdó, Buenaventura, Tunía (Cauca) y Tumaco (Nariño).

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