Conmoción en el Valle del Cauca por resultados de necropsia de Dora Lilia Gálvez

Voceros del centro hospitalario que la atendió aseguran que no dijeron que hubiese sido abusada sexualmente, mientras familiares rechazan dictamen de Medicina Legal.

Por Heinar Ortiz Cortés

Familiares de Dora Lilia Gálvez rechazaron tajantemente el dictamen de la necropsia entregada por Medicina Legal en Bogotá en las últimas horas, donde se indica que la mujer de 44 años no habría fallecido por haber sido violada, torturada y empalada sino que se habría tratado de una muerte natural.

Francia Elena Gálvez, hermana de Dora Lilia, dialogó con El País y aseguró que no cree en el informe que presentó el director de Medicina Legal, Carlos Valdés.

“Aquí debe haber gato encerrado, todo eso es mentira, solo sé que hay un Dios que todo lo ve y se va a hacer justicia, porque todo esto es una canallada”, manifestó la mujer, consternada por los resultados de la necropsia sobre el caso de su hermana.

Gálvez indicó que la familia se puso en contacto con un abogado para que ayude a esclarecer el caso, pues ellos consideran que el dictamen no corresponde a las condiciones en las que fue hallada Dora Lilia en el momento de su muerte.

El miércoles, el director nacional del Instituto de Medicina Legal, el doctor Carlos Valdés, entregó el reporte final sobre los análisis en el cadáver de Gálvez. La necropsia sorprendió a la opinión pública.

“La causa de la muerte corresponde a la ruptura de un aneurisma de la arteria comunicante anterior, por ende la manera de la muerte se determina como una muerte natural. Esto aclara muchas de las situaciones que se presentaron inicialmente, cuando a partir de un diagnóstico clínico se indicó que había sido ultrajada sexualmente, que había sido violentada y que había tenido signos de violencia. Se aclara que la muerte entonces correspondió a una ruptura de la arteria cerebral, la arteria comunicante anterior y que producto de esa ruptura entró en un estado de hipertensión endocraniana manejado en la clínica durante 22 días”, dijo Valdés.

El sorprendente anuncio de Medicina Legal puso de inmediato en el ojo del huracán a los voceros y directivos del Hospital San José de Buga, donde permaneció internada sus últimos días Dora Lilia.

El subgerente médico del centro hospitalario, Carlos Guillermo Sánchez, le salió al paso a la situación y señaló que desde dicha casa médica nunca se afirmó que Dora Lilia Gálvez hubiese sido víctima de abuso sexual o de vejámenes como el presunto empalamiento.

“Esa fue la versión que inicialmente dieron los familiares de la paciente en el hospital Divino Niño, que fue la institución que conoció el caso en primera instancia”, le dijo a El País el médico Sánchez.

El vocero del San José añadió que en dicho centro hospitalario se procedió con el protocolo de violencia sexual que establece la ley, debido a que los propios familiares de la Dora Lilia aseguraban que había sido empalada, golpeada, quemada y abusada sexualmente.

“Nunca pudimos comprobar que la señora Dora Lilia había sido víctima de violación ni que hubiera sido golpeada con un elemento contundente, aunque sí tenía un trauma craneoencefálico severo, que se puede producir cuando una persona cae accidentalmente de su propia altura. Tampoco presentaba señales de golpes en su cuerpo”, dijo Sánchez.

Sin embargo, las declaraciones del Subgerente Médico del San José contrastan con los reportes emitidos por el mismo hospital durante noviembre, en los días en que Dora Lilia se encontraba entre la vida y la muerte.

En el comunicado donde se informó el deceso de Gálvez, el Hospital manifestó que la mujer había llegado al centro asistencial “en contexto de víctima de violencia sexual en malas condiciones clínicas, con déficit neurológico”.

En la Unidad de Cuidados Intensivos le diagnostican politraumatismos, trauma craneoencefálico severo, hemorragia intraparenquimatosa frontal izquierda e interventricular lateral bilateral, trauma cerrado de tórax, trauma cerrado de abdomen, lesiones en el canal vaginal, trauma en tejidos blandos en incluso quemaduras múltiples en primer y segundo grado.

Debido a todas estas complicaciones, según el mismo comunicado, Dora Lilia fue intervenida quirúrgicamente en cinco ocasiones. De hecho, el 24 de noviembre lograron estabilizar sus signos vitales y la trasladaron al área de Hospitalización, “para continuar con el proceso de rehabilitación física y respiratoria”. Pero el 30 de noviembre se le complicó el trauma craneoencefálico y la hemorragia cerebral y falleció.

Como se recordará, Dora Lilia Gálvez fue hallada en grave estado de salud por sus familiares hacia las 9:00 a.m. del lunes 7 de noviembre, en una vivienda del barrio Sucre, en Buga, a donde había ido el día anterior a realizar labores de limpieza y pintura.

De inmediato, la mujer de 44 años fue llevada al Hospital Divino Niño, donde sus familiares habrían informado el supuesto abuso sexual y empalamiento, y donde además habrían consignado en la historia clínica que la paciente llegó “en malas condiciones generales, con signos de politraumatismo, con pobre respuesta neurológica y estigmas de abuso sexual”, según lo reportó el Hospital San José.

El presunto ataque del que supuestamente fue víctima Dora Lilia generó indignación en todo el Valle del Cauca. Tanto así que la Alcaldía de Buga ofreció recompensa de $10 millones y la Gobernación de $20 millones, por información que condujera con el paradero del responsabledel ataque.

Tanto en Buga como en Cali se llevaron a cabo marchas y plantones en memoria de Dora Lilia y rechazando la violencia contra la mujer.

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