‘Doctor Magic’: el cirujano que nació para alegrar corazones con magia

Se hace llamar ‘Doctor Magic’ y ha hecho que su carrera de medicina compagine a la perfección con el ejercicio de hacer magia.

Por María Paula Suárez Navas

Jairo Hernán Ortega es médico de profesión y especialista en cirugía general de la Universidad del Rosario. Trabaja en el hospital Méderi, en Bogotá, y en los pasillos es reconocido por colegas y pacientes como ‘El mago’. Ha viajado por todo el país para regalar sonrisas a enfermos y a cualquiera que lo necesite.

La medicina es una carrera que no deja mucha cabida para el ocio, pero Jairo Ortega también se ha dedicado a estudiar magia de manera exhaustiva. No en vano se ha ganado el respeto de reconocidos magos como Gustavo Lorgia, Fernando Keops, e incluso ha tenido el privilegio de conocer a David Copperfield, considerado el mejor mago del siglo XXI, en la única vez que ha venido a Colombia.

Se dejó cautivar por ella cuando estaba en cuarto bachillerato, gracias a una serie que se llamaba ‘El Mago’ (1973), que entonces pasaban por televisión. Desde entonces jamás ha dejado de estudiarla y nunca ha perdido la capacidad de sorprenderse, lo que considera es un hermoso regalo que se le puede brindar a otros.

“Estudiando la historia de la magia me di cuenta que el médico y el mago tienen un ancestro común: el chamán de la tribu. El brujo curaba, pero también hacía magia y era el líder de la tribu”, comenta Jairo con felicidad.

Desde que hacía prácticas en la universidad con compañeros y pacientes, Jairo se dio cuenta de que la magia era algo que complementaba su profesión. Le sirve para calmar los nervios de los pacientes antes de que entren a cirugía, lo cual dice que ayuda a tener resultados muy positivos en la operación. Gracias a ello también le brinda alegría a los niños y ancianos internos en el hospital donde trabaja, y en muchos otros del país.

“De repente descubrí un nuevo público, que eran los pacientes. Una vez se me ocurrió hacerle magia a uno y luego empecé a hacerlo con niños y adultos. Ver que se sonreían y que cambiaba su rutina dentro del hospital me llenaba totalmente. Había una cierta barrera porque a algunos compañeros médicos les parecía poco profesional, pero me di cuenta de que era un valor agregado y que solo obtenía buenas respuestas”, cuenta Jairo.

La magia también le ha servido para montar excelentes espectáculos de magia con los que ha recogido fondos para diferentes causas, como apoyar la reconstrucción de Mocoa tras la avalancha, en 2017, o ayudar a comprar una nevera para el antiguo Hospital Infantil Lorencita Villegas de Santos, en Bogotá, ya que no contaban con una y las medicinas de los niños con cáncer se debían mantener a una temperatura especial. En sus comienzos también realizó un show para recolectar el dinero necesario para practicarle una operación a una niña que sufría del corazón, y gracias a esta, vivió.

Pero aparte de todo esto, el ‘Doctor Magic’ da shows de magia a cualquiera que se lo solicite, desde fiestas infantiles hasta eventos corporativos, porque la pasión por la magia la lleva en la sangre.

Aparte de esto Jairo Ortega da conferencias de ‘Magia y Felicidad’ y también se ha encargado de inculcar en sus colegas y estudiantes (porque también es profesor de medicina) la técnica de la ‘Magiterapia’, una propuesta terapéutica que utiliza magia lúdica como forma de terapia para personas con impedimentos físicos. Enseñándoles juegos de magia se les puede ayudar a recuperar destreza, coordinación y atención, lo cual también ayuda a reafirmar la autoestima del paciente.

A Jairo también le dicen que es “el mago de la cirugía”, pero para él, en este aspecto puntual, la medicina y la magia si están completamente separados.

Doctor Magic Magiterapia a un paciente en el Hospital Méderi. / Cortesía

 

Su casa, un museo de magia

 El ‘Doctor Magic’ tiene más de tres mil objetos relacionados con la magia en el parqueadero de su casa, lugar que llama ‘El Gabinete de la Magia’. Es un auténtico museo lleno de fotos retablos y elementos que ha recolectado a lo largo de su “vida mágica” que está feliz de mostrarle a cualquiera que esté interesado.

En las paredes de camino al sótano se ven colgados decenas de retablos y fotografías relacionados con reconocimientos que Jairo ha obtenido, así como afiches alusivos a las personalidades de la magia que admira. Tras ver esto, uno se topa con una puerta blanca que dice “Ábrete sésamo”, y al cruzarla, cualquiera se podrá sentir en un lugar completamente diferente.

En el lugar hay cientos de juegos de magos, incluso elementos de magia antigua. Tiene autógrafos de personalidades como Fernando Keops, importante mago mexicano que atendió por una emergencia médica en una visita a Bogotá, y que gracias a Jairo también se volvió aficionado al vallenato.

También tiene un maletín que le regaló el mago colombiano Aladín, decano de los magos en Colombia, que contenía varios juegos de magia. Y guardada como un tesoro también está en el lugar la máquina de escribir que perteneció al mago Adrio, de España, decano de los magos de Iberoamérica.

 

 

 Frases:

-“El niño es un público espectacular, porque el niño cree en la magia. Pero también es el público más difícil de todos. Como cree en la magia no perdona que el mago falle. Si se da cuenta cual es el truco de va a desencantar y se va a desilusionar totalmente”.

-“El mensaje para los adultos es que saquen su niño interior. A veces uno es huraño con uno mismo y no quiere ser feliz o ‘le da oso’… pero nunca hay que perder la capacidad de asombro”.

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