¿Y dónde están los videos de las 250 cámaras que resolverían el atentado del Andino?

Por Pamela López

El último fin de semana se habló y se especuló tanto de las pruebas presentadas por la Fiscalía contra los jóvenes capturados por el atentado en Andino, que para muchos la cortina de humo en este caso no está cerca de dispersarse.

A eso hay que sumarle el articulo de la Revista Semana en su sitio web en donde señalaron las pruebas que implicarían definitivamente a “este grupo anárquico de extrema izquierda sin ideología” no solo del atentado en el centro comercial, sino de pertenecer a células del Movimiento Revolucionario del Pueblo. Sin embargo, y según la Fundación de Defensa de Inocentes, estas pruebas ni siquiera se presentaron en la audiencia de imputación de cargos que se llevó a cabo a puerta cerrada, tal y como lo señalaron en un comunicado compartido a los medios de comunicación.

Si bien el articulo, e incluso las autoridades, señalan que tienen fotos, pruebas materiales y videos que darían con los responsables del tema, todavía no se conocen estos últimos. De hecho, el General Jorge Nieto, director de la Policía Nacional, en una entrevista con Blu Radio aseguró que para dar con dichas pruebas se llevó a cabo una investigación de año y medio, por lo cual no son hechos aislados. Sin embargo, no quedó muy claro si ya tenían los videos en sus manos, tan solo aseguró que se tenían las pruebas de 250 cámaras, además de unas USB y unas CPU, entre otros elementos.

Ahora bien, ¿por qué aún no se conocen los videos de las cámaras de seguridad de la zona y del centro comercial? Nadie sabe, ni siquiera la Policía es clara con la información y el Andino, a quien PUBLIMETRO ha intentado contactar sin éxito, responde.

La Fundación Defensa de Inocentes asegura que “nunca se mostraron en las audiencias las fotos que publicó la revista con el siguiente pie de foto: ‘Sus secuaces fotografiaron a uno de los sospechosos en una prueba en la que utilizan una chaqueta falsa de una empresa de telefonía para camuflarse. En cámaras de video cerca a los sitios de algunos de los ataques aparece el mismo personaje rondando los sitios en donde estallaron los artefactos’. Tampoco se dio a conocer a los defensores el video al que hace referencia esta nota”.

Eso sí, muchos se preguntan si en realidad, tras un año y medio de investigación, las autoridades jamás lograron percatarse de este atentado. Pero en este momento son más las dudas que rodean a este caso, que las mismas respuestas. Por ejemplo, el perfilador criminal Belisario Valbuena le comentó a PUBLIMETRO que “el modus operandi de un acto de terrorismo, pese a que puede ser planeado y coordinado por varios, señala que entre menos sepan es más seguro para el acto terrorista como tal. Genera suspicacia que en este caso cuatro o cinco personas hayan estado en los sitios de los presuntos hechos. Esto generalmente se hace en solitario o de pronto de un apoyo que garantice la salida del terrorista, porque en otras ocasiones la organización quiere que el terrorista muera en el acto. En ese modus operandi es muy lógico, desde la  investigación criminal, que una sola persona haya entrado al baño a armar una bomba, que no se haya tratado de un acto de feminicidio, que lo haya hecho efectivamente una mujer y que por alguna razón el tema no se dio y murió armando el artefacto”.

Para Valbuena, y sin hacer ningún tipo de señalamientos, lo que se levanta del atentado en Andino sí es una cortina de humo, “se lo que son las operaciones psicológicas y el Presidente, además del Nobel de Paz y su imagen como tal, que se le diera eco a la francesa ante los medios y la opinión pública no quedaría bien”.

Aunque la Fiscalía dice que las pruebas están ahí y la Policía asegura que las investigaciones continúan, una de las teorías del caso es que la bomba pudo estallar en el lugar y momento incorrecto, algo con lo que está de acuerdo Valbuena: “Para mí, con la lectura que le hago, es que fue un accidente y no se supo armar la bomba, se puso en riesgo durante la manipulación y, de hecho, el baño no era el punto de explosión y seguramente era en algún contexto cercano donde pudiera generar otro tipo de daño, pero ese no era el contexto final de la bomba”.

Sea cierta o no esta teoría, una buena parte de los colombianos que se solidarizaron con las víctimas no solo de este sino de otros atentados esperan que se resuelvan y no precisamente con un argumento al estilo de la nariz de Sigifredo.

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