Bicitaxismo, una mirada más allá de la ilegalidad

Familias y hogares se mantienen gracias a este oficio diario. Usuarios piden reglamentación del servicio

Por Pamela López
15.000

Pesos es lo que pueden cancelar los bicitaxistas por el arriendo de un triciclo. Por eso, algunos prefieren ahorrar y comprar su propio carro.

“Hay que aprovechar las horas pico y es que mínimo me toca hacer 50 mil pesos para no descuadrarme en el arriendo y en lo de los pañales de la niña”, Christian Macías, bicitaxista.

El triciclo es la herramienta de trabajo de Carlos Yara, un joven de 25 años que desde hace tres meses labora como bicitaxista en el Barrio El Toberín. Carlos, así como Diego y Christian, tienen que llevar un diario a su casa; tienen hijos y una esposa que mantener y “el arriendo no da espera”, me cuentan.

Desde hace mucho tiempo Movilidad le ha pedido al Ministerio de Transporte regular el uso de los bicitaxis no solo en Bogotá, sino en otras zonas del país en donde ya se ha hecho notar. Sin embargo, para estos jóvenes bicitaxistas el tema de regulación es algo que quisieran dialogar, “a nosotros nos gustaría que nos tuvieran en cuenta porque el Gobierno llega acá y es a meternos en una empresa para que nos paguen un mínimo y no, nosotros nos matamos echando pedal desde temprano”, comentó Christian Macías, quien lleva 9 años como bicitaxista en el mismo sector.

Christian empieza a trabajar desde las 4:45 a.m. hasta las 8:00 p.m., “hay que aprovechar las horas pico y es que mínimo me toca hacer 50 mil pesos para no descuadrarme en el arriendo y en lo de los pañales de la niña”, comentó. Él solo cursó hasta noveno grado y ve en el bicitaxismo una entrada fija, a la que hay que darle “duro”, pero con la que siente que trabaja para él y no le regala la plata a otro.

La historia de Diego Alfonso es igual, pues debe mantener una niña pequeña y a su compañera de hogar. Él tan solo tiene 18 años y lleva trabajando en el bicitaxismo dos. “Esto no es fácil, uno madruga y trabaja. Hay días malos, como buenos, pero como sea hay que darle”, añadió.

Un día malo para los bicitaxistas es en el que recogen menos de 50 mil pesos; algunos deben pagar hasta 15 mil pesos por triciclo y el resto queda para el diario. “Por ejemplo, 50 mil pesos me alcanzan para las tres comidas y lo de la niña”, enfatiza Macías. El panorama no es distinto para los demás.

Algunos de ellos prefieren guardar silencio, solo aseguran que prefieren el bicitaxismo a una empresa donde los exploten, y no les paguen los justo tal y como el pasó a David Insuasty, que maneja triciclo desde los 16 años.

En algunas zonas están organizados por calles, incluso se mandaron a hacer una especie de placa que identifica en qué sector recorren y así se reconocen, además de respetar sus espacios. Aseguran que no tienen ningún problema con los taxistas y que saben que mucha gente piensa que son inseguros, “pero ese es un riesgo que se paga por estar en la vía, yo no me puedo esperar dos minutos a que un semáforo cambie porque yo trabajo con el tiempo”, añadió Yara.

¿Qué piensan los usuarios?

Giordana es usuaria de los bicitaxis, “los uso porque me ahorran tiempo y son buenos. Si se fija, por este barrio no hay rutas alimentadoras y son perfectos para acercarlo a uno a la estación de TransMilenio”, comentó.

Lo mismo opina Kathy Gamez, quien vive por Mazurén y aunque no los usa sí está de acuerdo con una eventual legalización. “Yo lo veo más como para que cumplan normas de tránsito, porque muchos de ellos son imprudentes”, agregó.

Para Germán Ortíz, quien usa los bicitaxis que están en la estación Simón Bolívar de TrasnMilenio, deberían legalizarlos. “Desconozco quiénes son los dueños y apoyo la idea de que se legalicen para evitar mafias. Sin embargo ellos están cubriendo con su servicio deficiencias del SITP y la carencia de rutas alimentadoras en muchas partes de la ciudad”.

Reglamentación, ¿para cuándo?

Desde hace varios años se está hablando de una eventual legalización de los bicitaxis por el Ministerio de Transporte. Sin embargo, no se le ha dado solución a este tema. La Secretaría de Movilidad asegura que es un servicio ilegal porque no cuenta con los seguros correspondientes y otras características establecidas en el Código Nacional de Tránsito.

El Ministerio de Transporte contrató una consultoría con el fin de revisar qué tan viable era la legalización del bicitaxismo en el territorio nacional. Informaron que por ahora están esperando los resultados que se entregarían en el segundo semestre de este año y que ese será el punto de partida para tomar decisiones.

Por ahora, por lo menos en Bogotá, se seguirá controlando el tema del transporte público ilegal. Sin embargo, el alcalde Enrique Peñalosa ha manifestado su apoyo al bicitaxismo y espera que la cartera ministerial le de luz verde.

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