Desde Francia piden a Peñalosa dar explicaciones sobre su supuesto doctorado

14 personas, doctores y aspirantes a doctorado, le pidieron desde París explicaciones al Alcalde.

Por publimetro

Un grupo de doctores y estudiantes aspirantes a doctorado le pidieron al alcalde Enrique Peñalosa que explique por qué el polémico título apareció en su hoja de vida.La petición la realizaron por medio de una carta enviada desde París, en donde le piden al mandatario que de una explicación definitiva del tema.

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En la carta, que la dio a conocer el diario El Espectador, aseguran los 14 miembros que la escriben que “Quienes firmamos esta carta estamos adelantando o ya terminamos estudios de doctorado en diversas universidades del mundo. Usted debe saber, señor alcalde, que lo hacemos con esfuerzo y convicción y con ganas de aportarle al país en la medida de nuestras posibilidades. Por eso nos parece injusto que personas como usted, que hoy gobierna a la capital del país, suplante con falsedades lo que a nosotros y nosotras tanto sacrificio nos cuesta”.

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Aunque la Alcaldía Mayor de Bogotá aseguró que la inclusión del título se había tratado de un error humano, el cual fue borrado, quienes escribieron las cartas aseguraron que debe explicar porque le mismo fue incluido en libros y otras publicaciones. Esta es la carta completa:  


Paris, 19 de abril de 2016
Señor
Enrique Peñalosa
Alcalde Mayor de Bogotá
Señor Alcalde


En los albores del siglo III el emperador romano, Septimus Severo, anunció a sus súbditos que había llegado al gobierno porque así lo determinaba el alineamiento de los astros en la hora de su nacimiento y que, en consecuencia, todas sus acciones respondían a la necesidad misma del mundo y se justificaban por sí solas, más allá de la razón, por encima del saber o haciendo abstracción del conocimiento que fundamenta una verdad.

Este momento de la historia, que sin duda usted conoce, le permitió a Michael Foucault iniciar su extraordinaria reflexión sobre la relación que existe entre “el ejercicio del poder y la manifestación de la verdad”. Decía el filósofo francés que hay “procedimientos, verbales o no, mediante los cuales se saca a la luz -y esta puede ser tanto la conciencia individual del soberano como el saber de sus consejeros o la manifestación pública- algo que se afirma o más bien se postula como verdadero, sea claro está por su oposición a una falsedad que ha sido suprimida, discutida, refutada, pero también tal vez por arrancamiento a lo oculto, por disipación de lo olvidado, por conjuro de lo imprevisible” (Foucault, 2014, pp. 24)*

Compartimos esta reflexión a propósito del debate suscitado con motivo de su presunto doctorado en Administración Publica en Paris que, en muchas ocasiones, durante mucho tiempo y ante diferentes audiencias, usted dijo o permitió que dijeran o escribieran como un hecho cierto. Recuerde usted que Foucault se refería a “la noción de gobierno de los hombres por la verdad” y proponía el concepto de aleturgia como espacio de confluencia entre el poder y la verdad. Este asunto de ocultar una verdad o permitir que se mantenga en el tiempo una mentira, debería servir para una reflexión en torno a la ética, al poder en el ejercicio de gobierno que usted inició hace poco más de cien días.

Todo parece indicar que usted, al igual que el emperador Septimus Severo, decidió establecer el “orden mismo de las cosas” desde la imaginación. Por supuesto que el falso título de doctor es muy grave, pero puede ser mucho más grave si esta forma de ser gobernante se traslada a decisiones de política pública que afectan a la sociedad y a la naturaleza (el arte de gobernar y el juego de la verdad no son independientes uno de otro decía Foucault).

Así, por ejemplo, a las evidencias científicas que ordenan proteger la gran reserva forestal Thomas Van der Hamnen, usted responde que no son ciertas y que la reserva se va a urbanizar, frente a estudios de ingeniería ya elaborados para construir en Bogotá un Metro subterráneo, usted decide cambiar el diseño y anunciar, sin fundamentos técnicos, que ahora se va a hacer un metro elevado.

Otra vez Foucault: “No puede haber gobierno si quienes gobiernan no ajustan sus acciones, sus elecciones, sus decisiones, a un conjunto de conocimientos verdaderos, de principios racionalmente fundados o de conocimientos exactos, que no solo dependen de la sabiduría en general del príncipe o de la razón a secas, sino de una estructura racional que es propia de un dominio de objetos posibles, y que es el Estado” (Foucault, 2014, pp. 32)*

Ahora bien, el ejercicio del gobierno no empieza ni termina con el gobernante. Cuando mire hacia atrás hágalo sin odio, con objetividad y se dará cuenta que, para bien o para mal, la Bogotá de 1998 no es la misma ciudad de 2016. El emperador Septimus Severo nunca reconoció a sus antecesores, solo creía en su mandato como emperador y en sus decisiones, que por ser suyas, eran simplemente “divinas”.

Quienes firmamos esta carta estamos adelantando o ya terminamos estudios de doctorado en diversas universidades del mundo. Usted debe saber, señor alcalde, que lo hacemos con esfuerzo y convicción y con ganas de aportarle al país en la medida de nuestras posibilidades. Por eso nos parece injusto que personas como usted, que hoy gobierna a la capital del país, suplante con falsedades lo que a nosotros y nosotras tanto sacrificio nos cuesta.

La comunidad académica en Colombia y en el mundo, pero sobre todo la ciudadanía (quienes votamos y quienes no votamos por usted) merecemos una explicación del Alcalde Mayor de Bogotá. Usted debe saber que por casos similares de falsedad o plagio han renunciado altos funcionarios en otros países.

*Foucault, Michel. (2014). Del gobierno de los vivos: Curso en el College de France (1979-1980). -1ª ed., Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, pp 24,32.

Atentamente,

Andrea Marcela Barrera Téllez
Estudiante del doctorado en sociología y género – Universidad Paris 7 – Paris Diderot – Francia

Juan Manuel Hernández Vélez
Ecole doctorale d’histoire du droit, philosophie du droit et sociologie du droit, Université Paris II Panthéon-Assas

Gerardo A Malagon Valbuena,
Universidad Paris V
Doctorado en Neurociencias

Lina del Mar Moreno Tovar
Estudiante de Doctorado en Antropología Social
Escuela Nacional de Antropología e Historia (México)

Tomas Andrés Guzmán
Doctor en Filosofía
Universidad Nacional de Colombia

Sally Ann García Taylor
Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, CIESAS, Occidente
Doctorado en Ciencias Sociales con énfasis en Antropología Social
Guadalajara, Jalisco
México

Oscar F. Amaya Ortega
Universidad de Georgetown
Washington, DC. Estados Unidos
Candidato a Doctor (ABD)
Literatura Latinoamericana y Estudios Culturales

Andrés Alarcón Jiménez
Doctor en Historia
Universidad Estadual de Campinhas
Brasil

Andrés Felipe Manosalva Correa
Estudiante de Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas
Pontificia Universidad Javeriana
Bogotá

Nataly Camacho
Candidata a doctor en antropología y sociología
Universidad París Diderot VII, París

Gabriel Rojas Andrade
MSc en Teoria Politica
London School of Economics and Political Science
Candidato a doctor en Derecho
Universidad de los Andes
Bogotá

Paula Rodríguez Zorro
Universidad de Göttinen- Alemania
Doctorado en Ecología, Biodiversidad y Evolución.
Department of Palynology and Climate Dynamics
Albrecht von Haller Institute for Plant Sciences
Georg-August University Göttingen
Untere Karspüle 2

Diego F Leal
Estudiante de Doctorado en Sociología
Universidad de Massachusetts-Amherst

Camilo Hernando Perdomo Estrella
Universidad Complutense de Madrid
Doctorando en periodismo UCM

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