Profesor barranquillero estudia la probabilidad de que un huracán como Irma impacte en Colombia

Asegura que las zonas más vulnerables para ser afectadas por este fenómeno son San Andrés, La Guajira y las zonas costeras de Barranquilla, Santa Marta y Cartagena.

Por Lina Robles

El profesor e investigador del departamento de Física y Geociencias de la Universidad del Norte, Juan Carlos Ortiz Royero, ha dedicado parte de su vida a estudiar las tormentas y huracanes en el Caribe.

Este experto ha estado estudiando la actividad climatología que se ha vivido en la región en esta temporada de la que asegura ha sido inusual. “El paso de un huracán como Irma en Colombia sería totalmente devastador porque la gente común y corriente no tiene la conciencia de lo que podría ocurrir y como no son frecuentes no se toman medidas de prevención”, dijo Ortiz a PUBLIMETRO.

Mediante un estudio que publicó en 2012 con el Grupo de Investigación en Geociencias (GEO4), basado en registros desde el año 1854 del paso de tormentas y huracanes en el océano Atlántico, Ortiz concluyó que la zona más probable que un huracán importante impacte de manera directa en Colombia son las Islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. “Al menos un huracán importante afecta el Archipiélago cada diez años y el más devastador fue el huracán Joan en 1988”, afirmó el profesor.

El experto, quien es doctor Ciencias Marinas (Física Oceanográfica) de la Universidad de Puerto Rico, explicó que el Caribe colombiano es la zona del país más vulnerable, principalmente en las costas de los departamentos de La Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba y Antioquia y todas las islas y cayos del territorio nacional.

La zona costera de La Guajira está en segundo lugar, donde Matthew causó la mayor afectación en 2016. El tercer lugar con mayor posibilidad de sufrir el efecto de un huracán están las zonas costeras caribeñas que incluye Santa Marta, Barranquilla y Cartagena, donde la afectación ha sido más indirecta, con los llamados coletazos.

Agregó Ortiz que es muy poco probable que las costas de Sucre, Córdoba y Antioquia se vean afectados. “Si las bandas de nubes que dejará María son muy extensas podríamos sentir el coletazo del huracán este fin de semana”, indicó.

Nacimiento de los huracanes

La mayoría de los huracanes que afectan al Gran Caribe tienen su origen en la costa este de África donde confluyen ciertos fenómenos importantes para su formación. El primero de estos es una temperatura superficial del mar (entre 26 y 27 grados centígrados), que normalmente se alcanza en el Océano Atlántico central entre junio y noviembre.

También se pueden formar en el mar Caribe y en el propio Golfo de México. “Se van formando porque se dan unas condiciones atmosféricas muy especiales. En estos meses del año el agua está más caliente de lo normal y eso le da una gran energía para la formación de nubes y de ondas tropicales y unos vientos secos que vienen del continente africano perturban todas esas nubes y activan esa energía”.

En el Atlántico es donde el profesor Ortiz asegura que se “cocinan” la mayoría de los devastadores huracanes que recibe el Caribe.

El investigador señala que cada huracán es “único” y “poco predecible” porque cada fenómeno tiene características muy particulares. Con Irma, por ejemplo se calcularon vientos históricos de más de 300 kilómetros por hora dejando un saldo de más de 80 muertes en el Caribe y La Florida.

También registró que el año 2005 cuando llegó el huracán Katrina fue una temporada atípica en la formación de estos fenómenos. Se formaron más de 25 tormentas y hubo 14 huracanes ese año. En 2017 hasta la fecha se mantiene el promedio anual de 11 huracanes.

¿La Sierra Nevada protege la costa?

Muchos pobladores del Caribe han asegurado durante años que la Sierra Nevada ha cobijado a la Costa Caribe colombiana contra los huracanes, sin embargo Ortiz cuestiona esta hipótesis. “Es un sí y un no la Sierra Nevada activa un fenómeno meteorológico que se llama el efecto föhn que es cuando la humedad queda atrapada en un lado de la montaña y el otro lado se mantiene seco. Si recordamos a Matthew el año pasado observamos que la zona de La Guajira media hubo muchas inundaciones y las fuentes hídricas se desbordaron y a veces estas cadenas montañosas no ofrecen la protección que muchos esperan”.

Para llegar al norte en zonas como México y La Florida los huracanes también dependen de la rotación de la tierra. Al arribar a la línea del Ecuador estos fenómenos tienden a torcer su trayectoria. “Todo depende de la posición donde se forme el huracán en el Atlántico entre más abajo se forme más incidencia tendrá en Colombia como ocurrió en el caso del huracán Joan en 1988”.

El huracán que más ha afectado el país ha sido Joan, que solo llegó a categoría de ciclón tropical. “Nosotros lo hemos investigado y ha sido el más devastador y eso que solo fue un fenómeno ciclónico no un huracán como los que hemos visto y afectó a Colombia incluyendo su archipiélago”, recalcó Ortiz.

Cambio climático

De acuerdo con Ortiz hay expertos que señalan que los ciclones están asociados a eventos planetarios y fenómenos asociados a las astros, pero hay otros científicos que aseguran que el calentamiento global está jugando un rol importante para cada año sean más frecuentes los huracanes 4 y 5 de lo que eran en el pasado. “Es lo que estamos viviendo ahora que en menos de un mes tenemos dos huracanes categoría 5 y varias comunidades de manera simultánea se están viendo amenazadas algo nunca antes visto”, advirtió el profesor.

En el Pacífico también se dan esas condiciones especiales pero impactan en China y Japón y son reconocidos con el nombre tifones.

A partir del 1 de junio se ha comprobado científicamente que arranca la temporada de huracanes debido a que la radiación del sol es más intensa por unidad de superficie o metros cuadrados de junio a noviembre tiempo en que el agua se enfría de nuevo y así se repite el ciclo todos los años. La temporada tiene su pico máximo entre agosto y septiembre hasta que el agua comienza a enfriarse.

Los huracanes miden su categoría por la intensidad de los vientos en la pared del ojo de huracán que es donde se concentran los vientos más fuertes. A medida que el huracán encuentra aguas con temperaturas propicias intensifica su energía y por ende sus vientos. “Todavía hay mucho por investigar”, concluyó el experto.

En su última entrada de blog ¿Qué tan probable es que un huracán como Irma impacte a Colombia?, el experto entregó una explicación científica detallada sobre los principales interrogantes sobre estos fenómenos.

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