¿Se podría repetir un minitsunami en el Caribe?

Se presentó de nuevo en las costas de La Guajira esta semana. La vida marina ha sido la más afectada ante este fenómeno natural.

Por Lina Robles

Las zonas costeras han estado en estado de alerta por las afectaciones que ha dejado el fenómeno natural del minitsunami en las costas del mar Caribe. “Las primeras noches no pegábamos el ojo porque no sabíamos sí se iba a repetir. Esperamos que no ocurra pero siempre hay que tener precaciones”, dijo Ariel Martínez, pescador de Puerto Colombia a PUBLIMETRO.

Esta semana las autoridades volvieron a encender las alarmas en Palomino, La Guajira donde se repitió el fenómeno esta semana. La Unidad de Gestión de Riesgo informó que podría tratarse de una pequeña onda que llegó hasta esta zona costera por movimientos submarinos que estarían dándose otros lugares del Atlántico y que podrían estar afectando el Caribe.

El minitsunami en Palomino alcanzó a afectar casas de playa y miradores dispuestos para el turismo en la zona.

La Dirección General Marítima (Dimar), a través del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas (CIOH) del Caribe, atribuyó a una posible onda de tsunami, la causa del fenómeno marino registrado en el área general de la Bahía de Santa Marta y que también fue registrado en Ballenas, departamento de La Guajira.

Según la Dimar, la comunidad del litoral Caribe en inmediaciones de Santa Marta, reportó que hacia las 8:00 a.m. del 19 de julio, un aumento inusual del nivel del mar generó inundaciones en diferentes partes de la costa. “Debido al periodo de la perturbación, es probable que esta corresponda a una pequeña onda de tsunami, el cual no tiene origen en un evento sísmico, por lo cual esta onda pudo haber sido causada por un deslizamiento de tierra al océano; hecho que será investigado por la Autoridad Marítima Colombiana en los próximos días”, señalaron en un comunicado.

De acuerdo a la Dirección Marítima este fenómeno se suma a las actuales condiciones que se registran en el Mar Caribe, con aumento de la intensidad en la velocidad de los vientos y altura de oleaje, como consecuencia de un sistema de baja presión, el cual no está asociado al posible micro-tsunami. Lo que sí estaría asociado a los desplazamientos de tierra que ocurren en el Caribe por los cuáles podría repetirse.

Muerte de la vida marina

La Corporación Autónoma Regional del Atlántico -CRA- atribuyó a la reciente onda de tsunami, la muerte de dos tortugas gigantes y el rescate de otra, en costas de este departamento. “Desafortunadamente, hemos tenido 3 casos en las últimas semanas. El jueves 20 de julio una tortuga verde que fue retornada al mar. Y en el fin de semana se presentaron 2 muertas, una verde el sábado y una carey el domingo, en costas del Atlántico”, precisó el Director de la CRA, Alberto Escolar.

Para el funcionario, la investigación preliminar conduce a que estos hechos sean producto del reciente fenómeno ocurrido en costas del Atlántico, Magdalena y La Guajira. “Prácticamente se presentó una afectación de la fauna marina en la zona por la alteración de las corrientes. Las tortugas son especies que dependen de esas trayectorias de corrientes en cuanto a su orientación y a partir del fenómeno se pudo presentar desplazamientos y algunas de ellas quedaron perdidas de la ruta y terminaron encalladas o sin alimentos en determinadas zonas”, anotó el funcionario.

No descartó que se registren otros casos similares. “Cuando se presentan estos fenómenos naturales las especies marinas que dependen de un equilibrio en el medio natural, al romperse el mismo comienzan a recibir afectaciones no solo en cuanto a esos desplazamientos sino también en cuanto a la disponibilidad de alimentos para ellas”, indicó.

En los tres casos, las tortugas no presentaban ningún signo de maltrato ni de enfermedad. “Básicamente murieron encalladas y sin alimentos”, enfatizó.

Por su parte, el Biólogo y actual Vicerrector de Investigación, Extensión y Proyección Social de la Universidad del Atlántico, Luis Carlos Gutiérrez Moreno, también se refirió a los efectos generales de un fenómeno de este tipo en la fauna acuática marina. “Si es un deslizamiento lo que se ha presentado y que parece ser que los datos apuntan hacia esa condición, esa masa de tierra que se movió en la zona marina, algo parecido acaba de pasar en la zona terrestre y que lo podemos evidenciar a través de fotografías, fueron unas dos hectáreas que se corrieron en el área de Santander que se corrieron sobre un río y es exactamente el mismo fenómeno que se produciría ahí”, afirmó.

Explicó que la masa de tierra que se mueve lo primero que hace es cubrir los espacios, ecosistemas y hábitats que tienen las especies en ese sector, lo que se denomina como fauna de fondo y que seguramente se vieron afectados.“A algunos se les movió el hábitat, las casas, los refugios donde estaban y sobre otros cayó un taponamiento total. Si ese deslizamiento de masa de tierra logra caer sobre una vegetación acuática como Thalassia marina, que hay muchas en estas costas, en este caso las tortugas que viven de este material deberían necesariamente desplazarse porque durante algún tiempo no van a conseguir alimentos en la zona. Entonces, se ven obligados a buscar alimentos en otros lugares”, señaló Gutiérrez Moreno.

La Thalassia es uno de los elementos que les sirven de alimentación y refugio a este tipo de especies.

En consecuencia del fenómeno natural concluyó que, “algunos por ser animales de fondo podrían quedar atrapados, en ese movimiento de masa de suelo pueden ser sepultados con la avalancha del sedimento que se haya movido en el suelo marino”.

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