Disminuyó a un 34 % los nacimientos por embarazo adolescente en Atlántico

El número de nacimientos en mujeres de 10 a 14 años fue de 96 niños mientras que en 2015 se presentaron 135 nacimientos, según cifras de la Gobernación del Atlántico.

Por Lina Robles

El caso de las trillizas Sharon, Shadid y Shaira hijas de María Isabel Rodríguez, menor edad, el año pasado generó un movimiento solidario a nivel nacional que permitió mejorar la vida de estas pequeñas que llegaron al mundo sin el amparo de una familia que pudiera darles una mejor condición de vida.

María Isabel tuvo a las trillizas el pasado 20 de octubre de 2015 y estaba viviendo en el 23 de Noviembre en Soledad, en una vivienda en obra negra, separada del aeropuerto Ernesto Cortissoz por un caño de aguas servidas y unas mallas verdes. Por las deplorables condiciones en las que estaba su hogar, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) había decidido intervenir el caso para garantizar los derechos de las pequeñas y puso como requisito indispensable, para no tomar la custodia de las niñas, que la familia se reubicara en una nueva casa entregada por el Ministerio de Vivienda en agosto de este año. “Esta casa es una ayuda porque la situación en la que estábamos no podíamos tener a las bebés, porque se enfermaban. La otra se estaba cayendo, estaba al lado de una arroyo y el ambiente no era bueno”, dijo María Isabel.

La Gobernación del Atlántico anunció que como resultado de los programas de prevención de la Secretaría de Salud, la incidencia de nacimientos en jóvenes del Atlántico disminuyó 34 %, a corte de 30 de septiembre.

De acuerdo a la Mesa de Infancia, Adolescencia y Fortalecimiento Familiar, en el mismo periodo, el número de nacimientos en mujeres de 10 a 14 años es de 96 niños mientras que en 2015 se presentaron 135 nacimientos.

El Gobernador Eduardo Verano De la Rosa destacó los resultados de las campañas de salud al lograr una significativa reducción en el número de nacimientos en adolescentes, en comparación con el año anterior.  “Los jóvenes son el futuro del país y es nuestra obligación guiarlos de la mejor manera para que vivan cada etapa en el momento debido. La familia es lo mejor que podemos tener los seres humanos, pero si primero nos educamos y nos preparamos, con toda seguridad le podremos entregar un buen vivir a nuestros hijos al tiempo que tendremos la oportunidad de desarrollarnos personal y profesionalmente”, dijo el mandatario a PUBLIMETRO.

Con la finalidad de continuar la tendencia de bajar el número de embarazos en adolescentes, la Secretaría de Salud, con el apoyo de la Secretaría de Educación, creará la Unidad Satelital de apoyo a los Servicios de Salud Amigables para Adolescentes y Jóvenes en las instituciones educativas del Atlántico, de esa manera, se pretende masificar la información sobre las consecuencias de gestación en adolescentes.

Se espera también que la academia se involucre activamente en el proceso y presenten proyectos de intervención para trabajar en la prevención de embarazos a temprana edad.

El programa de Servicios de Salud Amigables para Adolescentes y Jóvenes en el Atlántico cuenta con 1.200  participantes y busca adecuar la respuesta de los servicios de salud a las necesidades de este grupo poblacional.

Lo que falta

Sin embargo no todas cuentan con la misma suerte de María Isabel y sus trillizas y tienen que enfrentarse solas a la crianza de un niño en condiciones vulnerabilidad. Solamente en Barranquilla de cada 100 mujeres embarazas, 19 de ellas cuentan con edades de 10 a 19 años y esta cifra logró mantenerse igual entre el año 2014 y 2015, según la Secretaría de Salud de Barranquilla.

La Fundación Cedesocial trabaja de la mano con Bienestar Familiar con proyectos educativos para disminuir el embarazo adolescente en zonas marginales de Barranquilla y Soledad. “Son niñas que viven en barrios muy pobres y con alto nivel de vulnerabilidad donde les toca salir a la calle a lugares con alto grado de promiscuidad en los tienen que vender su cuerpo como mercancía y objeto de intercambio”, afirma Nazly Mulford, Directora Técnica de Cedesocial.

Mulford ha encontrado que el embarazo adolescente sigue un proceso cíclico donde las madres que tuvieron a sus hijos muy jóvenes, estos heredan los mismos comportamientos.

“Todavía hacen falta muchas campañas educativas que trabajen forma permanente para prevenir el embarazo en las jóvenes. Por ejemplo había una llamada Crisálida pero no pudo continuar. Entonces sucede las campañas no se mantienen en el tiempo y se pierde mucho camino recorrido”, concluyó Mulford.

 

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