La pérdida acelerada de 1.700 hectáreas de vegetación natural y la presencia de mercurio asociado a minería ilegal configuran un escenario de amenaza crítica para el Parque Nacional Natural Farallones de Cali, una de las áreas protegidas más estratégicas del país. Así lo advierte el más reciente análisis de Parques Nacionales Cómo Vamos (PNCV), que durante 2025 logró monitorear en tiempo real la degradación del ecosistema gracias al uso de sistemas de información geográfica (SIG), inteligencia artificial (IA) y tecnología satelital de última generación.
El informe revela que la pérdida de cobertura vegetal equivale a cerca de 2.400 canchas de fútbol y representa aproximadamente el 38 % del área crítica del parque, un dato alarmante si se tiene en cuenta que en los Farallones de Cali nacen seis de los siete ríos que abastecen a la ciudad, convirtiendo su conservación en un asunto de seguridad hídrica para millones de habitantes del Valle del Cauca.
Amenaza crítica en los Farallones: el parque que abastece de agua a Cali pierde el 38 % de su área sensible
Parques Nacionales Cómo Vamos es una iniciativa conformada por diez organizaciones que reconoce el valor estratégico de la biodiversidad colombiana y de las áreas protegidas como el principal mecanismo de conservación del capital natural. Durante 2025, PNCV articuló análisis técnicos en dos parques nacionales, combinando conocimiento territorial, capacidades científicas y herramientas geoespaciales, para evaluar el estado de la biodiversidad y la estrecha relación entre ciudad y parque nacional.
Uno de los mayores aportes de esta metodología es la posibilidad de superponer múltiples capas de información, como cobertura vegetal, infraestructura vial, minería ilegal, cultivos de uso ilícito, cuencas hídricas y registros de biodiversidad, lo que permite construir diagnósticos integrales sin exponer a guardaparques ni comunidades a zonas de alto riesgo.
“Pudimos analizar la dependencia que tienen las ciudades de los parques nacionales y generar información comprensible para cualquier ciudadano”, explicó Clara Solano, directora de la Fundación Natura y presidenta de PNCV, al destacar que los mapas y visualizaciones facilitan la comunicación pública del riesgo ambiental.
Alerta roja en los Farallones
El análisis geoespacial identificó múltiples presiones simultáneas sobre el Parque Farallones de Cali. Hacia el valle geográfico y Jamundí, se evidencian procesos de ocupación ilegal y construcción de infraestructura no autorizada; hacia el sur, un crecimiento sostenido de cultivos ilícitos; y en las cuencas del río Naya, una expansión devastadora de la minería ilegal de oro, con impactos directos sobre la calidad del agua.
“La metodología implementada por Esri Colombia y Procalculo permite hacer análisis retrospectivos —como los cambios de cobertura antes y después de la firma del Acuerdo de Paz en 2016—, pero también proyecciones a futuro sobre las transformaciones y degradación que podrían sufrir los parques”, explicó Helena Gutiérrez, presidenta de Esri Colombia, el aliado más reciente de PNCV. Esto es crucial para la planificación de estrategias de conservación y para alertar tempranamente sobre áreas en riesgo.
Uno de los hallazgos más sensibles fue la detección de mercurio en cuerpos de agua, mediante procesamiento digital de imágenes satelitales y análisis espacial avanzado. “Poder confirmar la contaminación por mercurio sin poner en riesgo al personal en campo es uno de los resultados más relevantes del ejercicio”, afirmó Catalina Gutiérrez, directora de Wildlife Conservation Society (WCS) Colombia, organización aliada de PNCV.
