La familia del profesor Neill Felipe Cubides Ariza, quien fue víctima de un grave caso de robo y asesinato, publicó un comunicado en el cual les pidieron a los jueces y a la Fiscalía que se haga justicia. El pronunciamiento se dio después de la captura de cuatro personas que habrían estado implicadas en el crimen.
(Lea más sobre este caso en: Capturan a cuatro presuntos culpables del atroz secuestro y asesinato del profesor Neill Felipe Cubides en Bogotá).
En efecto, esta semana la Fiscalía General de la Nación informó que se realizaron operativos en las localidades de Bosa y San Cristóbal, en el sur de Bogotá, en los cuales resultaron capturados cuatro sujetos señalados por estos hechos.
Al parecer, tras tomar un servicio de transporte, el profesor universitario habría sido obligado a hacer transferencias bancarias y posteriormente le quitaron la vida.
En ese contexto, los familiares les agredecieron a la Fiscalía y a la Policía Nacional por las acciones que permitieron detener a los presuntos delincuentes.
“Pedimos a los jueces y a la Fiscalía que se haga justicia, lo que debe empezar con la imposición de una medida de aseguramiento intramural a todas estas personas. Hemos enfrentado el proceso judicial con entereza y hemos colaborado permanentemente con la Fiscalía, pero, somos conscientes de que existen presiones sobre las autoridades, por lo que tenemos temor fundado de que los capturados queden en libertad mientras se adelanta el proceso, poniendo en serio peligro a nuestra familia y a la comunidad en general”, puntualizó la familia en su pronunciamiento.
Así mismo, le pidieron a la Fiscalía que la investigación no cese con la captura de estas cuatro personas, pues consideraron que deben ser detenidos todos los responsables.
“Nadie se puede imaginar el dolor de estos hechos, nadie puede entender cómo la vida puede cambiar en solo un segundo y cómo el dolor y la rabia se pueden apoderar de los corazones. No podemos permitir que estas personas sigan haciendo daño. No podemos permitir que otra familia sufra el horror de lo que nosotros estamos viviendo. No podemos permitir que la delincuencia continúe ganando terreno ni que personas buenas y trabajadoras sigan siendo víctimas de individuos sin corazón, que destruyen emocionalmente a familias colombianas como la nuestra”, concluyó la familia.
