El proceso de escrutinio en Bogotá sufrió un contratiempo de seguridad este viernes 13 de marzo. Cerca del mediodía, desconocidos sustrajeron tres computadores portátiles del pabellón 8 de Corferias, lugar blindado para el conteo de votos de las elecciones de Congreso y consultas presidenciales.
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El hecho, confirmado por la Registraduría Nacional del Estado Civil, afectó directamente a la subcomisión escrutadora 11.24 (Suba Tibabuyes). Luego de detectarse la ausencia de los equipos, se activaron los protocolos de respuesta y se interpuso la denuncia inmediata ante la Policía Nacional para dar con los responsables.
Equipos de jueces y funcionarios: el saldo del robo
La particularidad de este hurto radica en que los dispositivos no eran solo activos institucionales. Según detalló la Registraduría, dos de los portátiles pertenecen al uso personal de los jueces de la República que integran la comisión, mientras que el tercer equipo es propiedad de la entidad nacional.
Tanto los magistrados como los funcionarios encargados del proceso formalizaron la denuncia penal. En este momento, las autoridades revisan los registros de ingreso y cámaras de seguridad del primer nivel del pabellón 8 para reconstruir los movimientos de quienes perpetraron el robo en una de las zonas con mayor vigilancia del país.
“De los equipos hurtados, dos son de uso personal de los jueces de la República que integran dicha comisión y uno es de propiedad de la Registraduría Nacional. Tanto los jueces afectados como los funcionarios de la entidad interpusieron de manera inmediata la respectiva denuncia ante la Policía Nacional, con el fin de que se adelanten las investigaciones correspondientes y se identifique a los responsables de este hecho”, informó la Registraduría.
¿Están en riesgo los votos? La respuesta oficial
A pesar de la gravedad de la brecha de seguridad física en el recinto, la Registraduría Nacional enfatizó que este suceso no tiene la capacidad de alterar los resultados de las votaciones. La integridad de la información de los escrutinios permanece intacta, ya que el procesamiento de datos se maneja de forma independiente a estos dispositivos.
“La Registraduría Nacional del Estado Civil aclara que este lamentable suceso no compromete ni pone en riesgo la seguridad e integridad de la información de los escrutinios, un proceso abierto y público, dado que los datos electorales se encuentran debidamente almacenados en el software de escrutinios, el cual opera bajo estrictos estándares y protocolos de seguridad.”, aclaró la institución. El proceso continúa desarrollándose de manera pública para garantizar la transparencia, mientras la fuerza pública intenta recuperar los portátiles de los jueces afectados.

