El sistema de salud de Bogotá finalizó el periodo de vigilancia de fin de año con un reporte que, si bien muestra una tendencia a la baja, evidencia la persistencia de accidentes vinculados al uso de pirotecnia. Según los datos consolidados de la Secretaría Distrital de Salud, la capital del país cerró el 2025 con un total de 104 personas lesionadas.
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El último tramo del año fue determinante en esta estadística. Entre la noche del 31 de diciembre de 2025 y las primeras horas del 1 de enero de 2026, los servicios de urgencias atendieron a 11 personas. Estos casos se sumaron al registro acumulado desde el inicio de las festividades decembrinas, marcando el cierre de un ciclo de vigilancia epidemiológica intensificada.
El perfil de los afectados y el factor alcohol
El análisis demográfico de los incidentes revela que la problemática no distingue edades, aunque el grupo de adultos es el más numeroso. De los 104 afectados, 79 son adultos y 25 son menores de edad. Un dato que preocupa a las autoridades sanitarias es la correlación entre el consumo de alcohol y los accidentes: 26 de los lesionados habían ingerido bebidas embriagantes.
En el caso de los menores, la situación cobra una dimensión distinta debido a la responsabilidad de sus responsables. El informe técnico señala que dos menores resultaron heridos mientras estaban bajo la supervisión de adultos en estado de embriaguez, lo que subraya la vulnerabilidad de estos ante la manipulación irresponsable de estos elementos por parte de terceros.
Sectores y gravedad de las lesiones
La distribución geográfica de los casos muestra una mayor incidencia en el occidente y sur de Bogotá. Engativá registró el mayor número de afectados con 14 reportes, seguida por Suba y Ciudad Bolívar, ambas con 11 casos. Otras localidades con cifras significativas fueron Bosa (10), San Cristóbal (10) y Kennedy (9).
En cuanto a la gravedad médica, el reporte detalla la complejidad de los daños físicos:
- Quemaduras: 51 personas presentaron lesiones de segundo grado, 34 de primer grado y 10 de tercer grado.
- Secuelas permanentes: Se contabilizaron 7 amputaciones y 13 lesiones oculares.
- Otras afectaciones: El balance incluye 51 laceraciones, 27 contusiones, 5 fracturas y 3 daños auditivos.
Las manos fueron la parte del cuerpo más comprometida, con 67 casos, lo que coincide con la dinámica de manipulación directa de artefactos como voladores y totes, los cuales encabezaron la lista de elementos causantes de los accidentes.
Un balance con reducción porcentual
A pesar de la severidad de las cifras, Bogotá registró una disminución del 27,8 % en comparación con el cierre de 2024, año en el que se reportaron 144 personas quemadas.
Julián Fernández Niño, subsecretario de Salud Pública, enfatizó que, aunque la reducción es un avance estadístico, el impacto humano sigue siendo alto. “El uso de pólvora continúa generando mutilaciones y secuelas de por vida. Aunque hay menos casos que el año pasado, sigue siendo lamentable que estos accidentes evitables ocurran”, manifestó el funcionario, quien recordó que el 40 % de los heridos eran simples espectadores de la quema de pólvora.
Guía de primeros auxilios: ¿Qué hacer ante una quemadura por pólvora?
Ante un accidente con pirotecnia, la rapidez y la forma en que se brinden los primeros auxilios pueden determinar la gravedad de la secuela. Las autoridades de salud de Bogotá recomiendan seguir estos pasos básicos mientras se traslada al afectado a un centro asistencial:
1. Enfriar la zona afectada
Lo primero es reducir la temperatura de la piel para detener el daño en los tejidos. Use únicamente agua fría de la llave sobre la quemadura durante 10 o 15 milímetros. No use hielo: El frío extremo puede quemar aún más el tejido sensible.
2. Retirar objetos de presión
Si la lesión es en manos o extremidades, retire con cuidado anillos, relojes, pulseras o prendas de vestir que puedan apretar la zona, ya que la piel tiende a inflamarse rápidamente. Importante: Si la ropa está pegada a la quemadura, no intente arrancarla. Déjela ahí y espere a que un profesional la retire.
3. Cubrir la lesión
Utilice una gasa limpia o un paño de algodón humedecido con agua para cubrir la herida de forma suelta. Esto evita el contacto con el aire (que produce dolor) y protege contra posibles infecciones ambientales.
4. Lo que NUNCA debe aplicar
Evite el uso de remedios caseros. La aplicación de sustancias no médicas puede contaminar la herida o dificultar la limpieza que realizará el personal médico. No aplique: Crema dental, mantequilla, aceites, café, claras de huevo o pomadas sin prescripción.
5. Buscar atención médica inmediata
Independientemente de si la quemadura parece leve (primer grado), es fundamental acudir a un servicio de urgencias. Muchas lesiones por pólvora son profundas o contienen residuos químicos que pueden generar infecciones graves o pérdida de movilidad si no se tratan adecuadamente.
Nota de seguridad: Si el accidente involucra los ojos, no los frote ni aplique gotas. Cubra el ojo con una protección rígida (como un vaso plástico cortado) que no toque el globo ocular y traslade al paciente de inmediato.
Estos son algunos proceso que recomiendan las autoridades de salud de Bogotá , no obstante es necesario requerir atención medica urgente, por lo que se debe trasladarse directamente a un centro de salud para su evaluación y tratamiento con especialistas.
