El secretario jurídico de la Presidencia de la República, Augusto Ocampo, anunció este sábado la renuncia voluntaria a su visa de Estados Unidos como un acto de solidaridad con el presidente Gustavo Petro, luego de que el Departamento de Estado revocara el visado del mandatario colombiano. La decisión de Ocampo fue acompañada de un mensaje contundente: “Dignidad sí, visa no”, en el que subrayó que la dignidad nacional está por encima de cualquier privilegio personal.
Ocampo explicó que su determinación responde a la convicción de que la soberanía de Colombia no puede ser condicionada ni subordinada a decisiones externas. En sus palabras: “Colombia se respeta”. El anuncio se conoció a través de la cuenta oficial de X del presidente, donde se compartió el comunicado del funcionario, generando una ola de reacciones en redes sociales.
La medida de Ocampo se produjo horas después de que el gobierno de Estados Unidos retirara el visado al presidente Petro, una acción justificada por lo que consideraron “acciones imprudentes e incendiarias” del mandatario durante su participación en una manifestación propalestina en Nueva York.
La razón de la sanción contra Petro
El Departamento de Estado explicó que la decisión fue motivada por un episodio ocurrido el viernes 26 de septiembre, cuando el presidente Petro, en medio de una protesta que pedía el alto el fuego en Gaza y rechazaba la visita del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu a la Asamblea de la ONU, instó a soldados estadounidenses “a desobedecer órdenes e incitar a la violencia”.
Según el comunicado oficial: “Esta mañana, el presidente colombiano, Gustavo Petro, se dirigió a los soldados estadounidenses en una calle de Nueva York instándolos a desobedecer órdenes e incitar a la violencia. Por estas acciones imprudentes y provocadoras, revocaremos la visa de Petro”.
La manifestación, a la que asistieron cerca de 2.000 personas, buscaba visibilizar el rechazo a la ofensiva militar israelí en Palestina y fue el contexto en el que Petro emitió sus declaraciones, interpretadas por las autoridades estadounidenses como un acto grave.
Respuesta de Petro a la cancelación de su visa
Tras conocerse la revocatoria, el presidente Petro reaccionó de inmediato en sus redes sociales. En un primer mensaje, calificó la medida de Estados Unidos como un incumplimiento del derecho internacional, ya que, según él, viola las normas de inmunidad diplomática que amparan a los jefes de Estado en el marco de la Asamblea General de la ONU.
El mandatario argumentó que ningún país anfitrión puede condicionar la participación de los presidentes que asisten a este foro mundial y sugirió incluso que la sede de las Naciones Unidas no debería continuar en Nueva York si se mantiene este tipo de restricciones.
Además, Petro recordó que también es ciudadano italiano y, por lo tanto, puede viajar a Estados Unidos mediante el Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA), que exime de la necesidad de un visado. “No necesito visa sino ESTA, porque no solo soy ciudadano colombiano, sino ciudadano europeo, y en realidad me considero una persona libre en el mundo”, escribió.
En otro mensaje, el jefe de Estado aseguró que el retiro de la visa no le afecta personalmente, pues su compromiso está en gobernar y en defender la dignidad de Colombia. “No necesito siquiera viajar, Colombia es el corazón del mundo, y en sus tierras hay seres humanos que tienen en sus venas todos los pueblos del mundo. Puedo conocer el mundo viajando por mi país”, expresó.
La decisión de Ocampo y su mensaje político
El gesto de Augusto Ocampo al renunciar a su visa ha sido interpretado como una reafirmación del respaldo institucional al presidente y un mensaje claro de que el gobierno colombiano no está dispuesto a aceptar medidas que consideren lesivas para la soberanía nacional.
Ocampo afirmó que su renuncia es un acto consciente que refleja el principio de solidaridad con el jefe de Estado, y reiteró que la dignidad del país no puede supeditarse a beneficios individuales. Con su decisión, el secretario jurídico busca transmitir la idea de que la defensa de la soberanía debe estar por encima de cualquier privilegio diplomático o personal.
Un precedente en la relación bilateral
La revocatoria de la visa de un presidente en ejercicio, como sucedió con Gustavo Petro, constituye un hecho sin precedentes en las relaciones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos. La medida ha generado intensos debates en ambos países, no solo por sus implicaciones políticas, sino también por el impacto que podría tener en las relaciones bilaterales.
Mientras en Colombia sectores cercanos al gobierno han respaldado la postura de Petro y la decisión de Ocampo, otros críticos han señalado que la confrontación con Washington podría traer consecuencias en ámbitos estratégicos como la cooperación en seguridad, comercio e inversión.
El episodio de la cancelación de la visa al presidente Gustavo Petro y la posterior renuncia de Augusto Ocampo a su propio visado marcan un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Bogotá y Washington. Lo que para Estados Unidos constituye un castigo por “acciones imprudentes e incendiarias”, para Petro y su gobierno es una afrenta a la dignidad y soberanía de Colombia.
Con esta postura, tanto el presidente como su secretario jurídico envían un mensaje contundente: la defensa de la dignidad nacional está por encima de cualquier documento de viaje, y Colombia se respeta.
